“Hace 15 años, cuando no había redes sociales, cierta gente se quejaba porque decía que no tenía tiempo para determinadas actividades adicionales, como por ejemplo empezar un curso de informática, leer un libro, tomar clases de tenis, jugar al ajedrez. Hoy, con las redes sociales en su plenitud, a las cuales les dedicamos varios minutos al día, incluso horas, esas mismas personas siguen diciendo que tampoco pueden hacer otras cosas, por el mismo motivo. En fin, no será mejor que digamos que no tenemos demasiado interés en hacer algo, que decir que no tenemos tiempo”.

Comentarios