Personajes, sucesos y curiosidades de nuestra ciudad
El material histórico que comparto a continuación, en su mayoría, tanto en imágenes como en textos, pertenecen al archivo de la Fototeca del Museo "Juan Bautista Ambrosetti" y al trabajo de recopilación y actualización del historiador gualeguayense Gastón Fleita Moreyra que, de hecho, en varias de sus narraciones se expresa en primera primera persona.
En la primera fotografía puede apreciarse un desfile cívico - militar por la actual calle Monte Caseros, entre Primero de Mayo y Rocamora, frente a Plaza Constitución.

El 25 de mayo de 1910, se celebraba el Centenario de la Revolución de Mayo, nacimiento de una Patria Libre y Soberana, libre del dominio español y puntapié inicial para la independización definitiva de los pueblos de la República Argentina.
En Gualeguay, el Centenario de la Revolución de Mayo, se celebró con clima festivo y gran algarabía.
Hubo recitales literarios, bazares, rifas a beneficio de distintas instituciones locales, concursos de tiro, desfiles escolares y militares, gran tiraje de bombas de estruendo y 100 tiros de balas cañón en el Parque Buenos Aires, un tiro por cada año de la Revolución de Mayo.
Los actos centrales tuvieron lugar al pie de la estatua de la Constitución y en el balcón principal del antiguo hotel Genovés de Stanchi & Ferreccio, donde pronunció un elocuente discurso sobre "La Argentinidad", don Miguel Barroetaveña.
En la foto, vemos a los caballeros más destacados de la época, políticos, empresarios, comerciantes, vecinos acaudalados, salir a las 11 horas del 25 de Mayo de 1910, del Templo Parroquial de San Antonio, al culminar el Tedeum Patrio por el Centenario de la Revolución de Mayo.
Se puede ver también, la etapa de construcción de la Parroquia que finaliza recién a principios de la década del '20.
Sociedad Damas de Beneficencia

En marzo de 1879, se funda en Gualeguay la Sociedad de Damas de Beneficencia con el objeto de establecer un Hospital Público, el que al concretarse en junio de dicho año llamaron "Hospital San Antonio".
En 1898, se coloca la piedra fundamental del nuevo edificio en la Plaza de Frutos, es decir, donde está emplazado actualmente.
Desde hace casi 150 años, el Hospital San Antonio de Gualeguay sigue siendo uno de los más importantes de la provincia.
La imagen muestra a integrantes de la Comisión Directiva de la Sociedad de Damas de Beneficencia de Gualeguay, 1890. En la galería del viejo edificio de calles Federación y Alfredo Palacios.
Homenaje a Alberto I por Francisco A. Barroetaveña
Francisco Antonio Barroetaveña (Gualeguay, 20 de julio de 1856- Buenos Aires, 27 de noviembre de 1933) fue un abogado y político argentino, miembro fundador y único presidente de la Unión Cívica de la Juventud fundada en 1889 y disuelta en 1890 para dar lugar a la creación de la Unión Cívica de la que fue parte y posteriormente también de la Unión Cívica Radical. Cómo reconocido orador y prolífico escritor, de gran capacidad intelectual y dialéctica, son innumerables sus documentos, publicaciones y discursos políticos.
Fue un activo miembro de la masonería, ámbito que compartía con Leandro N. Alem, del que fue hasta su muerte un ferviente seguidor, manteniendo por ende fuertes disputas con su sobrino Hipólito Yrigoyen de quien se decía un tenaz opositor en el seno del radicalismo.
El 20 de agosto de 1889 escribió y publicó en el diario La Nación el artículo titulado "¡Tu quoque juventud! En tropel al éxito". Este artículo, que criticaba la ausencia de principios morales de quienes sostenían y apoyaban al Presidente Miguel Juárez Celman, desató una movilización histórica que condujo meses más tarde al mitin del frontón donde se crea la Unión Cívica de la Juventud.
En sus últimos años, alejado de la UCR integró al Partido Demócrata Progresista y en las elecciones de 1931 (con el radicalismo proscrito) fue candidato a presidente por una fracción denominada “Partido Radical Antipersonalista Entrerriano" obteniendo el tercer lugar con tan solo el 11 % de los votos. (Por Máximo Puscovas).
En septiembre de 1925 vemos el retrato del Ing. Emilio Mihura, nuevo ministro de Agricultura Emilio Mihura (Gualeguay, 14 de octubre de 1873 - Buenos Aires, 13 de agosto de 1943) hacendado y político argentino que ejerció como ministro de Agricultura y Ganadería de su país durante la segunda mitad de la presidencia de Marcelo T. de Alvear.
Afiliado desde su juventud a la Unión Cívica Radical, fue elegido diputado nacional en 1914 y vicegobernador en 1918, acompañando al también oriundo de Gualeguay, Celestino Marcó. Presentó su renuncia al cargo el 5 de marzo de 1922, al ser proclamado su hermano Ramón Mihura candidato a gobernador.
Desde su juventud se había dedicado a la producción ganadera, y era heredero de una gran estancia cerca de Gualaguay. En 1925 el presidente Alvear lo nombra ministro de Agricultura y Ganadería de la Nación, para reemplazar a Tomás Le Breton, cuya gestión había causado muchos conflictos dentro del radicalismo, aunque no se logró evitar su división.
Su hijo, también llamado Emilio Mihura, fue diputado nacional por la Unión Cívica Radical Intransigente entre 1958 y 1962.
Campaña electoral en 1914
En 1914 vemos al jefe del partido radical Hipólito Yrigoyen al llegar a Paraná para organizar la campaña electoral impulsando al doctor Laurencena
Miguel María Laurencena (Buenos Aires, 27 de febrero de 1851-Gualeguay, 3 de febrero de 1928), fue un abogado y político argentino, de la Unión Cívica Radical que llegó a ser gobernador de Entre Ríos y ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre 1924 y 1928, falleciendo en el cargo.
En 1914 fue elegido gobernador de la Provincia de Entre Ríos secundado por Luis L. Etchevehere como vicegobernador, inaugurando una serie de gobiernos provinciales de la Unión Cívica Radical que se prolongarían hasta el golpe militar de 1943.
Desde que Hipólito Yrigoyen fue elegido presidente de la Nación en 1916, Laurencena expresó su oposición, llegando a separarse de la Unión Cívica Radical, para formar la Unión Cívica Radical Principista que lo llevó como candidato a presidente en 1922, logrando vencer en tres de los quince distritos electorales (Mendoza, San Juan y Tucumán).
Miguel Laurencena
Miguel María Laurencena (Buenos Aires, 27 de febrero de 1851-Gualeguay, 3 de febrero de 1928), fue abogado y político argentino, de la Unión Cívica Radical que llegó a ser gobernador de Entre Ríos y ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Ramón Mihura, tercer gobernador gualeyo
Un 1 de octubre de 1922 Ramón Fermín Mihura asumía el cargo de gobernador de la provincia de Entre Ríos, que ejercería hasta el 1 de octubre de 1926.
