“DIOS QUIERA QUE SIEMPRE SIGAMOS POR EL BUEN CAMINO"

Pablo O. Denardi.



Este es el deseo de Pablo Osvaldo Denardi (59), ex jugador y actual dirigente del museo de Barrio Norte. En la entrevista nos cuenta la relación familiar con el club y la manera en que se ha ido contribuyendo para sumar al crecimiento del club.

“Mi padre fue uno de los socios fundadores del Barrio Norte; él falleció hace unos 6 años”, comenta Denardi en el comienzo. “Mi padre convivió en el club como jugador y dirigente desde la hora cero del club. Y ese grupo de pioneros fue forjando, poco a poco, a la institución”.

“Él nos trasmitió el amor por el club”, asegura Pablo. “Tengo un hermano varón y tres hermanas mujeres. Mi hermano y sobrinos jugamos en BN. Además, practicábamos varias disciplinas que había en el club, como bochas, básquet, a pesar de la escasa altura (risas)”.

Sobre esta disciplina, agregó: “Juan Larrategui fue el pionero del básquet en BN y como era más difícil competir en la parte masculina porque estaba monopolizada en la época por BH y Sportiva, que tenía los más lungos y experimentados, BN se destacó en el femenino porque se inició competitivamente al mismo tiempo que los demás clubes. Eso se produjo a finales de los 70 y principio de los 80. El equipo estaba integrado por “Zucu” Grasso, Patricia González, las “gringas” Belloto, la “gringa” García, Cerrudo.

Sobre su participación futbolística, Denardi, relata: “Hacia finales de los 70’ y principio de los 80’ jugué en las inferiores de Barrio Norte. Paradójicamente, yo y mi hermano jugábamos de 5, en inferiores y primera. Nos promovimos desde inferiores hasta primera casi el mismo grupo de jugadores, entre los que estaban, entre otros, Sergio y Hernán González, Daniel Lencioni, Lorenzo Badaracco, “Jarita” Díaz, Juan Pablo Larrategui, Fabio Larrategui, el “Tucumano” González, “Peruca” y “Jaio” Hermoso, “Milico” Núñez, “Quichi” Matorras, “Coco” y Roberto González”.

“Antes, generalmente, los jugadores ‘nacíamos’ y ‘moríamos’ en el mismo club. Por ahí había algunos que no tenían una pasión definida y jugaban en distintos clubes pero, por ejemplo, era muy difícil que un Vuotto dejara de jugar en Libertad; un Estapé en Urquiza, un Denardi en Barrio Norte. Sportiva y Central eran los que trataban de tentar a aquellos jugadores que tenían buenos rendimientos en sus clubes para llevarlos a los suyos. No es como ahora se les paga a los jugadores pero en aquel entonces los clubes con más recursos te conseguían empleos”.

“Saliendo del escalón amateur ya empezaba a disputarse en las provincias los campeonatos del interior. Antes se jugaba solamente en los torneos de la liga todo ad honorem pero cuando, por ejemplo, Patronato, Central Entrerriano, Juventud y Unida, Gimnasia y Esgrima comenzaron a competir en los campeonatos a nivel nacional lo hicieron a través abonarle a sus jugadores. Y después eso baja a los torneos locales, por la globalización que también se da en el futbol y se crea un mercado. Y los clubes que generan mayores ingresos son los que adquieren los mejores jugadores y les abona un sueldo. Eso era algo que iba a pasar, tarde o temprano, no se podía evitar. Además, desde que aparecieron las escuelitas de fútbol si un jugador está muy vinculado a un “profe” después este mismo lo lleva a otros clubes. No era como antes que tu papá vendía la rifa del club, le ponía el techo, es decir que había un compromiso familiar por los colores”.

Acerca de su función como dirigente del museo, Denardi, señala: “Nos juntamos un núcleo de los hijos de socios fundadores y otros allegados más que conocen bien la historia del club y nos propusimos crear una forma de preservar los recuerdos y documentos del club. En mi casa, sin ir más lejos hay muchas fotos de la época del club cuando se hacían los bailes en los años 50’ y 60’, que a mí me interesan guardarlas. Pero ya viene la tercera generación de los socios fundadores que por ahí no tienen la misma valoración por los documentos antiguos. Es por eso que tratamos que la sociedad norteña pueda depositar en un lugar seguro las cosas que quiera donar o prestar para hacerles copias o convertirlas en formato digital y que no se pierdan esos recuerdos porque es la identificación del club. Me parece que es una muy buena idea y que las demás instituciones van a seguir por ese camino. Lamentablemente cuando nos iniciábamos empezó este tema de la pandemia y nos ha ocasionado una lentitud en la realización de los proyectos. Nuestra idea es abrir el museo un día domingo y la gente pueda apreciar el material histórico que hemos ido acopiando”.

“Ya se hizo el habitáculo; ahora estamos con la obra de la pelota. También hay que hacer una torre que será una especie de faro que iluminará el museo e identificará al club por la noche. Tenemos pendiente una obra con el servicio de energía eléctrica, que tiene que organizar unos cables para que se trabajar en el lugar sin inconvenientes. Pero lamentablemente con el tema de la pandemia y la inflación se nos presentan problemas para construir rápidamente. Pero, justamente, ya hemos asumido que es una obra que se irán haciendo lentamente con la esperanza de que la obra sea apreciada y valorada y las nuevas generaciones tomen la posta”.

LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER

“La mujer en Barrio Norte ha tenido mucha actividad a través de los años. En un momento hubo un círculo de damas que colaboraban de distinta manera, cobran la entrada en la cancha de fútbol, hacían rifas, de todo un poco”.

Antes, al haber mucho machismo, el hombre iba al club y listo, volvía a cualquier hora a su casa. Pero hoy las cosas han cambiado. Si vos hacés participar a tu mujer y a tus hijos en el deporte y la vida social por ahí se hace más fácil participar en el club. Antes quizás los maridos llevaban a sus esposas a la cancha, ahora creo que ellas van porque les gusta ir, saben quiénes juegan, opinan, critican. Incluso, lógicamente, hay equipos de mujeres”.

AGRADECIMIENTO:

“Agradezco mucho a toda la barriada que nos alienta constantemente. Hay mucha colaboración con esta gran rifa de la casa. Y, sin más, saludo a la familia norteña, con la esperanza de que el club siga vivo, ahora más que nunca porque está hermoso y que siga creciendo, con muchos éxitos. Es muy buena la tarea que hace la comisión directiva. Dios quiera siempre sigamos por el buen camino”, expresó por último Pablo Denardi.

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