Historia de Puerto Ruiz, Entre Ríos

Puerto Ruiz es una localidad y puerto en Entre Ríos, Argentina ubicado sobre el río Gualeguay. El puerto se fundó aproximadamente en 1770 y creció como un importante puerto de salida de productos regionales durante los siglos XVIII y XIX, llegando a ser uno de los principales puertos del litoral argentino en 1885.

Cargado a Scribd por Sergio Adrián Vegas, el 2 de mayo de 2024.

Puerto Ruiz

Puerto Ruiz es una localidad y puerto del departamento Gualeguay, al sudeste de la provincia de Entre Ríos, República Argentina. Se encuentra hacia sobre la margen derecha del río Gualeguay, a 9 kilómetros al sur de la ciudad de Gualeguay, funcionando como puerto de dicha ciudad. La población de la localidad era de 298 personas en 1991 y de aproximadamente 362 habitantes en 2001. Si hablamos de sus coordenadas se debe decir que el mismo se encuentra en los 33°13’22”S y 59°21’50”O.

Origen y Desarrollo

La fundación de Puerto Ruiz no tiene una fecha exacta. Se estima que la zona se empezó a poblar y funcionar como un puerto precario desde donde salía la producción de la zona, en esa época mediante lanchas y lanchones, aproximadamente en la década de 1770. Según la jerga popular su nombre deriva de un señor de apellido Ruiz, el cual tenía la profesión de pescador y eligió esa zona con montes de tala, espinillos y chañar para guarecerse de las inclemencias del tiempo y de los perros cimarrones que predominaban en la zona, de ahí entonces el nombre de “Puerto Ruiz”.

Esta región, como otras de la actual provincia entrerriana, estaba totalmente desprotegida por parte de las autoridades gobernantes, en lo concerniente a control y seguridad. A Buenos Aires se le hacía muy difícil controlar estas zonas ya que había en la región montes y esteros de muy difícil acceso en los que se refugiaban matreros y fugitivos de la justicia provenientes de poblaciones vecinas. Pero el principal problema era que las zonas pobladas más importantes estaban a mucha distancia unas de las otras. En cuanto a la población, estaba compuesta por indígenas, algunos pocos criollos y se observaban personas de origen brasileño.

Para lograr mejor control de ésta se buscó colonizar la zona entre los ríos Paraná y Uruguay; de allí que nazca hacia la expresión “Entre Ríos” y se nombraran las tres provincias que se utilizarían para denominar así a la provincia. La provincia se asentó poblada por dos frentes de ocupación: en la franja occidental, el sector comprendido entre el río Paraná y Nogoyá, donde el avance estuvo a cargo de los vecinos de Santa Fe y uno de sus resultados fue la institución de la ciudad de Paraná; y por otro lado la franja oriental que fue ocupada espontáneamente por grupos provenientes de la zona, pero luego fue impulsada por las autoridades borbónicas. Poco tiempo después, Vértiz envió a la zona al Sargento Mayor de Dragones, Tomás de Rocamora, oficial que se encontraba al servicio de España. Rocamora se encargó de la fundación oficial de la ciudad de Gualeguay, en 1783, pero además se centró muy especialmente en encontrar una forma para comunicarse con Buenos Aires, por lo cual fue necesario utilizar Puerto Ruiz. El poblado que ya existía allí era muy humilde, con casas de adobe y corrales y de lugareños.

Los Cabildos de Buenos Aires y Santa Fe, con franquicias territoriales en la región, entregaron extensiones de tierras a familiares, allegados y acomodados señores porteños. Distintas escrituras demuestran que esto sucedió también en la zona de Puerto Ruiz; por ejemplo, en una de ellas se expresa que el 12 de agosto de 1866, Gregorio Lazzara, residente en la ciudad de Concepción del Uruguay, propietario de terrenos en el paraje de Puerto Ruiz, los que habían sido comprados con anterioridad a Santiago Meave, vecino de Buenos Aires. A estos terrenos Gregorio Lazzara los dona.

Puerto Ruiz fue reconocido como una importante puerta de salida de productos regionales, sobre todo en 1815. Algunas de las embarcaciones que desarrollaban sus tareas allí son: “Lugre Español”, comandada por Juan Garriga; la goleta “San Nicolás”, por Vicente Mariño; el lanchón “Santa Bárbara”, por Juan Ignacio Gonzales; la balandra “Carmen”, por Leandro Sosa; la balandra “Nuestra Señora del Rosario”, por José Ignacio Vivas; la balandra “San José”, por Antonio Bartolomé Martínez; la chalana “Flor de las Virtudes”, por Francisco Aceca; la chalupa “Ánimas”, por Manuel Gonzales; y tantas otras más que quedaron en la memoria de los viejos pobladores de ese floreciente puerto.