(Estas últimas ochos publicaciones fueron realizadas por Máximo Puscovas en su cuenta personal de Facebook).
Agustín Gianello
Se trata de un retrato en formato gabinete de una pintura que representa al teniente coronel Agustín Gianello. La fotografía fue tomada en el estudio de M. Bertoldi, ubicado en Av. Santa Fe 2478, Buenos Aires.
En el dorso, se puede leer una hermosa dedicatoria escrita en tinta: "A mi querida esposa le dedico este recuerdo. Agustín Gianello. Edad: 33 años. Nací el 10 de diciembre de 1818."
Nacido el 10 de diciembre de 1818 en la pintoresca localidad de Portofino, provincia de Génova, era hijo del capitán de marina Emmanuelle Gianello y su esposa, Anastasia Costa.
Su llegada a Sudamérica estuvo marcada por un contexto de exilio y conflictos políticos. En 1836, Giuseppe Garibaldi partió de Italia hacia América del Sur, acompañado por un grupo de compatriotas que huían de la persecución política. Entre ellos se encontraba Gianello.
El libro "Gualeguay, 1765-1900: El aporte inmigratorio" de Olga G. de Massoni (1984) menciona que se estableció en Gualeguaychú, donde instaló un saladero y se dedicó a la construcción de barcos de calado menor. Esta información coincide con el testimonio de su hijo, Segundo Gianello, quien en una nota publicada en "Caras y Caretas" en 1918 afirmó:
"Mi padre se vino de Italia en el mismo barco en el que viajaba Garibaldi, y casi se fueron a pique todos en la barra de Río Grande."
Sin embargo, un documento escrito por el propio Agustín, titulado "Servicios prestados a la República Argentina, Oriental del Uruguay y Río Grande, Brasil", ofrece una versión diferente. Según este registro, en 1839 naufragó en la costa de Río Grande mientras era capitán del buque "Concepción" de la Armada Oriental. Posteriormente, encontró a Garibaldi cerca de Porto Alegre y se puso a su servicio voluntariamente. En 1841, junto con él, pasó a Montevideo y, el 25 de julio de ese mismo año, se trasladó a Gualeguaychú, donde ingresó a la Guardia Nacional.
En 1843, cuando Gualeguaychú se encontraba prácticamente abandonada, fuerzas extranjeras bajo el mando del general Rivera y lideradas por el caudillo conocido como "el Negro Doroteo" intentaron saquear la ciudad. Ante la amenaza, Gianello reunió a un grupo de 20 extranjeros, encabezó la resistencia y logró repeler el ataque, salvando al pueblo del pillaje.
En 1851, el general Justo José de Urquiza lo convocó para participar en el derrocamiento de Juan Manuel de Rosas. Organizó una escuadrilla de siete buques, tripulados por miembros de la Guardia Cívica de Gualeguaychú y varios extranjeros. Estas embarcaciones operaban entre la isla Martín García y el Salto Oriental, cumpliendo funciones estratégicas.
El tratado de alianza entre Urquiza y el Imperio del Brasil para derrocar a Rosas se firmó en su casa. En reconocimiento a su labor, fue designado capitán y jefe de la escuadrilla. Tras la batalla de Caseros en 1852, se puso a disposición del gobierno de Urquiza y, en esa misma época, fue ascendido a sargento mayor. En 1859, obtuvo el grado de teniente coronel bajo las órdenes del almirante Mariano Cordero.
En 1873, asumió el mando del vapor "Estrella de Gualeguay" al servicio del gobierno nacional, encargándose del transporte de armamento, tropas, vestuario y municiones con destino a Entre Ríos, navegando los ríos Paraná y Uruguay.
Tuvo cuatro hijos. Su primogénito, Segundo Gianello, nació el 1 de junio de 1844 en Gualeguaychú, fruto de su relación con Celestina Rodríguez Salcedo. Años más tarde, Segundo contrajo matrimonio con Viviana Thompson.
Pocos meses después, el 14 de noviembre de 1844, nació su segunda hija, producto de una relación con Inés Nievas. La niña posteriormente se casó con Enrique Eduardo Juan Wells.
Establecido en Gualeguay, tuvo tres hijos más junto a su última esposa, Cándida Pedraza: María Petrona Gianello (nacida el 1 de noviembre de 1873, casada con Gerardo José Howard), María Aurora Gianello (nacida el 17 de mayo de 1877, casada con Cosme Damián Mac Dougall) y Humberto Gianello (nacido el 29 de agosto de 1879).
Finalmente, falleció el 25 de febrero de 1904 en la ciudad de Buenos Aires.
(Fuente: Antiguas Fotografías Argentinas - Facebook).
Puerto Ruiz - Estación del ferrocarril Primer Entre Riano

Era
ésta la primera línea férrea de la Mesopotamia Argentina y la segunda a nivel
nacional, unía a Gualeguay con Puerto Ruiz, uno de los puertos más importantes
del país.
La primera estación, fue edificada en una propiedad que dono para tal fin, Martín Gilberto Laurencena, en la antigua calle Suipacha, hoy 3 de febrero, entre Rivadavia y Mitre. El primer jefe de estación fue don Ildefonso Medina, abuelo de la reconocida escritora Salvadora Medina Onrubia de Botana, la dueña del diario Crítica.
La Estación de Puerto Ruiz, fue edificada en una parcela donada por Gregorio Lezama al Gobierno de la Nación Argentina, en el marco del proyecto saladeril 1860.
Foto archivo Museo Juan Bautista Ambrosetti.
Vista panorámica de Gualeguay

En esta antigua postal, podemos apreciar
el antiguo casco céntrico de la ciudad, poblado de imponentes edificios ricos
en arquitectura y sus antiguas casonas sin ochavas, casas de azoteas ya
desaparecidas.
Archivo de la familia Costa.
San Antonio y Chacabuco, esquina tradicional de la ciudad
Sobre
la izquierda, la fachada del viejo Teatro Nacional de Gualeguay, fundado en
1882 por iniciativa del Dr. Antonio Medina y Juan Bautista Chichizola.
Su
recuento se convirtió desde su inauguración en el epicentro de las reuniones
sociales del pueblo a lo largo de los años.
El
fatídico 3 de marzo del año 1910, este imponente Templo de la Cultura,
construído íntegramente en madera de nogal, cedro y cerezo, con capacidad para
560 personas, sufre un incendio que los consume por completo en cuestión de dos
horas y media.
Las
crónicas periodísticas de la época, señalan que los vecinos corrían desde todos
los puntos de la ciudad, acarreando baldes, bateas y jarros con agua, en
socorro del edificio y las casas lindantes.
PH Archivo Fototeca Museo Juan Bautista Ambrosetti.
Casona González Calderón
Esta antigua propiedad de
Gualeguay, ubicada sobre calle San Antonio, entre Pellegrini y Primer
Entrerriano, era hacia 1837, de Jacinto Andreu, un comerciante catalán, masón
involucrado en liberación de Garibaldi durante su apresamiento en la ciudad, y
padre de Rosa Andreu de González Calderón.
