Historia del "Primer Entre Riano": Pionero de la Mesopotamia

El 9 de julio de 1866 se inauguró el ferrocarril “Primer Entre Riano” (su denominación original), una obra clave cuyo recorrido unía nuestra ciudad con Puerto Ruiz. Su propósito principal era el transporte de la producción pecuaria y sus derivados en Gualeguay y sus zonas de influencia, aunque también cumplió una destacada función en el traslado de pasajeros.

Este ramal marcó un hito al convertirse en la primera línea férrea de la provincia de Entre Ríos y de la Mesopotamia, y la segunda en todo el territorio nacional. Además, fue el primero en utilizar la trocha estándar (1,435 metros) en Argentina. En aquella época, Puerto Ruiz operaba como puerto de ultramar y figuraba entre los más importantes del país; de este modo, el ferrocarril se convirtió en un dinamizador esencial para las exportaciones y el envío de productos entrerrianos hacia Buenos Aires.

Estaciones y locomotoras emblemáticas

La estación inicial estaba emplazada en la actual calle Tres de Febrero, entre Mitre y Rivadavia. Allí funcionó hasta 1926, año en que se trasladó a un nuevo predio en el sector este de la ciudad, sobre la actual avenida Illia.

Las primeras locomotoras del servicio fueron bautizadas como “Gualeguay” y “Urquiza”. Más tarde se incorporó otra máquina llamada “La Solís”, nombre mítico con el que se la reconoce en la actualidad y que aún se conserva como patrimonio histórico en el predio de la exestación.

Financiamiento y primeros años de esplendor

La inversión inicial reflejó un fuerte compromiso local: el 50% de los costos corrió por cuenta del sector privado de la ciudad, mientras que el porcentaje restante fue absorbido en conjunto por el Gobierno nacional, el general Justo José de Urquiza, el Banco Mauá de Brasil y el Gobierno provincial.

La histórica inauguración se dio bajo el mandato del gobernador entrerriano José María Domínguez, en pleno desarrollo de la Guerra de la Triple Alianza y coincidiendo exactamente con el 50º aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina. En su primer año de funcionamiento, el éxito fue rotundo: transportó 5.540 toneladas de carga y 8.850 pasajeros.

Posteriormente, en 1872 y 1874, se sumaron dos locomotoras de la marca alemana Krauss. Sin embargo, tiempo después fueron declaradas inservibles cuando el ferrocarril se transfirió a la empresa británica compradora, la cual solo terminó integrando a "La Solís" a su flota.

El Contexto Nacional de Expansión (1870-1914)

Entre 1870 y 1914, Argentina experimentó un crecimiento sin precedentes en su infraestructura ferroviaria, impulsado por capitales británicos, franceses y belgas. Las cifras de la época reflejan este fenómeno: De 177 km de vías en 1870 se pasó a 16.500 km en 1900 (de los cuales 2.000 km eran estatales). Para 1915, la red se duplicó alcanzando los 33.000 km, posicionando a la Argentina entre los diez países con mayor cantidad de vías férreas en el mundo.

Este auge estuvo directamente ligado al desarrollo de Gualeguay. El auge sostenido de la producción ganadera local impulsó el progreso urbano en las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX. Este crecimiento se tradujo en obras comerciales clave como el Mercado Modelo, proyectos estructurales como el Puente Pellegrini, y el surgimiento de las primeras instituciones intermedias de la comunidad.

Estatizaciones, Concesiones y la Conexión con Ibicuy

A lo largo de su historia, la administración de la línea experimentó constantes cambios políticos y económicos:

Entre 1874 y 1880, tras decretarse su apertura al servicio público y asumir el Estado nacional su administración, la Ley Nacional Nº 865 (1877) otorgó la cesión completa a la Nación a cambio de bonos para los accionistas. No obstante, el deterioro de las vías y del material rodante obligó a suspender el servicio en 1880.

En el período comprendido entre 1881 y 1887, el presidente Julio Argentino Roca destinó fondos para su reconstrucción utilizando materiales sobrantes de la línea a Tucumán. Debido a las pérdidas económicas persistentes, en 1887 el presidente Miguel Juárez Celman arrendó la línea al empresario saladeril Leonardo Parachú. Bajo su gestión el ramal logró mantenerse sin déficit, aunque la concesión no le fue renovada.

Posteriormente, desde 1891 a 1894 El ramal de Rosario del Tala a Gualeguay fue inaugurado por la empresa estatal Ferrocarril Central Entrerriano, construyendo la estación Gualeguay-Tala. Ese mismo año, la compañía británica “The Entre Rios Railway Company Limited” adquirió la firma provincial. Tras una serie de licitaciones infructuosas y el fin de la concesión de Parachú, el Estado recuperó el control de la línea original en 1894.

