Tradición, arte y patriotismo en la 4° Muestra de Aperos
En el
marco de las celebraciones por el aniversario de la Revolución de Mayo de 1810,
la sede de la Sociedad Rural Gualeguay se vistió de gala este domingo. Con un
éxito rotundo y un excelente marco de público, se llevó a cabo la cuarta
edición de la ya clásica muestra de aperos, denominada en esta ocasión “Juegos
de cabeza”, en alusión a la rica ornamentación y el apero que viste al caballo
criollo.
La jornada contó con el respaldo de la intendenta municipal, Dora Bogdan, miembros de su gabinete, la concejal Marisol Gómez y las autoridades de la institución anfitriona. Las actividades combinaron una deslumbrante exposición estática en los salones de la Rural con un emotivo desfile tradicionalista frente al predio.
El evento tuvo un fuerte componente cultural gracias a la participación del payador Santiago Baquero y del joven cantor Francisco Moreyra, quienes le aportaron la impronta gauchesca y musical a la tarde. Además, al paso de los desfiladores, el reconocido platero y soguero marplatense Claudio Galaschi fue el encargado de describir al público los juegos de cabezas más delicados, artísticos y complejos, para luego cerrar el encuentro con un ciclo de charlas temáticas.
“Estamos
sorprendidos y profundamente agradecidos con la comunidad de Gualeguay y con
los amigos que confiaron en nosotros, prestando sus pilchas gauchas”, expresó
emocionado Leandro Caballero, uno de los referentes de la organización.
“Nosotros mismos estamos conmovidos por la magnitud y la trascendencia que
alcanzó el evento en este
Joyas de la tradición y el rescate del "bozalet entrerriano"
Caballero
detalló el valor y la sofisticación de las piezas exhibidas este año: “Nos
enfocamos en los juegos de cabeza y nos encontramos con piezas de una fineza
excepcional. Hay elementos de trabajo, de paseo y de lujo. Para dimensionar el
nivel, tenemos un juego completo hecho íntegramente en cerda de caballo;
imagínense lo que es trenzar pelo para crear una cabezada, riendas y manea. Son
piezas indescriptibles”.
El organizador explicó que la ornamentación criolla siempre buscó equilibrar la belleza con la funcionalidad del animal. Por eso, el público pudo apreciar desde complejos tejidos de finísimos tientos hasta impecables trabajos con pasadores de plata y bombas.
Entre las grandes atracciones de la muestra, se destacaron dos piezas con sello netamente local y regional. El bozalet entrerriano con dos recados totalmente litoraleños que ilustran los usos y costumbres de nuestra región, recreando un estilo que estuvo de moda entre los años 1870 y 1900. Los salones albergaron piezas históricas que incluyeron caroneros, facones, frenos, estribos y rebenques (tanto tejidos en cerda como enterizos en plata y de argolla).
Identidad litoraleña con proyección nacional
El
desfile callejero ofreció postales inolvidables de nuestra identidad,
destacándose la participación de niños que ensillaron sus caballos a la vieja
usanza, reflejando fielmente la prolijidad y las costumbres de los abuelos de
nuestra zona.
La convocatoria de la muestra superó ampliamente las fronteras locales, consolidando a Gualeguay como un punto de encuentro federal para los defensores de las costumbres gauchas. “Llegó gente de la provincia de Buenos Aires, de Santa Fe y de Corrientes. Todo el litoral y un poco más allá estuvo presente para mantener viva nuestra historia”, concluyó Caballero con orgullo.





















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