Escuchar: una virtud para educar y aprender
Los adultos tenemos el compromiso de educar a los niños, pero también el deber de aprender de ellos. Ser padres no es una tarea sencilla ni se aprende de un día para otro. Como cualquier disciplina de la vida, el aprendizaje se construye en lo cotidiano. Uno de los pilares fundamentales en el camino de la educación familiar es aprender a escuchar a los niños desde temprana edad, y no dejar de hacerlo incluso cuando lleguen a la adolescencia. Escuchar verdaderamente es un gesto profundamente humano, que implica valorar al otro, atender sus inquietudes, deseos y sueños. La infancia es, sin dudas, una de las etapas más felices de la vida. Se disfruta desde la esencia misma: es tiempo de descubrimientos, asombros y ternura. En ese momento todavía no han calado hondo los prejuicios ni los condicionamientos sociales que tanto nos limitan en la adultez, incluso antes de alcanzarla. Son esas imposiciones las que muchas veces nos privan de una vida más plena y auténtica. Cuando un niño cono...