José Cejas: la voz gualeya que dejó su huella en la historia del chamamé

En Gualeguay, el 20 de julio de 1919, nació José Amaranto Carnero, aunque el mundo artístico lo conocería para siempre como José Cejas. Cantante, guitarrista, autor y compositor, fue una de las figuras destacadas del chamamé tradicional y un referente fundamental de la música litoraleña del siglo XX.

Dueño de una trayectoria extensa y profundamente ligada a los grandes nombres del género, José Cejas construyó una obra inmensa que atravesó generaciones y escenarios, llevando el nombre de su ciudad natal a los principales circuitos musicales del país.

De Gualeguay a Buenos Aires

Su vínculo con la música comenzó desde la infancia. Criado en un ambiente popular donde la guitarra y el canto formaban parte de la vida cotidiana, muy pronto mostró aptitudes artísticas que marcarían su destino.

A fines de la década de 1930 decidió radicarse en Buenos Aires, epicentro de la actividad cultural y musical de aquellos años. Allí comenzó a compartir escenarios con los pioneros del chamamé y de la música regional del litoral, en tiempos en que el género comenzaba a consolidarse en las radios, los bailes populares y la industria discográfica.

En 1942 se incorporó al “Cuarteto Correntino Ramírez”, dirigido por Marcos Herminio Ramírez, iniciando así una intensa actividad profesional.

Más tarde integró el conjunto “Irupé”, conducido por Santiago Barrientos y Roberto Ferradás Campos. Allí conformó un recordado dúo junto a su comprovinciano Juan Alberto Ledesma, con quien alcanzó gran reconocimiento dentro del ambiente chamamecero.

El encuentro con Tránsito Cocomarola

Uno de los momentos decisivos de su carrera ocurrió en 1945. Gracias a la intermediación de Miguel Repiso, José Cejas conoció a Tránsito Cocomarola, considerado una de las máximas figuras de la historia del chamamé.

A partir de entonces pasó a integrar el célebre “Trío Cocomarola”, nuevamente junto a Juan Alberto Ledesma. Con esa agrupación realizó sus primeras grabaciones para el sello Odeón, registrando obras como Cuarajhy Cañi, Kilómetro 11, Anita y A orillas del Gualeguay, una pieza profundamente ligada a sus raíces entrerrianas.

Tras la salida de Ledesma del conjunto, José Cejas continuó formando dúos con destacados intérpretes, entre ellos el misionero Manuel Gómez y el chaqueño Emeterio Fernández, con quien grabó temas como Nunca paga y El rancho aquel.

Una vida dedicada al chamamé

La carrera de José Cejas continuó creciendo a lo largo de las décadas siguientes. Integró agrupaciones junto a José Pilepich y Emeterio Fernández, y en 1953 se sumó al cuarteto del músico esquinense Tito Aranda.

Con esa formación grabó obras como Linda esquinense, Lilí y San Martín. Además registró, junto a su hermano Herminio Cejas —cuyo verdadero nombre era Herminio Ciriaco Carnero— la obra Ha muerto el mulato Pedro.

En 1956 ambos hermanos fundaron el “Conjunto Hermanos Cejas”, agrupación que permaneció activa hasta 1975 y que se convirtió en una referencia de la música litoraleña tradicional.

Posteriormente José Cejas formó su propio conjunto junto al acordeonista mercedeño Eduardo Miño, y más tarde integró el grupo de Pedro Montenegro, participando en grabaciones como Mañanitas correntinas y Muchachita del camino.

Un compositor prolífico

Además de intérprete, José Cejas fue un compositor extraordinariamente fecundo. Se le atribuyen cerca de 300 obras, muchas de ellas convertidas en clásicos del repertorio chamamecero.

Entre sus composiciones más recordadas figuran A orillas del Gualeguay, El gualeyo, Aquel correntino, Paranacito, Bellezas de provincia, Canto a mi terruño, Ciudad Entrerriana, Esencia del chamamé, Mi pago natal y A mis queridos paisanos, entre muchas otras.

A lo largo de su trayectoria colaboró con importantes figuras de la música regional, entre ellas Tránsito Cocomarola, Heraclio Pérez, Blas Martínez Riera, Damasio Esquivel, Catalino Domínguez Guerra y Pedro Montenegro, consolidándose como una de las voces más representativas del cancionero del litoral argentino.

El legado de un artista popular

José Cejas falleció en Buenos Aires el 18 de abril de 2009. Tenía 89 años y dejaba detrás una extensa obra musical que aún hoy continúa sonando en festivales, radios y reuniones populares del litoral.

Su figura permanece estrechamente ligada a la identidad cultural de Gualeguay y a la historia grande del chamamé. Cantó a los paisajes, a los pueblos, a la amistad y a la nostalgia del terruño con una sensibilidad sencilla y auténtica, convirtiéndose en uno de esos artistas populares cuya obra termina formando parte de la memoria colectiva.

 

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