Ecos de nuestro Carnaval en 1905: El esplendor del corso y la algarabía popular
Crónica de las festividades de Momo. La encomiable labor de la comisión vecinal, las rigurosas normativas de orden y las postales imborrables de una última noche de sana locura. Muy lucida y concurrencial resultó la clausura de las fiestas de Carnaval, festividad que fue retratada por El Debate, en 1905, tanto en la víspera como en su culminación. El corso de esa última noche vino a servir de oportuna válvula de escape a los entusiasmos juveniles mal contenidos y a los anhelos expansivos tan ingratamente defraudados durante los días clásicos precedentes. Todos los asistentes llevaban preciosas cargas que dieron un aspecto sumamente vistoso a la celebración, cuya animación parecía ir en un constante crescendo a medida que se presentía cercana la hora de la dispersión final. Bien pronto se empeñó vivamente un tiroteo general, a discreción de amables proyectiles, en una acción ofensiva y defensiva descomunal: desde los carruajes hacia los balcones, y de grupos estacionados a comitivas amb...