El viejo rancho de los Andreu,
permaneció casi sin modificaciones hasta fines de la década de 1890, cuando es
proyectado el nuevo Palacete González Calderón Andreu en 1901.
El frente de este ícono de la
historia y la arquitectura de Gualeguay, fue brutalmente destruido hasta perder
por completo todo su encanto.
En la Fotografía, vemos una
demostración del Pueblo de Gualeguay al Dr. Juan A. González Calderón. En 1925.
Calle San Lorenzo
Puede
apreciarse el antiguo empedrado de la ciudad hacia la década del '20.
Sobre
mano izquierda, la antigua casa de la familia de Gian Lucca Badaracco, militar
italiano que luchó junto a las tropas de Garibaldi por la Unidad de Italia, donde
actualmente se encuentra el Edificio de Rentas de la Municipalidad de
Gualeguay.
PH fotografía del Estudio de Domingo Benedetto. Archivo Museo Juan Bautista Ambrosetti.
Fallecimiento de Umberto I, Rey de Italia
El Rey Umberto Primo, fue asesinado por Bresci en la localidad italiana de Monza, el 29 de julio de 1900.
El acontecimiento sacudió a toda la realeza europea y a toda la colectividad italiana dispersa por el mundo.
La figura de los reyes de la casa Savoia, tenían grandes influencias en la comunidad italiana luego de la unificación de los territorios que logró Víctor Emanuel II.
La noticia se esparció rápidamente por el mundo. En Gualeguay fue recepcionada por telégrafo del diario El Imparcial, el 31 de julio de 1900: "Tristeza. Tristeza. Tristeza. En Monza fue asesinado el 29, por el anarquista Bresci, el dignisimo Rey de Italia Umberto Primero. Dios Salve su alma. Dios Salve a la Regina. Muerte a los traidores. Italia llora su partida".
La noticia dejó helada a toda la ciudad de Gualeguay, que tenía en ese momento, más del 60% de su población, de origen italiano.
El periodista Filippini, narraba que "las mujeres del hogar que encontraban en el rey la figura de un padre espiritual, lloraban sin consuelo en el seno de su hogar. Las lamentaciones se escuchaban por todo el pueblo. Eran como el llanto de una madre pariendo un hijo. Vi, en el plaza cuando se presentó el Catafalco de Plata del señor Sanguinetti, a más de un hombre secar sus lágrimas con el pañuelo.
El cura Vilar pronunció ese día, que la Muerte del Rey dejará en el alma de los italianos un vacío de amor y de dolor".
En la foto, calle Islas Malvinas y Sarmiento, actual edificio Guerscovich -Canal 2-, del día 5 de agosto de 1900.
La comunidad italiana enlutada acompañada de 16 cuadras de procesión, marcha silenciosa a la sede social de la Societa Italia Gualeguay, a vestir de luto el edificio.
Foto: Domenico Benedetto (Propiedad Dr. Hernán Morán).
Ferrocarril Primer Entrerriano

El 26 de septiembre de 1864, se lleva a cabo la reunión oficial de Confirmación del Directorio de la Primera Línea Férrea de la Mesopotamia Argentina y segunda a nivel nacional.
La reunión se llevó a cabo en calle Urquiza 85, actual edificio del Club Empleados de Comercio y antiguo establecimiento de la Administración General de Aduanas.

La Máquina Gualeguay, partió de la antigua estación de calles 3 de febrero y Mitre a las 12:45, el día 9 de julio de 1866, en conmemoración del Cincuentenario de la Independencia Argentina, con destino a Puerto Ruiz.
Foto de la Estación de Trenes y Bono Acción del Ferro Carril Primer Entre Riano, que perteneció al Dr. Cayetano Mariñas de la Fuente.
Plano Fundacional

El 15 de febrero de 1783, el Topógrafo Pedro Nicolás de Olmos, confecciona el plano Fundacional de la Villa de San Antonio del Gualeguay Grande, a pedido del Teniente General de los Partidos de Entre Ríos, Don Tomás de Rocamora.
Con 64 manzanas en total, el 19 de marzo, se harían las repartijas de tierra a los vecinos, cuya ubicación la determinaría, su antigüedad como vecino asentado en los partidos del Octavo Distrito.
Los claros terrenales elegidos para llevar a cabo el desmonte, fueron los que componía el viejo Puerto Del Santa Fe o Pago del Habra.
"El Gaucho Argentino" - Luis Perlotti

El 28 de enero de 1968, por iniciativa de Asef Bichilani, se inaugura el Museo y Escuela de Bellas Artes "Cesáreo Bernaldo de Quirós", en la casa natal del artista.
Se realizaron distintos eventos para recibir al eximio pintor argentino, en su tierra natal. En dicha ocasión se llevó a cabo una conferencia sobre Arte e Iconografía Gaucha Argentina, a cargo del reconocido crítico de arte Horacio Caillet-Bois.
Al finalizar los eventos, fue inaugurada la Plaza "Cesáreo Bernaldo de Quirós", a la entrada del Parque Quintana, y se emplaza una escultura del afamado artista Luis Perlotti, titulada "El Gaucho Argentino".
Vista de la Parroquia San Antonio (1887)
Al fondo, sobre la izquierda, antiguo almacén de ramos generales de Juan Bautista Campodónico, primer inmigrante italiano en Gualeguay, llegado en el año 1785, desde Zoagli (Génova). Se casó con María Rodríguez Barragán, nieta del primer Alcalde de Gualeguay, Francisco Barragán, cuyo mandato cumplió desde 1736 hasta 1769, en el antiguo poblado del Albardón, Octavo Distrito. Luego fue reemplazado en sus funciones con la creación del Cargo de Juez Regente, a cargo del Juez Francisco Méndez.
Hijo de Juan Bautista Campodónico y María Rodríguez Barragán, fue Juan Bautista Campodónico (h) primer médico boticario de Gualeguay.
Antigua Administración General de Aduanas

La Administración General de Aduanas, se estableció en Gualeguay, a poco de haberse fundado la ciudad. Su primer administrador fue Clementino Arburúa.
En su sede de la actual calle Urquiza 85, fue establecido en 1866, la Administración de Correos y Diligencias Postales, posteriormente Administración General de Correos y Telégrafos, para convertirse simplemente con el correr de los años, en el Correo Postal Argentino de Gualeguay. Su antiguo edificio sin ochava, el cual se logra apreciar en la esquina derecha (NE), fue demolido en la década del '30.
Vemos a calle Urquiza, con su antiguo empedrado sentido a Plaza Constitución y el antiguo estilo colonial de la ciudad.
"La calle de los Calderones"
![]() |
| En la foto, podemos apreciar calle San Antonio, hacía 1905. |
Una vez proyectada la fundación de Gualeguay y, trazada por el Topógrafo Pedro de Olmos, la calle principal corría como en su actualidad (antes doble mano), de norte a sur, en sentido al río Gualeguay, donde se emplazaba el viejo muelle del Puerto de los Barriles, conocido también, años más tarde, como Puerto de Santa Fe.
