A 10 años de una valiente decisión del intendente de Larroque, Darío Benedetti

Cuando asumió al frente del municipio, en diciembre de 2015, el flamante intendente, Darío Benedetti (foto), de la fuerza política Cambiemos, se encontró con una obra de pavimentación de 14 cuadras presupuestada en más de 21 millones de pesos. La revisión técnica fue contundente: ese mismo trabajo podía haberse realizado por poco más de 5 millones. La diferencia encendía todas las alarmas.
Lejos de avanzar sin cuestionamientos, Benedetti, frenó el proceso, ordenó una auditoría y tomó una decisión inusual: no pagar lo que restaba y devolver al Estado nacional más de 13 millones de pesos que ya habían sido transferidos. El dinero quedó inmovilizado en una cuenta oficial mientras se analizaban los números de la gestión anterior.
El paso siguiente fue igual de determinante. El municipio formalizó denuncias judiciales contra la empresa constructora y ex funcionarios, apuntando a un presunto esquema de sobreprecios en la obra ejecutada durante la gestión de Raúl Riganti, anterior jefe comunal del Partido Justicialista. La intervención también alcanzó el convenio firmado en su momento con el entonces Ministerio de Planificación Federal, conducido por Julio De Vido.
Con el tiempo, la Justicia confirmó las irregularidades. En 2024, Riganti y quien fuera su secretario de Gobierno y luego intendente, Leonardo Hassell, fueron condenados en un juicio abreviado junto a otros ex funcionarios. Se comprobó que los valores de la obra adjudicada superaban ampliamente los costos reales, en perjuicio de la administración pública.
La obra, financiada por el Estado nacional y adjudicada a la firma OIC S.A., había implicado pagos parciales por 8,6 millones de pesos. El resto nunca se abonó. Esa interrupción, clave en el desarrollo del caso, tuvo un responsable directo: la decisión política de revisar lo actuado y no convalidarlo.
A una década de aquel episodio, Larroque quedó marcado por un antecedente que todavía resuena. No por una obra inaugurada, sino por una decisión incómoda y poco habitual: la de revisar, denunciar y devolver. Tiempo después, el propio Benedetti expresó a esta página que si su equipo de gestión no aceptaba la devolución del dinero al Estado nacional, él no hubiera continuado en la función municipal.
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