José Luis Parise: el investigador argentino que propone reconectar con la magia para crear nuestra realidad
Fruto de sus viajes por América, África y Asia —y de su diálogo con chamanes, sabios y guardianes del conocimiento ancestral— nació su método: los "11 pasos de la magia", un sistema que enseña desde hace décadas en su escuela y que ha sido plasmado en libros como Lluvia seca, …Y soles lloverán, Casualizar, El Otro Camino y La historia oculta de Cristo. Sus enseñanzas incluso han inspirado producciones cinematográficas; una segunda película sobre su investigación está actualmente en desarrollo.
Desde Buenos Aires hasta Barcelona, pasando por Miami, Chile, México y Colombia, Parise despliega una visión alternativa sobre la evolución humana y el papel del lenguaje como herramienta de poder creativo. En sus talleres, explica cómo las palabras que usamos —y cómo las usamos— influyen directamente en los resultados que obtenemos en nuestra vida cotidiana.
Cuatro paradigmas, un mismo sometimiento
Uno de los pilares de su pensamiento es la crítica a los cuatro grandes paradigmas que, según él, mantienen a la humanidad en un estado de sumisión y dependencia: la política, la economía, la religión y la ciencia. A estos los llama "los cuatro jinetes del empoderamiento colectivo", y sostiene que, lejos de liberar, estos poderes operan como mecanismos de control.
“Los movimientos de empoderamiento colectivo siempre conducen a lo peor. Con ello, los poderosos del mundo se aseguran de no perder, justamente, su poder”, afirma.
Desde su perspectiva, estos sistemas nos dictan qué es posible y qué no, qué se debe hacer, cuánto vale una acción según si se tiene dinero o no, y qué está permitido moral o científicamente. Es decir, establecen los límites de la realidad como si vinieran desde afuera, cuando en verdad —sostiene Parise— el ser humano es el único capaz de dirigir su vida.
Un llamado a la reprogramación interior
Parise propone una reprogramación profunda, personal y radical: volver al origen, a lo esencial. En lugar de seguir entregando nuestro poder a estructuras externas, sugiere emprender un camino interior, con el propósito de reconectar con nuestro potencial ilimitado.
“Cada uno de nosotros puede encontrar en su interior todas las respuestas, realizar cambios superadores y crear su propia realidad”, afirma con convicción.
Lejos de las fórmulas mágicas instantáneas, su planteo se basa en la acción consciente, la observación rigurosa de los propios pensamientos, emociones y palabras, y la disposición a aprender de cada experiencia. Para él, la vida es una maestría en la que todos estamos llamados a graduarnos con excelencia.
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