El primer Calderón que llega a Gualeguay, lo hizo junto a Tomás de Rocamora, se llamaba Joseph Sánchez Calderón, Notario Eclesiastico de los Partidos de Entre Ríos. Fue padre, del también Escribano Casiano Calderón, un eminente hombre público que, en representación de la provincia, suscribió el Acta del Tratado del Cuadrilátero.
Un primo hermano de Joseph Sánchez Calderón, fue Joseph González Calderón, cuya descendencia, tuvo importantes actuaciones públicas, políticas, comerciales y agropecuarias en el país, convirtiéndose en una de las familias más tradicionales del litoral argentino.
Sus casonas, abarcaban grandes dimensiones en la calle principal, por lo que sería bautizada "la calle del Calderones", aún, habiendo adquirido su nomenclatura actual.
Sobre la izquierda, antiguo edificio del Banco Italia y Río de la Plata. En frente, la casona de Simón Cuneo, legendario Coronel del Ejército Italiano, liderando importantes campañas bajo las órdenes del General Giuseppe Garibaldi, con su tienda de Camisas. Sobre la derecha y su extensión hasta la esquina, el famoso Rancho Andreu, propiedad originariamente de Jacinto Andreu, la cual hereda su hija Rosa Andreu de González Calderón, construida por Agostino Antola en 1901.
Durante muchos años, en la esquina del Rancho Andreu, estuvo plantada la cumbrera de palma donde fuera torturado Garibaldi por el Comandante Millán, en 1837.
Sobre la esquina contigua, la tienda Nueva Roma de Michelle Carboni, en 1868, quedó constituida la Societa Italia de Gualeguay, donde funcionó por algunos años, hasta que adquiere el terreno donde se edificó su sede social actual.
Escuela Nacional de Comercio
La Escuela Nacional de Comercio, fue creada en 1948, como una sección comercial anexa a la Escuela Normal de Gualeguay.
Al iniciarse el ciclo lectivo del año 1960, el anexo se traslada, ya cómo Escuela Nacional de Comercio "Celestino Irineo Marcó" con turnos diurnos y nocturnos, y su título de Peritos Mercantiles, a su nuevo e histórico edificio de calle Remedios Escalada de San Martín, antigua propiedad de las familias de José Vicente y Gregorio Morán, dos antiguos vecinos de importantes carreras políticas y agrícolas de Entre Ríos. Fue entonces su primera directora, la profesora Nilda Albornoz de Fabris.
Con el correr de los años, se incorporaron las carreras de auxiliar contable y Administración de Empresas. En 1980, comienza a construirse su nuevo edificio, emplazado en su ubicación actual. Cabe destacarse el trabajo de la Cooperadora de la Escuela para realizar la obra, y la dirección impecable del Profesor e Historiador Humberto Pedro Vico, quien se puso al hombro el nuevo proyecto, logrando su realización.
*Su rica historia
La hoy Escuela Superior de Comercio “Celestino I. Marcó”, se inició en el año 1948 con una humilde división de Sección Comercial Anexa a nuestra vieja y gloriosa Escuela Normal “E. A. Bavio”. Esta división contó con 39 alumnos, completando su ciclo sólo 10 en 1952, egresando con su flamante título de Perito Mercantil Nacional.
En
1958 nació la Sección Comercial Nocturna iniciándose con 52 aspirantes. En
los años siguientes fueron surgiendo por promoción las restantes divisiones.
Hacia
ese entonces (año 1958), la Sección Comercial Anexa, ante la creciente demanda
de matrículas movilizó a las autoridades educativas de la Escuela Normal Prof.
Margarita Parachú (Directora) y Prof. Hugo H. Quattrochi (Vice-director) a
pensar en crear un nuevo establecimiento educativo independiente.
![]() |
| Alumnos frente al edificio de Remedios Escalada de San Martín. |
El
Prof. Quattrochi fue el agente motor de este proyecto y fue así que en marzo de
1960, durante el ejercicio del Ministerio del Dr. Luis R. Mac´ Kay, se crea la
Escuela Nacional de Comercio como establecimiento independiente, siendo sus
primeras autoridades la Prof. Nilda Albornoz de Fabris como Directora, el Prof.
Humberto P. Vico como Vice-director y la Srta. Amalfi Teresa Firpo como
Secretaria.
En
ese momento la Escuela funcionaba en un edificio alquilado de la calle Remedios
Escalada de San Martín N° 335, propiedad de la Sra. Estela Morán de
Gálligo. La Escuela contaba con 5 divisiones del curso diurno y 3 del
nocturno con un total de 187 alumnos y un plantel de 48 personas entre personal
directivo, administrativo, docente y de servicio.
Ante el crecimiento incesante de la población escolar se tuvo que recurrir a exámenes de ingreso, pero la demanda seguía su crecimiento; surgió la necesidad imperiosa de contar con un local propio, cómodo, capaz de recibir a muchos jóvenes que procuraban ingresar a ella. Es entonces, que las autoridades directivas de la Escuela, imbuidas de este acuciante problema, resuelven iniciar trámites de búsqueda de un terreno para levantar un nuevo edificio.
Las
tareas se iniciaron bajo la dirección del Prof. Hugo H. Quattrochi en el año
1962, pero recién se concretaron en marzo de 1979 por Resolución N° 398 del
entonces Ministro de Cultura y Educación, Dr. Juan Rafael Llerena Amadeo,
adjudicando el predio este que ocupaba la Escuela Normal.
El
23 de mayo de 1979 se labra el Acta por el cual se delimita el terreno que
debía ocupar la Escuela de Comercio con una superficie de 4.018,31 m2. y la
Escuela Normal quedaba con una superficie total de 6.942,69 m2.
En
ese momento el Prof. Héctor C. Larrateguy ocupaba el cargo de Director
Interventor de la Escuela Normal quien aceptó y apoyó la delimitación para la
construcción del nuevo edificio.
En
el año 1978 se creó la Comisión Pro-Edificio integrada por las siguientes
personas:
Arq.
Oscar Daneri (representando a la Municipalidad de Gualeguay)
Sr.
Albérico Carboni (por la Cooperadora del establecimiento)
Prof.
Luisa S. de Rosenfeld (por los profesores diplomados)
Arq.
Eugenio Guercovich (por los profesores de la casa)
Sres.
Hugo Piovesana, Pedro Amarillo y Hugo Rivaben (por los ex alumnos)
Ing.
Roque H. Rubio (por el Círculo Profesionales de la Ingeniería)
Sres.
Carlos Grasso, Alcides Lobbosco y Raúl Rauch (por padres de alumnos)
Sres.
Mario Amado, Raúl Cosso, Ramón Manterola y Alfredo Costantini (por las fuerzas
vivas de la localidad).
Sres.
Mario Alarcón Muñiz (por el periodismo).
