La primera capilla y el origen de su nombre, San Antonio
El 20 de marzo de 1780 quedó marcado como una fecha fundamental en la historia de Gualeguay. Ese día, el virrey del Río de la Plata, Don Juan José de Vértiz y Salcedo, autorizó oficialmente la erección de una parroquia en el antiguo Partido de Gualeguay Grande, dando así reconocimiento institucional y religioso a una comunidad que comenzaba a consolidarse en el sur entrerriano. Mucho antes de la organización formal del poblado, los primeros ocupantes europeos habían comenzado a instalarse en la región durante la segunda mitad del siglo XVIII. Para entonces, según las crónicas de época, el peligro de los ataques charrúas había disminuido considerablemente, favoreciendo el asentamiento de familias provenientes principalmente de la Bajada del Paraná. Aquellos pobladores levantaron sus primeras viviendas al oeste del río Gualeguay, en un paraje que con el tiempo sería conocido como “Capilla Vieja”. Se trataba de un pequeño caserío rural disperso, habitado por hacendados, peones...