En 1820, el caudillo Francisco Ramírez, conocido como el Supremo Entrerriano, manda a reparar el precario muelle existente en Puerto Ruiz, ya que era muy importante el movimiento de embarcaciones, siendo que este se encontraba a la vera de la única vía fluvial por el cual la producción de la provincia de Entre Ríos podía salir al resto del país o al exterior y además decreta el reglamento del orden económico, donde se fijan las atribuciones y deberes de la capitanía de puerto y otros funcionarios.

Cuando en 1822 se firma el Tratado del Cuadrilátero, pacto que buscaba conciliar la paz entre las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires, se dispuso la libertad del comercio marítimo para los buques de bandera argentina, debiendo cumplir con un canon prefijado, reconociéndose de guías para traslado de mercaderías llevadas en bodegas, como la documentación acorde al presente convenio interprovincial de navegación.

La gran importancia de Puerto Ruiz y el ingreso allí de diversas embarcaciones se fundamentaba porque el río Gualeguay constituía la principal vía navegable del interior de la provincia, teniendo un recorrido de 486 Km, naciendo al norte de Entre Ríos en las lomadas de Colón, y proximidades del arroyo Gualeguaycito al norte de Concordia, siendo este un afluente del Uruguay y desaguando en el Paraná Pavón e Ibicuy.

A dicho puerto ingresaban embarcaciones de carga y pasajeros, como goletas, lanchas, balandras, chalanas, chalupas y chatas cargueras las que transportaban mercaderías y se llevaban los frutos de la región.

Ya por el año 1837 se comienza a tomar dificultosa la navegación por el río Gualeguay hasta la altura que estaba emplazada la ciudad de Gualeguay, por la falta de dragado, constituyéndose Puerto Ruiz en puerto de amarre de las naves de mayor calado y abandonándose la idea del viejo Puerto Barriles a la altura del hoy “Parque Intendente Quintana”.

La década de 1840 fue una etapa de gran expansión con un crecimiento extraordinario de los productos exportables en el país, el área de mayor incremento fue Buenos Aires cuyo aporte en frutos pecuarios para el tráfico exterior superaba ampliamente al de las otras provincias. No obstante, este auge benefició también a Entre Ríos, cuyas condiciones naturales si bien no tan favorables como las de la pampa bonaerense permitían la rápida ampliación y mejora de las existencias pecuarias y la incorporación de nuevos productos exportables. Para 1850 el valor de las exportaciones de nuestra provincia superaba tres veces al de 1835. Este progreso tuvo lugar en una época de conflictos ya que el litoral argentino fue un escenario importante de las luchas civiles del segundo gobierno de Rosas. Sin duda el sector del sudeste provincial fue el de mayor crecimiento, dentro de este Puerto Ruiz junto con los puertos de Gualeguaychú y Concepción del Uruguay que entre los tres aportaban más de la mitad del valor de las exportaciones de la Mesopotamia argentina. En cambio la franja oriental de la provincia creció limitadamente en sus exportaciones.

Debido a su ubicación tan favorable, en el año 1854, se considera a Puerto Ruiz como puerto de segunda categoría, pasando a figurar en el Registro Nacional de Puertos. Comenzaron entonces a aparecer los primeros establecimientos saladeriles.

Hacia 1862, se realiza un decreto el cual dispone la nacionalización y mensulación de dependencias del litoral marítimo como capitanías de puerto, que incluían a todas las que se encontraban bajo el manejo de los gobiernos provinciales. En este sentido, Gualeguay fue una de ellas y el gobierno nacional designó para el cargo de capitán del puerto de Gualeguay al coronel Bartolomé Leónidas Cordero, que asume en el cargo en febrero de 1863 hasta agosto de 1871.

En enero de 1879, acorde a las exigencias del movimiento portuario que se producía, el Gobierno Nacional ordena una nueva reparación del muelle de Puerto Ruiz. Por el mes de junio se llama a licitación para la provisión de tablas, durmientes, etc. La obra estaba bajo la dirección del Ingeniero Stabile, profesional del Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Mientras tanto el puerto aumentaba su población y se contaba por ese año con quince casas de azotea, veinte tres casas de tejas y cincuenta y dos ranchos de adobe.

