Enrique Susini: el genio que cambió para siempre la historia de la radio, el cine y la televisión argentina
El 27 de agosto de 1920,
desde la azotea del Teatro Coliseo de Buenos Aires, una voz atravesó el aire y
marcó un antes y un después en la historia de las comunicaciones. “Señoras y
señores…”, comenzó diciendo Enrique Telémaco Susini, inaugurando la primera
transmisión radial abierta del mundo.
Detrás de aquel hecho
histórico estaba un hombre extraordinario, nacido en Gualeguay el 31 de enero
de 1891, cuya vida desbordó los límites de cualquier profesión. Médico,
inventor, empresario, periodista, director teatral, cineasta, músico y pionero tecnológico,
Susini fue una de las personalidades más brillantes e innovadoras de la
Argentina del siglo XX.
El nacimiento de “Los locos de la azotea”
La historia lo recuerda como
líder del grupo conocido popularmente como “Los locos de la azotea”, integrado
además por Luis Romero Carranza, Miguel Mujica y César Guerrico, jóvenes
apasionados por la radiofonía y las nuevas tecnologías.
Aquella noche del 27 de
agosto de 1920 transmitieron desde la terraza del Teatro Coliseo la ópera
Parsifal, de Richard Wagner. Con un transmisor precario de apenas cinco vatios
y un rudimentario micrófono adaptado artesanalmente, lograron concretar una
hazaña tecnológica que cambiaría la historia de los medios de comunicación.
Susini fue además quien
pronunció las primeras palabras transmitidas por radio a una audiencia abierta:
“Señoras y señores, la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival Sacro de Ricardo Wagner, Parsifal…”
Aunque aquella emisión fue
escuchada apenas por un reducido grupo de aficionados con receptores a galena,
el impacto histórico fue inmenso. Meses después, en Estados Unidos, recién
comenzarían las transmisiones radiales informativas regulares, lo que ubica a
la experiencia argentina entre las pioneras indiscutidas de la radiodifusión mundial.
A partir de entonces nació
LOR Radio Argentina, primera emisora del país, que transmitió espectáculos
culturales, conciertos y acontecimientos públicos, incluyendo la asunción
presidencial de Marcelo Torcuato de Alvear en 1922.
Médico, científico y hombre de cultura
Susini provenía de una
familia profundamente vinculada a la medicina. Era el mayor de once hermanos y
todos estudiaron esa carrera. Él se graduó muy joven y se especializó en
otorrinolaringología, siguiendo los pasos de su padre.
Su prestigio profesional lo llevó a atender a figuras legendarias de la música internacional como Enrico Caruso, María Callas y Carlos Gardel.
Durante la Primera Guerra
Mundial integró cuerpos médicos vinculados a la Entente en Europa. Allí, en
pleno frente de batalla, observó por primera vez el uso de las comunicaciones
inalámbricas mediante ondas de radio, una experiencia que despertó
definitivamente su fascinación por esa tecnología.
Además de médico, fue
violinista, compositor, profesor de canto y un apasionado de la ópera. Dominaba
ocho idiomas y podía cantar en ruso, alemán e italiano. También ejerció el
periodismo en el diario LA NACION, donde incluso realizó entrevistas a figuras
internacionales como Richard Strauss.
Vía Radiar y la revolución de las comunicaciones
Tras el éxito de Radio
Argentina, Susini y sus socios fundaron Vía Radiar, una empresa revolucionaria
para la época.
Mientras las comunicaciones
con Europa dependían todavía de costosos y frágiles cables telegráficos
submarinos, Susini desarrolló un sistema basado en ondas cortas de radio que
permitió agilizar y abaratar las comunicaciones transatlánticas.
En una Argentina poblada por
inmigrantes europeos, Vía Radiar se convirtió rápidamente en un servicio
esencial para miles de familias que buscaban mantenerse conectadas con sus
países de origen.
El éxito económico de la
compañía fue enorme y permitió a Susini emprender otro proyecto histórico: la
creación de los estudios cinematográficos Lumiton.
Lumiton y la edad de oro del cine argentino
Inspirado tras visitar los
estudios de la Metro Goldwyn Mayer en Estados Unidos, Susini participó en la
fundación de Lumiton, considerado el primer gran estudio cinematográfico de
América Latina.
Allí produjo y dirigió
algunas de las películas fundamentales del cine nacional. Entre ellas se
encuentra Los tres berretines, una de las primeras películas sonoras
argentinas.
También dirigió La chismosa,
protagonizada por Lola Membrives, obra que obtuvo la primera distinción
internacional para el cine argentino en el Festival de Venecia.
En 1941 filmó El embrujo,
donde además actuó como director, guionista y compositor musical.
Los estudios Lumiton
llegaron a producir 99 películas y fueron fundamentales en la llamada “época de
oro” del cine argentino. Por allí pasaron figuras como Mirtha Legrand, Zully
Moreno y numerosas estrellas del espectáculo nacional.
Gardel, Perón y Einstein
La vida de Susini estuvo
atravesada por encuentros con algunas de las personalidades más importantes del
siglo XX.
Además de su relación
profesional con Gardel, a quien incluso aconsejó continuar dentro de la música
popular y alejarse de la ópera, conoció a Albert Einstein en 1925.
Durante el primer gobierno
de Juan Domingo Perón participó, junto a Jaime Yankelevich y Pablo Guerrico,
del proyecto que dio origen a la televisión argentina.
Gracias al apoyo de Eva
Perón, lograron concretar reuniones con el gobierno y avanzar en el nacimiento
de la TV nacional. Susini se convertiría luego en el primer director general de
Canal 7.
Teatro, telefonía y legado
Su actividad artística
también fue extraordinaria. Escribió más de 70 obras teatrales y recibió el
Premio Nacional de Cultura en 1951 por su comedia En un viejo patio porteño.
Dirigió además importantes
producciones operísticas en Europa, incluyendo presentaciones en el Teatro
Reale de Roma y en La Scala, uno de los escenarios líricos más prestigiosos del
mundo.
En 1962 volvió a sorprender
con otra iniciativa pionera: fundó TELPIN, la cooperativa telefónica de Pinamar,
una experiencia innovadora en telecomunicaciones que continúa vigente hasta
hoy.
Enrique Telémaco Susini
falleció en Buenos Aires el 4 de julio de 1972.
Su legado atraviesa
múltiples disciplinas: la radio, el cine, la televisión, las telecomunicaciones,
la medicina y el teatro. Fue un adelantado a su tiempo, un creador incansable y
uno de los grandes innovadores de la historia argentina.
Desde Gualeguay al mundo,
Susini no solo imaginó el futuro: ayudó a construirlo.
![]() |







Comments
Post a Comment