El
13 de diciembre de 1980 con la asistencia del Sr. Subsecretario General del
Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, Cdor. Víctor Taussig (que
prestó un apoyo incondicional a la construcción del nuevo edificio), y con la
presencia del Dr. Armando Freyre (en representación del gobierno de la
Provincia) y titular del Ejecutivo Municipal, con la presencia del Inspector
Regional de la Dirección Nacional de Arquitectura Educacional, Arq. Jorge
Thomas, el Inspector Técnico Zonal Prof. Julio Pedrazzoli, el Sr. Jefe de Policía
local, el Sr. Cura Párroco de San Antonio, el Director de Cultura de la
Provincia Dr. Feliciano Rodríguez Vivanco, autoridades locales, de la casa, de
la sociedad cooperadora, alumnos, ex alumnos, personal jubilado y público en
general, se colocó la piedra fundamental en el monolito respectivo previa
bendición de este solar donde se levantaría la nueva Escuela de Comercio. El
mismo se encuentra en el frente de la escuela. Comenzaba a hacerse realidad una
ilusión, pero llevaría varios años más su finalización.Es
así que, en el año 1985, en que se crearon 2 nuevas divisiones, se tuvo que
ocupar el salón de Cáritas San Antonio el que fue dividido para tal fin. En el
año ’86 se ocuparon aulas del ala norte del nuevo edificio con 4 divisiones. En
agosto del año 1987 se inauguró el nuevo edifico, acto al que concurrieron
autoridades nacionales, provinciales, locales, representantes de todos los
establecimientos educativos de nuestra ciudad, padres alumnos y gran parte de
la comunidad de Gualeguay. Desde ese momento comenzó una nueva etapa para la
Escuela de Comercio, cuna de muchas generaciones orientadas por profesores de
excelencia, en su mayoría de Gualeguay, pero también procedentes de otras
ciudades.
En
noviembre del año 1998 se celebraron las Bodas de Oro con un acto académico en
la institución, una cena con la asistencia de gran número de autoridades, de ex
alumnos, docentes y familiares, como también tuvieron lugar torneos
conmemorativos. En ese año, el acto central de la ciudad con motivo del 9 de
Julio se realizó en el frente de la Escuela de Comercio.
Entre
los años 2000 y 2001 se realizaron refacciones en el edificio en lo que hace a
la biblioteca, sala de computación, laboratorio y arreglos en el 2º piso.
A
partir del año 2002 y por varios años más, el baile de recepción se realizaba
en la escuela, habiendo inaugurado la institución esta modalidad a la cual
adhirieron los otros establecimientos en su mayoría.
Para
destacar: En el año 1973, con motivo de los festejos de las Bodas de
Plata, se realizaron actos, torneos, los alumnos demostraron su creatividad y
caudal expresivo. De la mano de directivos y docentes, esto fue la cuna del
Encuentro Cultural de la Juventud, cuya primera edición fue en el año 1974 y
que por muchos años constituyera una de las más destacadas expresiones de la
cultura de Gualeguay en los más diversos aspectos artísticos y deportivos.
Hacer
nombres es muy difícil porque la memoria puede traicionar, pero nos animamos a
dar algunos de esa planta de personal tan amplia: Contador Santiago Palma, Dr.
Carlos Gálligo, Sra. Elvira Irurieta de Quintana, Srta. Leonida Elhnoud, Srta.
Pura Cabrera, Prof. Máximo Pedrazzoli, Dr. Manuel Guerra, Srta. Irma Carril,
Contador Miguel Neffa, Contador Horacio Telenta, Srta. Zulema Lescá, Sra. Edith
Scarpín, Srta. Celia Epele, Prof. Emilio Chiozza, Prof. Orlando Rivabén, Prof.
María Adela Coronel, Prof. Ricardo Ferrando, Dr. Darío Crespo, Srta. Sara
Rodríguez, Dr. Luis Mac´Kay, Dr. Horacio Pabón Ezpeleta, Prof. Manuela Valenti,
Dr. Feliciano Rodríguez Vivanco, Prof. Nani Gervasoni, Sr. Albérico Carboni,
Prof. Margarita Rivarola, Sr. Enrique Parissi, Prof. Manuel Veiravé, Prof.
Angélica Frigo de Monti, Raquel Frigo de Martín, Prof. Lucía E. de Dacca, Sra.
Aída Lacorazza de Luna Catoni, Prof. Mario Beresiartu, Sra. Luisa Miró, Srta.
Juanita Cúneo, Prof. María Adela Coronel, Prof. Margarita Costa, Contador
Roberto Henderson, Prof. Fernando Yacob, Prof. Daniel Gabriel, Sr. Miguel
Tasistro, Dr. Alberto Lagrenade, Prof. Juan Rabaschino, Prof. Bruno Casella,
Prof. Juan Carlos Manzán, Prof. Avelino Arébalo, Prof. Margarita Taffarel,
Prof. Cristina Dunat, Prof. Carmen Yara, Prof. Norma Scolamieri, Prof. Mirta
Ibarra, Prof. Ana Virué, Prof. Alicia Albornoz, Prof. Angélica Benvenuto, Prof.
Berta Tronco, Prof. Ana Ardáiz, Prof. Fátima Rodi, Prof. Ana María Gasparrini,
Prof. Graciela Saavedra, Prof. Héctor Jaime, Prof. José Luis Zanetti, Prof.
Fernanda Plazaola, Prof. Mónica Plazaola, Prof. Carmen Taffarel de Guilloni,
Prof, Alicia Hauscarriague, Sra. Emma Sosa, Prof. Emma Godoy, Prof. Javier
Ghiglia, Prof. Marta Moret, Prof. Sonia Fabre, Prof. Silvia Melchiori, Prof.
Silvia Lopetegui, Prof. Estela Cacciopoli, Prof. Juan Coronel, Prof. Patricia
Debus, Prof. Norma Carrera, Prof. Mariela Carboni, Prof. Marisa Moresco, Prof.
Néstor Méndez, Prof. Aníbal Vescina, Prof. Zulma Chevasco, Prof. Daniel
Martínez, Prof. Silvia Juan, Viviana Yáñez, Prof. Prof. Nora Schlotthauer,
Prof. Zunilda Bulloti, Prof. Mario Sayas, Prof. Germán Juan, Prof. Pablo
Zanini, Prof. Nora Benedetti de Schell, Psc. Nora Berón, María Elena Manterola,
Silvia Astuto, Eduardo Ronconi, Jorge Cáceres, Pablo Diorio, Daniel Giardini,
Gilberto Pinasco, María del Carmen Pérez, Oscar Francolini, Elizabeth Coronel,
Mirta Godoy, Lic. Bibiana Beveraggi, Marisa Messina… y sigue una lista
interminable de docentes que ya han concluido su tarea.
En
lo que hace a los administrativos recordamos a la Sra. Cielito Firpo,
Srta. Amanda García, Sra. Leonor Larrivey de Plazaola, Sr. Lito Arnaudín, Sra.