Para 1885, Puerto Ruiz ya era uno de los principales puertos del Litoral fluvial argentino, ubicado en el tercer lugar a nivel nacional detrás solo de los puertos de Buenos Aires y Rosario, el mismo registraba un movimiento continuo por el efecto de los saladeros de la zona, que en ese año llevaban faenando 150.000 cabezas. Nacionalmente ocupaba el quinto lugar de importancia en lo referente a la importación del exterior y el segundo en exportaciones de frutos. El movimiento portuario por día era de quince a veinte buques de capacidad media de mil toneladas y centenares de embarcaciones de menor porte.

Las ventas en los años posteriores continuaron siendo favorables ya que hacia 1887 se faenaban aproximadamente 17.500 cabezas de ganado y hacia 1890 se produjo una gran venta hacia La Habana con más de 213.390 kg de carne procedente de diferentes saladeros de la región como fueron los casos de las firmas "San José" y "San Bernardo".

Puerto Ruiz y el ferrocarril:

En septiembre de 1864 comenzará el tendido del ferrocarril Primer Entrerriano entre Gualeguay y Puerto Ruiz lo que llevará a que rápidamente se realice una estación en el puerto, la cual se estableció sobre un terreno fiscal y fue inaugurada el 9 de julio de 1866. Este acontecimiento fue uno de los eventos más importantes de la época y contó con la presencia del gobernador de la provincia D. José María Domínguez, entre otras importantes autoridades, e inversores.

Al poco tiempo de su inauguración el ferrocarril comenzó a suplir exitosamente las necesidades de transporte de la región ya que a solo 90 días de su primer viaje el ferrocarril había transportado hasta Puerto Ruiz 5.540 toneladas de carga y 8.850 pasajeros con una tarifa de 0,20 centavos por tonelada para las cargas y de 0,10 centavos por pasajero.

El ferrocarril pudo desarrollarse gracias a un capital social de 100.000 pesos fuertes, conformado de la siguiente manera: Gobierno de la Nación 15.000, Gobierno de la provincia 10.000, el general Justo José de Urquiza 15.000, banco brasileño Maua 10.000 y vecinos de Gualeguay 50.000.

En los comienzos, el ferrocarril tenía carácter privado pero debido a distintas dificultades entre las que se encontraban las crecidas del río, el mismo pasó a estar en manos del gobierno en calidad de deficitario. Se cree que existieron en Gualeguay intentos de extender la línea hacia el centro de la provincia y unirla a los ramales en desarrollo que venían creciendo desde Paraná y su zona portuaria, llamada Bajada Grande, pero esto no llegó a concretarse en este momento. Asimismo, posteriormente Gualeguay terminó uniéndose al centro de la provincia por medio de una extensión propia, como ramal que se llamó "Gualeguay Central", aunque este tramo se clausuró en el año 1926, y Gualeguay tuvo como cabecera la estación Gualeguay - Tala.

Hacia el año 1896, el estado vende esta línea férrea a la empresa Británica "The Entre Rios Realway". Sin embargo, Puerto Ruiz ya no tenía la importancia que lo caracterizaba y ya no era de interés para los inversores

La industria Saladeril

Hubo también una importante industria saladeril en Puerto Ruiz, había varios establecimientos de ese rubro y de gran importancia en la zona. Los principales propietarios de estos saladeros eran oriundos de Gualeguay como  los señores Bernardo Parachú, Pedro Marcó, Berisso, Sampayo y Martín Etcheverry. Estos saladeros fueron los primeros en industrializar la carne en la zona y se organizaban por sectores para realizar sus tareas diarias, de la siguiente manera:

*Sector de ingreso a corrales, bretes y mangas.

*Sector plaza de sacrificios de animales y galpones para depósito de la faena, charque y salados.

*Sector de preparación de la grasa y subproductos.

*Sector salazón de cueros.

*Sector depósito de conservación del tasajo (carne salada y seca en pedazos para ser conservada).

*Sector fabricación de jabones y velas.

*Sector almacenaje de cerdas, pelos, nervios, etcétera.

*Sector depósito de astas, caracúes, guano y polvo de huesos.

*Sector almacenaje de huesos.

*Sector de industrialización del aceite de caracú y margarina animal, aceite de potro y sebo prensado para la fabricación de velas.

El producto básico que se comercializaba eran los cueros salados, los cuales ya se producían en la región desde fines del siglo XVIII. Posteriormente se fue vislumbrando que se podía sacar mayor provecho de las carnes saladas demandadas para el consumo de la población y también para exportaciones.

Es de destacar que Puerto Ruiz en la época floreciente de la industria saladeril fue de gran importancia en lo que hace a la economía regional porque se exportaban los productos de sus saladeros en barcos de banderas europeas, así también como de otros países americanos los cuales permanentemente arribaban a Puerto Ruiz.

