Panadería Picasso, un comercio tradicional del Siglo XX en Gualeguay

 

El 13 de abril de 1913, en calle Nogoyá Nº 29, que actualmente corresponde a la dirección Ayacucho Nº 14, inaugura Panadería “La Sin Bombo”, de Juan Bautista Picasso. El emprendimiento, con cuyo nombre, se extendió hasta 1943, momento en que uno de los sobrinos del propietario, Tomás Amadeo Picasso, adquiere el fondo de comercio. Desde ese momento, 1943 hasta el año 2000, se denominó “Panadería Picasso”; en el último tiempo, Emilio, el hijo de Tomás Amadeo, estuvo a cargo del comercio. 

“Uno de mis tíos abuelos, el 13 de abril del año 1913 compra una panadería al señor Favani, en calle Nogoyá Nº 29, que luego pasó a denominarse Ayacucho”, cuenta Emilio para una entrevista que brindó para el diario “El Debate - Pregón”. Al tiempo, que agrega: “Es así que inaugura ‘Panadería Picasso’ que, en un principio y durante mucho tiempo se llamó “Panadería la sin Bombo”. Mi papá era nacido en 1911 es decir que era muy chico en los comienzos de la panadería. Es así que teniendo 16 ó 17 años él trabajaba con el tío y después debió realizar el servicio militar; luego del mismo, pasó un tiempo y mi padre trabajó en otros lugares, pero luego volvió a desempeñarse laboralmente en la panadería”.

“En el año 1921 se hizo un horno Sian nuevo, que en aquel momento significó un gran adelanto tecnológico y además se contaba con un numeroso personal, donde se trabajaba con mucha cantidad de harina. Se compraban hasta 40 bolsas de harina de 70 kilos. Había doce empleados divididos en dos cuadrillas: una de ocho operarios y la otra de cuatro que eran reemplazantes”.

La verdad que es nuestra panadería fue la pionera en Gualeguay en mecanizarse, en el año 1955. Y en la provincia fuimos los segundos, detrás de Concordia. En aquella época había dos sistemas de trabajo: el mecanizado y el por taza. Este consistía en realizar la labor en una taza de 100 kilos de harina por cada obrero. Entonces, de acuerdo a la capacidad que producía, tenía la cantidad de gente. En una época trabajaban diez o doce personas que realizaban una gran cantidad de mercadería. Los hornos siguieron siendo a leña, con un trabajo manual, pero el sistema ya estaba mecanizado y eso significó un gran cambio.

Mi papá, con gran visión, mecanizó la panadería: viajó hasta Rosario y adquirió las máquinas. En la panadería trabajaba con siete empleados y a partir de allí se armó una sociedad, que se llamó “Panadería Picasso S.R.L”. Con el sistema mecanizado se implementaron otros métodos y horarios de trabajo.

“Me cree en la panadería desde los 3 ó 4 años, que mi padre me llevaba con él. Luego estudié, incluso inicié una carrera terciaria. Pero me inicié en el oficio panaderil y con mi padre hicimos una sociedad, donde trabajé durante muchos años con él”.

En relación a las últimas décadas de trabajo, Emilio, relata: “Se trabajaba muy bien, se hacía el tradicional pan dulce y el resto de las especialidades. Mi padre fallece en el año 1991, pero ya en el 86 u 87 le había comprado la parte por lo tanto era solo de mi propiedad. Y trabajé hasta el año 2000, en el cual, vendí el fondo de comercio y el edificio a Jorge Trezza. Vale decir que el edificio, que había sido comprado por mi padre en el año 1943, él lo vende a otra persona en 1989. Es decir que, por algunos años, yo alquilaba el espacio físico”.

La Sin Bombo en 1921. Primero a la izquierda en la foto, Juan Bautista Picasso.

Elaboración panaderil, hacia fines la década del 60'. El joven en primer plano es Emilio Picasso; atrás, su padre y empleados.

(Fuente: El Debate - Pregón).

Comments

Popular posts from this blog

Tradición, arte y patriotismo en la 4° muestra de aperos

Tu cuerpo no envejece, se “seca”. Técnica de 5 segundos para rehidratar tus tendones