Nelly Covre de Briosso, Sr. Oscar Godoy, Sra. Estela Fernández, Sra. Katy
Cabrera, Sra. Teresita Canti de Ipoutcha, Sra. Nora Espiño, Srta. Adela Bello,
Norma Babino, Patricia Bonzón, María del Carmen Pérez, entre otros.
En
lo que hace al personal de maestranza vienen a la memoria Sr. Alberto Selimán,
Sr. Francisco Ramírez, Julio Reynoso, Juan de Dios González, Raquel Drago de De
Zan, Sra. Cuqui Cáceres, Sr. Hugo Dujovne, Sra. Silvina Muñoz, Sra. Elsa Pavón,
Elena de Lucca…
Entre
los preceptores, mano derecha de los directivos en lo que hace al alumnado,
estuvieron Priscila Camerini, Sra. Cholita Manzo, Sr. Jorge Machiavello, Flavia
Bossi, Nelly Mochi, Ethel Brutti, María Dolores Peirano, Delia Cafferata,
Silvia Mochi, Marcelo Morgan, Soledad Ruza, Gerardo Vénere, Néstor Duven, Jorge
Cabral, María Alarcón…, y muchos más.
*(Fuente: EL DEBATE – PREGÓN).
Sociedad Española de Socorros Mutuos
En el año 1879, queda constituida oficialmente la Sociedad Española de Socorros Mutuos "Tomás de Rocamora", con el Dr. José María Pagóla, como presidente de la misma.
En el año 1894, adquieren un terreno en la intersección de calles Irigoyen y Alfredo Palacios, a la sucesión de Ana Perato de Quintana, donde fue edificada su imponente sede social, inaugurada en 1905. Su soberbio zaguán, tallado en fina madera de roble, fue traída desde Madrid por el Dr. Joaquín Aguirrezabala.
Durante la intendencia de Segundo Luis Gianello, junto a su hermano, el entonces diputado provincial Juan María Gianello, presentan en 1947, el proyecto de aceptación del inmueble al Estado Municipal, quien en el año 1948, lo cede a la Comisión Nacional de Educación, para que sea creada allí la Escuela Técnica y Talleres N°2.
El acto oficial de inaguración fue el 20 de marzo de 1949 y el día 20 de octubre de 1975, se llevó a cabo la ceremonia oficial que le asignará el nombre del célebre poeta entrerriano Olegario Víctor Andrade.
Fotografía de la Sociedad Española de Socorros Mutuos "Tomas de Rocamora", año 1938.
Estatua de la Constitución Argentina
![]() |
| Fotografía tomada por Domingo Benedetto en 1903. |
En el año 1853, queda institucionalizada la República Argentina, mediante la Sanción de la Magna Constitución de la Nación Argentina, por la cual queda federalizado el país. Loable acción patriótica, que se lleva a cabo gracias al General Justo José de Urquiza.
La ciudad de Gualeguay, que históricamente fue fiel a los pensamientos urquicistas, en el año 1902, decide construir la Estatua de la Constitución en la Plaza Principal, nombrada de igual manera.
En el año 1903, el país celebraría el 50° Aniversario de la Sanción de la Constitución, y fue inaugurada su imponente alegoría en el centro de la Plaza.

La Estatua, que erróneamente le llaman "de la Libertad", se emplaza sobre un magnífico pedestal de de altura. En su remate, la Dama de La República con el Escudo de la Nación Argentina, laureado y con cadenas rotas, que rematan sobre su mano derecha, el resabio de los eslabones liberados.
En su simbología, con la Sanción de la Constitución Argentina, representa la rotura de las cadenas de la opresión unitaria y centralista de Buenos Aires, sobre el resto del país.
.jpg)
| Acto en plaza constitución junto a la columna y copón por Urquiza (Circa 1890) |
Años más tarde, fue colocada equivocadamente, sobre la maño derecha de la Dama de la República, una antorcha, queriendo hacerla parecer a la Estatua de la Libertad de Estados Unidos
Visita del Dr. Basilio Cittadini – 1909
Habíase inaugurado el Palacio Municipal de Gualeguay, el 9 de julio de 1908. Meses más tarde, el reconocido periodista Basilio Cittadini, llegaría a la ciudad, siendo Secretario del Directorio del Banco Italia y Río de la Plata.
Invitado por Tomás Ambrosetti y Gabino Mastronardi, arriba a la ciudad a bordo del vapor "Estrella", de Ricardo Paggi, el Dr. Cittadini, el 14 de marzo de 1909. Era entonces Catedrático de Literatura Clásica del Colegio Nacional de Buenos Aires, Presidente de la Dante Alighieri Argentina y condecorado con el Título de Gran Oficial de la Corona Italiana.
En la foto, el Dr. Basilio Cittadini, fundador del Hospital Italiano de Buenos Aires, recorre el patio de invierno del Palacio Municipal, en compañía de Tomás Ambrosetti, Gabino Mastronardi, Guillermo Kroger, Miguel Barroetaveña, José Caliani, Domingo Carboni, entre otros.
Embellecimiento Plaza Constitución – 1910
El 25 de mayo de 1910, se cumplía el Centenario de la Revolución de Mayo. A comienzos de ese año, la Municipalidad llevaría a cabo una serie de embellecimientos en la Plaza Principal de la Ciudad, donde se realizaron los festejos conmemorativos.
Vemos en la foto, la plantación de las palmeras en distintas zonas de la Plaza. Un dato a tener en cuenta.

En la siguiente foto, por calle Rocamora, se aprecia de fondo la Parroquia San Antonio. En el predio lindero, los Muros del antiguo cementerio del pueblo, creado en 1783 y elevado a Necrópolis en 1803, que fuera derrumbado definitivamente en el año 1921.
Se conformaba entonces la comisión de la siguiente manera:
Presidente: Dr. Antonio Medina
Vicepresidente: Dr. Darío Crespo
Secretario: Francisco Couddannes
Tesorero: Comisario Melitón Juárez
Comisario General de Tiro: Mayor Clariso Hereñú
Vocales: Ing. Anselmo Lazo, Fortunato Solanas y Adolfo Fahler.
Nuevo stand
En el año 1916, comenzaron en Gualeguay parte de las obras de saneamiento, con la instalación del sistema de red cloacal. Este importante avance, haría que la ciudad ascienda en su calidad de vida, teniendo en cuenta por entonces, el crecimiento poblacional.
Hacia 1924, Gualeguay haría otro importante y tan esperado avance para la comunidad, la instalación de la primera red de agua corriente.
En las fotos podemos apreciar el Tanque de Aguas Corrientes de Obras Sanitarias hacía la década del '20 y una foto de la planta de tratamiento cloacal, durante la década del '70
Puente Pellegrini
En el acceso a la ciudad de Gualeguay, cercano al punto clave de la intersección entre los departamentos de Islas del Ibicuy, Gualeguaychú y Gualeguay se encuentra el puente histórico “Carlos Pellegrini”, actualmente conservado como patrimonio histórico.