La actividad en el puerto durante los primeros años del siglo XIX lo catalogaba como uno de los primeros lugares en la industria saladeril, por el gran movimiento y las exportaciones. Posterior a esto comienzo la decadencia, se termina la industria con la aparición de los frigoríficos, ya que por múltiples razones era preferible exportar la carne enfriada y no salada. Así es que, con la desaparición del comercio de los saladeros, Puerto Ruiz pierde esta tan importante actividad portuaria cayendo en decadencia hasta llegar a lo que es en la actualidad. Esta nueva modalidad necesitaba cambiar totalmente la forma de almacenamiento y transporte, siendo que la carne enfriada exigía cámaras especiales con las que dicho lugar no contaba.

Inmigración italiana en Puerto Ruiz

Está registrado que en 1856, momento de una importante inmigración italiana, sobre todo ligures, genoveses y napolitanos, la mayoría ingresó al país por vía Rosario; es decir pasando por Puerto Ruiz y, en menor proporción lo hizo por Buenos Aires.

Los italianos llegaron a la región buscando un alivio para pasar sus angustias de alimentación, salud educación, entre otros factores. Los genoveses se dedicaron a trabajar en almacenes, confiterías y hoteles mientras que los napolitanos esencialmente artesanos se encargaban de confeccionar botas y zapatos. Se dice que el arduo trabajo tenía como propósito solventar sus propias necesidades y además del deseo de poder traer a sus familias a nuestro país.

Por el año 1889 seguían llegando inmigrantes italianos, familiares de los que ya habían ingresado antes, y de otras nacionalidades. Estos a diferencia de los primeros trabajaban empeñosamente en quintas y chacras, hasta nuestros días hay descendientes de ellos, como los son los apellidos: Demelchiori, Viviani, Ferrando, Capurro, Cevasco, Demarchi, Cosso, Coronoto, entre otros.

Decadencia del Puerto:

Entre los años 1925 y 1930, decreció mucho la actividad portuaria, ya no se veían embarcaciones amarradas esperando su carga y estibadores que trabajaban de día y de noche según la llegada incesante de barcos como en sus mejores épocas durante el siglo XIX. Con la llegada del Ferrocarril y el Puerto de Ibicuy se complica aún más la situación porque, ofrecían un transporte de la mercadería en menor tiempo y con mayor seguridad.

Garibaldi en Puerto Ruiz:

Giuseppe Garibaldi nació en Niza, Italia, el 4 de julio de 1807. De joven fue marinero de distintos barcos mercantes que navegaban por el Mediterráneo. A principios de la década de 1830 fue iniciado en la masonería y entró en "La Joven Italia", un movimiento subversivo en el que se conjugaban el nacionalismo italiano, el republicano y un plan masónico de conquista del poder, similar al de la Logia Lautaro en Hispanoamérica. Junto con el rey de Cerdeña, Victor Manuel II, fue uno de los líderes y artífices de la unificación de Italia, la cual estaba dividida en diversos reinos.

El prócer italiano, antes de llevar a cabo su obra de unificación italiana, tuvo un breve período en la ciudad de Gualeguay. Luego de ser herido en el mar, en una goleta robada en las costas del Brasil, esta se llamaba "La Andrajosa", la misma fue remolcada por la Goleta "La Pintoresca" hasta Puerto Ruiz, en el año 1837. La nave asistente cubría el servicio entre Buenos Aires y Gualeguay, estando comandada la misma por el Capitán español Lucas Tartabull. Llegando al puerto es detenido por parte de las autoridades locales de Gualeguay; el gran corzo desplegó una diversidad de hechos en la ciudad que quedaron grabados en la historia, pero, aquí rescataremos los que se derivan a Puerto Ruiz.

Garibaldi aprende a cabalgar en un establecimiento rural llamado "El monte de Gallo", perteneciente a Don Bernardo Gallo, un italiano adinerado que estaba afincado desde 1830 en la zona de Puerto Ruiz. Y es este aprendizaje el que lo llevará a su tentativa de fuga hacia las zonas del Ibicuy donde fue nuevamente capturado por el Comandante Militar de Gualeguay, Millán, y trasladado al poblado en calidad de detenido.

Juan Laurentino Ortiz

Dentro de los vecinos destacados de Puerto Ruiz encontramos al reconocido escritor Juan Laurentino Ortiz, nacido en la localidad portuaria el 11 de junio de 1896. Todavía se observa su casa en la calle que hoy lleva su nombre en la planta urbana de Puerto Ruiz.

Comienza sus estudios primarios en la ciudad de Villaguay, pero, a los diez años regresa a Gualeguay donde asiste a la Escuela Normal Mixta de Maestros y allí comienza su vocación de escribir poesías.

