José Antonio González, de profesión, ajero
Sin dudas que es uno de los personajes pintorescos de la ciudad, que le da colorido a las calles, con sus ristras a cuestas, recorriendo distintos sectores de la urbe, principalmente, en horas de la mañana. José Antonio González, que algunos lo llaman el “Tucu”, porque así le decían a su padre, es ajero desde hace unos cuarenta años. Vive en la zona de “5 Esquinas”, junto a su familia. En la actualidad es el único vendedor ambulante de ajo de la ciudad. En otros tiempos, hubieron numerosos ajeros. Para José, de 56 años, vender ajo no es un simple trabajo sino que es su medio de vida. En diálogo con “El Debate Pregón” contó la experiencia de su profesión. ¿Se puede vivir solamente de vender ajos? .- Sí, vivo de esto, lo hice toda la vida. Mi casa la construí gracias a este trabajo. Salía con un par de ristras y las vendía en el acto. Cuando viajaba a Corriente, Misiones, lograba hacer mucho dinero. Estaba 15 días o un mes vendiendo en esos lugares y, como en ese entonce...