Dicho puente lleva el nombre del presidente argentino quien ordenó su construcción por medio de la ley 2.595 en 1892, para así conectar definitivamente la ciudad de Gualeguaychú con Gualeguay y la conexión con el acceso desde la provincia de Buenos Aires. La obra, realizada por el ingeniero Carlos Casaffoust, fue finalizada en 1907.
Previo a la construcción del puente, el tránsito debía hacer el cruce del río Gualeguay por medio de balsas. Este puente aseguró definitivamente la comunicación en este punto clave de la provincia para el tránsito comercial como así también el traslado de personas.Desde la construcción del actual puente sobre la ruta nacional N°12, el sitio histórico se convirtió en un lugar de atracción para los vecinos cercanos y para turistas, como así también para quienes disfrutan de la pesca. En noviembre de 2012 la estructura cedió ante una crecida del río. Desde entonces, el puente histórico se encuentra en la misma situación. Sin dudas el puente histórico “Pellegrini” es un legado de aquella época pujante de nuestro país, donde las políticas del estado apuntaban hacia la integración de las economías regionales, impulsando así el federalismo.
Restauración y apuntalado
El Presidente Carlos Pellegrini, ordenó la construcción definitiva del Puente sobre el río Gualeguay, que uniría a la ciudad homónima con la de Gualeguaychú, por medio de la Ley N°2595 del año 1892.
El proyecto del puente fue llevado a cabo por el ilustre Ingeniero Argentino, Juan Carlos Cassafousth.
Cassafousth, había nacido en Corrientes en 1851, hijo de padres franceses, fue ahijado de cuerpo presente, del ex Presidente Domingo Faustino Sarmiento. A los 14 años fue enviado a París para ingresar a la Academia Nacional de Ingeniería, donde conocería y entablaría una gran amistad, con Gustave Eiffel, famoso por la construcción de la torre parisina.
De regreso a su país, llevo a cabo importantes obras de ingeniería y arquitectura, como el Dique San Roque de Córdoba.

En Gualeguay se destacan entre sus obras más importantes el Puente Pellegrini y el Edificio de Sociedad Rural Gualeguay (Hoy Escuela Técnica N°1).
Contrajo matrimonio con una gualeya, Eduarda Lazo, con quién tuvo dos hijas, Lorenza Cassafousth de Rovira y Eugenia Cassafousth de Delbúe, su casa sin ochava está situada en calle Belgrano y Sarmiento, esquina Nor-oeste.
Primeras estaciones del Ferrocarril Primer Entrerriano
El 9 de julio de 1866, se inauguró la primera línea férrea de la Mesopotamia Argentina y la segunda a nivel nacional. La primera línea unía a Gualeguay con Puerto Ruiz, uno de los puertos más importantes del país.
La primera estación, fue edificada en una propiedad que donó para tal fin, Martín Gilberto Laurencena, en la antigua calle Suipacha, hoy 3 de febrero, entre Rivadavia y Mitre.

La Estación de Puerto Ruiz, fue edificada en una parcela donada por Gregorio Lezama al Gobierno de la Nación Argentina.
El antiguo almacén "La Botica", del italiano Vicente Solimano, abrió sus puertas en Gualeguay en la década de 1860.
Se comercializaban zapatos, sombreros, bastones, artículos rurales y demás dependencias. Tenía gran surtido en artículos de cristalería y bebidas.
Entre sus descendientes más destacados, se encuentra Emma Barrandeguy, escritora y poeta de reconocida trayectoria a nivel nacional, entre otras familias como los Bereciartu, Daziano, Badaracco.
Este antiguo almacén de Gualeguay, se ubicaba en la antigua calle Paraná, esquina Buenos Aires, hoy Alem y 25 de mayo.
Societá Italia di mutuo socorro e beneficenza “Regina Margherita”
La institución fue fundada en 1898 por distinguidas damas de la colectividad italiana de nuestra ciudad. Esta Sociedad funcionaba en colaboración con la antigua SOCIETA ITALIA, fundada en 1868 por el Dr. Juan Bautista Quadri. Su primera presidenta fue la Sra. Rosa Conti de Guerra.
Esta entidad era la organizadora de numerosos festejos, tertulias y conciertos artísticos destinados a la colectividad y a beneficencia. Además, la institución cumplía las funciones propias de una mutual, ofreciendo asistencia médica, farmacéutica y la ayuda necesaria para el bienestar de sus asociadas. Su nombre se debe en homenaje a su PROTTETTRICE (Protectora) la Reina Margarita de Savoya, esposa del Rey Umberto I, Italia, asesinado en 1900.
(Fuente: Yo nací en Gualeguay - Facebook).
En principios del siglo XX y hasta la mitad de este, la zona agrícola ganadera de Argentina, se vio afectada durante varios años por devastadoras epidemias de Langostas.
En el año 1901, la epidemia de la langosta redujo a 5% la cosecha de los campos entrerrianos, afectando enormemente a la producción de alimentos y a la economía de la provincia.
En el año 1903, una nueva plaga de langostas azoto los campos de Gualeguay, de dónde prácticamente no salvo absolutamente nada de la producción local.
En los establecimientos rurales las combatían con humo, producto de la requema del chilcado y las cardonesas, que provocaban humo abundante, pero todo fue en vano.
En la foto vemos a don Joaquín Bentos Álvarez (h), acompañado del capataz Deolindo Carboni, el Periodista Pedro Bolfo y Gregorio Morán, en el establecimiento Sebastopol del segundo distrito.
La tradicional Librería Rivadavia, de Eloy Cabrera
El 23 de abril de cada año, se celebra en el mundo "El Día Internacional del Libro", conmemorando a célebres autores universales, que fallecieron este día: Shakespeare, Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega. Gualeguay, le suma a la conmemoración, la fecha del fallecimiento del reconocido escrito gualeyo Juan José Manauta, fallecido el 23 de abril de 2013.
En Gualeguay, existió durante largas décadas, una tradicional Librería, asomada en el siglo XIX, se llamaba Librería Rivadavia, y era su propietario Eloy Cabrera, un reconocido vecino de la ciudad, que ocupará el cargo de Presidente del Concejo Deliberante, Primer Contador de Entre Ríos y uno de los fundadores del Club Social.
Eloy E. Cabrera junto a Domingo Benedetto, fueron los principales promotores de la creación de postales de Gualeguay, muchas de las cuales se conservan en hogares y museos de manera celosa, a fin de preservar aquella historia tan nuestra en los últimos años del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX.
En la foto vemos una propaganda de principios del siglo XX con la leyenda:
"Che!... Fíjate dónde está la 'Librería Rivadavia'
Aquí está!... Queda en Entre Ríos
Gualeguay - San Antonio y Maipú
Eloy E. Cabrera 1918"
La tradicional Librería Rivadavia, estaba situada en las actuales calles San Antonio esquina Chacabuco.
Gracias a Eloy Cabrera, su bisnieto, por compartir está valiosa imagen que es parte del acervo histórico de nuestro pueblo.