En el año 1912 se dedica a escribir sus editoriales en diarios porteños, y estudia Filosofía y Letras en Buenos Aires, regresando a su ciudad natal en 1915.

Muchas de sus poesías son inspiradas por la proximidad a los ricos paisajes del río Gualeguay. Algunas de sus obras más conocidas son "El agua y la noche", "El alba sube", "El ángel inclinado" y "La rama hacia el este". Muere el 2 de septiembre de 1978 en la capital entrerriana de Paraná.

Anexo

PUERTO RUIZ: EL PUERTO OLVIDADO DE ENTRE RÍOS1:

La vieja estación de 1864 está conservada, como una muestra de lo que alguna vez fue Puerto Ruiz. Entre las célebres construcciones que aun puede visitarse se encuentra la casa donde naciera en 1896 Juan L. Ortiz, el poeta socialista. El hombre que escribiera: "El sol ha bebido sus propias perlas/y hay apenas de ellas una memoria por secarse/No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas/¿Viste alguna vez la melodía de los brillos? /¿La viste ondular, todavía de gasa, desde tus pies al cielo, sobre el río?". Y firmó una con el nombre del río "El Gualeguay".

Dejó de haber industrias. No dejó de haber peces. Pero dejó de haber chamarritas, el ritmo madre de la provincia. Ahora, una señora que vende pescado sobre la calle que conduce al río, saca unos bafles del tamaño de una persona y rompe la paz con la cumbia invasora que hace volar a los pájaros de los árboles y amarga el aire de ruido.

Más allá de esta casa, donde hay silencio, están los galpones del saladero La Adelina, la fábrica de jabón de Henry Shmolley construida en 1900, recuerdos del pasado que conviven con el almacén Yuli, con los pescadores deportivos, con los otros que viven de la pesca. "Hace 30 años que soy pescador", le dice uno de ellos a este cronista. Tiene un patí y unos bagres amarillos en la mano, listos para venderlos.

Puerto Ruiz es conocido por su buena pesca. Por eso llegan hasta aquí pescadores de Buenos Aires, otros de Rosario, algunos desde otros lugares de Entre Ríos. A 40 kilómetros de Puerto Ruiz están las Islas Lechiguanas, un sistema de miles de hectáreas que divide a la provincia de Buenos Aires de la de Entre Ríos. Hoy hay pesca desde la costa, embarcados y baqueanos que conocen cada parte del río Gualeguay. "Se pesca todo el año el dorado y una gran variada, bogas, sábalos, tarariras, además del surubí en verano".

Pedro y Domingo Ruiz lo fundaron en 1750. Llegó a ser el tercer puerto en importancia en la provincia, cuando Entre Ríos sacaba su mercadería al mundo. Pero la poca profundidad del río Gualeguay firmó su certificado de defunción como puerto. A ese estrago también sucumbió el pueblo que se fundó a sus alrededores. Hoy cruzan barcazas con ganado desde las islas que están en su cercanía.

Poesía a Puerto Ruiz

Hacía soñar su bocina

A su muelle ya no arrima

Aquel remolcador que traía

La chata que cargaría

Frutos de cosecha fina

El tiempo a prisa camina

Los años fueron pasando

Vos te fuiste desgastando

Y hoy ya nada te reanima

Sólo alguna golondrina

Hace nido en tu escollera

La que en otros tiempo estuviera

Llena de barcas marina

Le pido al hada divina

Que al morirme sea feliz

De no verte Puerto Ruiz

Convertido en una ruina

Autor: Carlitos "Cañita" Saavedra

¹ Nota periodística extraída de: www.elfederal.com.ar

Bibliografía

Cevasco, Miguel Ángel. “Puerto Ruiz.” Un recuerdo”. Ed. Círculo de suboficiales de la prefectura naval argentina. Argentina. 2008.

Massoni Olga. Gualeguay 1765-1900 – El aporte inmigratorio. Ed. Colmegna. Santa Fe Argentina. 1984.

Vico Humberto. Historia de Gualeguay (desde sus orígenes hasta 1910) Tomo I. Ed. Colmegna. Santa Fe, Argentina. 1972.

https://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_Ruiz

http://martingalvanfotos.blogspot.com.ar

www.facebook.com/Puerto-Ruiz-Entre-Rios-Argentina-344127282326934/

Escuela Hipólito Bouchard.
Vapor que llega a Puerto Ruiz en 1876.
Saladero "San José".

(Mérito a los autores de las fotografías de esta publicación, que fueron extraídas de Internet).

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