El Ramal a Puerto Ibicuy

En 1906, el Ferrocarril Central de Buenos Aires y el Ferrocarril de Entre Ríos firmaron un convenio para conectar Zárate con Buenos Aires mediante ferrobarcos desde Puerto Ibicuy. Para concretarlo, se construyó un ramal desde Las Colas (cerca de Gualeguay) hasta Puerto Ibicuy, que incluyó un imponente puente metálico de 835 metros sobre el río Gualeguay. El tramo se habilitó por etapas entre 1906 y 1908, consolidando una conexión estratégica para la región.

Declive, clausura y el presente del patrimonio

En 1936, el servicio de pasajeros entre Gualeguay y Puerto Ruiz fue suspendido, quedando activo únicamente el transporte de cargas. Tras la nacionalización de los ferrocarriles británicos el 1º de marzo de 1948, las líneas se fusionaron para dar vida al Ferrocarril Nacional General Urquiza en 1949. Ese año se reactivó temporalmente el tren de pasajeros a Puerto Ruiz, pero el declive fue inevitable: el ramal se desactivó en 1967 y se clausuró de forma definitiva junto con el tramo Rosario del Tala - Gualeguay el 1º de junio de 1978.

En la década de los noventa, el Decreto Nº 532/1992 convocó a la provincia de Entre Ríos a manifestar interés en la concesión de los ramales ya clausurados (entre ellos, Puerto Ruiz - Gualeguay y González Calderón - Rosario del Tala). Al no presentarse ofertas, ambos tramos quedaron formalmente en el abandono. El último suspiro de la actividad se sintió en agosto de 1991, cuando partieron con destino a Basavilbaso los furgones F 1690 y F1697, los dos últimos coches que albergaba Gualeguay, llevándose consigo un siglo de historia viva.

El rol del Ferroclub

Desde 1994, el Ferroclub “Primer Entrerriano” trabaja activamente para rescatar la memoria ferroviaria de la ciudad. A pesar de su esfuerzo por limpiar las vías y organizar viajes recreativos, la entidad carece de una sede propia, ya que los antiguos galpones y la estación pertenecen actualmente a la Municipalidad y el predio ferroviario ha sido mayormente absorbido por las instalaciones del Corso local (el Carnaval), una realidad similar a la ocurrida en la vecina ciudad de Gualeguaychú.

 
Intersección de calles 3 de Febrero y Mitre.
Ubicación original del ferrocarril Primer Entrerriano, en calle 3 de Febrero, entre Rivadavia y Mitre.

Viajando en zorrilla sobre las vías del Ferrocarril Central-Entrerriano, Gualeguay, hacia finales del siglo XIX.
Obreros y maquinista de "La Solís". A la izquierda, el Maquinista Alfredo Lino Claret-Ferrando. Fotografía Donada por su hija Susana Claret, al Museo del Ferrocarril.

Ferryboat "Lucía Carbo", en Gualeguay, en 1908. Fotografías: Archivo General de la Nación.



La locomotora en Gualeguay, 1951.
Locomotora del Primer Entre Riano, en Paraná. Foto de Juan Stigliano, 1947.
Locomotora en su definitivo emplazamiento.
Tren del FC Entre Ríos (luego Urquiza) en medio de una inundación. La falta de oleaje puede hacer suponer que el tren está detenido, sin embargo la foto está caratulada como paso provisorio sobre el Río Gualeguay. 1908.
Año 1910.
Tren Mixto arriba a la estación de Gualeguay cruzándose con otro en servicio local en la década del 60.
Locomotora 4-6-04-4  252 del Ferrocarril Urquiza maniobra en Gualeguay.

Foto histórica de Puerto Ruiz, FC Central Entrerriano, obras después de la ampliación para buques de ultramar.

Puerto Ruiz, FC Central Entrerriano, obras después de la ampliación para buques de ultramar.

Ferry boat María Parera con 12 coches.
En 1957, La Solís se restauró para la exposición del centenario ferroviario. Desde esa fecha se han hurtado muchas piezas importantes de la locomotora. La foto pertenece a Arnold Reid.
La locomotora "Gualeguay", primera máquina ferroviaria que circuló en Entre Ríos, tal como se la puede ver actualmente en el puerto de Bajada grande, próximo a Paraná. (Foto de C. O. Prá). / La locomotora retratada en las páginas de El Litoral en 1940.
"La Solís" en la década del 50'.

Festejos en Gualeguay por el 120º aniversario de la Línea Urquiza, con el arribo de la Yatay y el tren del Ferroclub Argentino, el 9 de julio de 1986.

La Solís antes de su reconstrucción. Perteneció al ferrocarril Primer Entrerriano como número 3 y luego FC Entre Ríos 28. Hoy está en Gualeguay con planes de recuperación por el Ferroclub Primer Entrerriano.
Foto de Juan Enrique Gilardi, en diciembre 1968.


Imagen actual de la ex locomotora "La Solís".
En agosto de 1991, parten con destino a Basavilbaso los últimos dos Furgones que habían llegado a Gualeguay. 

ARTÍCULOS SIMILARES:

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http://biblioteca.cfi.org.ar/wp-content/uploads/sites/2/2012/01/informe-final-1.pdf






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