Otra vista de calle San Antonio
Está fotografía tomada sentido al sur de calle San Antonio, desde esquina J.J. Parachú (antigua Paraná), es del año 1910, e integra la serie de postales que fotógrafo Domingo Benedetto tomó, por el Centenario del 25 de Mayo.
Vemos su gran estilo colonial heredado del siglo anterior y un detalle no menor de aquellos años, cuando calle San Antonio era de doble mano. Tal cual, lo podemos apreciar con la circulación de un antiguo cochero que se dirige al norte de la ciudad desde el sur, en el sentido contrario que hoy tiene.
A la derecha, la antigua farmacia Pérez, el oficio de boticario hecho tradición en la historia de Gualeguay. Aquellas viejas galerías que remataban desde los capiteles hasta la propia vereda, construcción tipica de las urbes españolas.
La demolición del viejo campanario
En el año 1911, se demolía el antiguo campanario de la iglesia San Antonio de Gualeguay. Hagamos un breve recorrido por las antiguas parroquias.
En el año 1781, el polémico cura Andrés de Quiroga y Taboada, se hace cargo de la vieja capilla de San Antonio, ubicada en el antiguo caserío de Punta del Monte, sobre el Arroyo Clé. Está capilla había sido fundada por Fray Marcos Velázquez de Martínez en 1766. Tiempo más tarde, Fray Santiago Miño se hace cargo de la misma, ejerciendo de capellán hasta que en su reemplazo llega a Gualeguay, Quiroga y Taboada.
Con los conflictos que llevaron a fundar Gualeguay, esta vieja capilla fue trasladada primero a la Cuchilla (Primer Distrito) en 1782 y en Vizcacha, sobre el Arroyo Arrecifes.
Una vez fundada Gualeguay, Rocamora destinó para Parroquia, el actual terreno que ocupa la Parroquia San Antonio, quedando oficializada definitivamente en 1784.
El "hombre Santo y buen vecino", fusilado por la sitiada brasileña de 1813, don Juan Castares, entonces Alcalde de la ciudad, presenta un proyecto de construcción que reemplazaría la vieja iglesia de puntales y paja, por una de material, en 1806.
Fusilado Castares, en uno de los actos más cobardes que se conocieron en la historia militar de Entre Ríos del Siglo XIX. Retoma la iniciativa hacía 1829, la prestigiosa y acaudalada vecina, Bruna Chiclana de Lerman junto a su esposo Bernardo Lerman, sobrina del patriota Feliciano Chiclana y esposa en primeras nupcias, de Miguel del Campo, Intendente de los Ejércitos Reales del Virreinato del Río de la Plata.
La obra de la nueva Parroquia, fue inaugurada en 1836, y fue designada madrina de la misma, Doña Bruna Chiclana de Lerman.
De esta Parroquia, se hizo cargo el Pbro. Dr. Juan Vilar en 1879. Quien se pone a la cabeza de la construcción de un nuevo Templo Parroquial, amplio y moderno, idea que estaba estaba cajoneada por diversos problemas entre la política local, la religión y la masonería entrerriana.
Vilar supo ganarse el afecto de este, su pueblo adoptivo que amó como propio.
La nueva Parroquia, tal como la conocemos hoy, con algunas construcciones que siguieron hasta 1920, fue inaugurada el 13 de junio de 1882, día del Santo Patrono local.
La demolición del viejo campanario, fue realizada en 1911.
Un detalle no menor, es la orientación que hasta entonces tuvo el ingreso al viejo Templo. Se ingresaba por calle 25 de mayo, aunque conservaba el ingreso tradicional de calle San Antonio y dos ingresos laterales.
En la foto, vista del antiguo Campanario y portal de ingreso a la vieja parroquia, en la etapa de construcción del Nuevo Templo Parroquial, tomada por Domingo Benedetto, en 1910, para el Album "Muestra de Entre Ríos en el Centenario". Año 1910. Archivo Biblioteca Popular Mastronardi.
Inauguración del Monumento al Pbro. Dr. Juan Vilar
En 1908, se inaugura el Monumento de Cuerpo Real, en homenaje al presbítero Dr. Juan Vilar. Pieza escultórica esculpida por el italiano Garibaldi Affani.
El Cura Vilar, nació en Balenyá, provincia de Barcelona, el 10 de agosto de 1842.Fueron sus padres don Juan Vilar y doña Micaela Batlló.
Estudió en el seminario episcopal de Vich, donde se ordenó de sacerdote y su primera misa la celebró en su pueblo natal en septiembre de 1867. Estudió en el profesorado de Latinidades en la Escuela Normal de Barcelona y luego se doctoró en Ciencias.
Instaló un colegio de segunda enseñanza en la ciudad de Valls y luego en Barcelona.
Debido a los conflictos civiles que sumergieron a España en una difícil crisis, se trasladó a Argentina en 1875, donde fue nombrado Capellán del Colegio de Nuestra Señora del Huerto, desempeñándose en simultáneo como maestro particular junto a su hermano Fructuoso Vilar.
Desde allí, al año siguiente, fue designado sacerdote en Curuzú Cuatiá (Corrientes) y en 1877 se lo destinó a La Paz. A nuestra ciudad llegó en noviembre de 1879 y se desempeñó por casi veinticuatro años al frente de la Parroquia San Antonio.
Fue el responsable de la construcción del Nuevo Templo Parroquial y fue, como un padre espiritual de los vecinos. Falleció el 21 de noviembre de 1903. Sus restos descansan en una cripta en el mismo Templo Parroquial.
Tras haber dejado una larga vida de logros, entre los que pueden destacarse el diseño del Asilo de Menores y Colegio San José en 1887, fundo la Orden de San José en 1888, la Pía Unión San Antonio y Pan de los Pobres de 1898 (Asilo de Ancianos), y fue asesor espiritual de la Congregación Hijas de María y de los Santos Angeles.
En 1908, por obra de la Sociedad Italia Gualeguay y la Sociedad Femenina "Regina Margherita" de Gualeguay, fue inaugurado su Monumento de Cuerpo Real al ingreso de la Parroquia San Antonio, como se menciono anteriormente, obra del escultor italiano Garibaldi Affani.
La visita del Dr. Alejandro Carbó a Gualeguay
En enero de 1907, el Dr. Alejandro Carbó, entonces Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, visita la ciudad de Gualeguay, acompañado de su hermano, el Gobernador de Entre Ríos, Dr. Enrique Carbó y, del vicegobernador, Dr. Juan González Calderón.
El Dr. Alejandro Carbó Ortíz, fue un destacado profesor y pedagogo entrerriano, que ocupo diversos cargos públicos provinciales y nacionales. Acompaño en la candidatura a Presidente a Dr. Lisandro de la Torre contra Hipólito Yrigoyen.
El Dr. Juan González Calderón, nacido en Gualeguay en 1857, se doctoró en Derecho junto a su copoblano, Dr. Francisco Barroetaveña. Fue padre del también abogado, Juan Antonio Gonzalez Calderón, destacado Jurista Argentino, que fuera miembro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En la foto, los doctores, Juan González Calderón, Alejandro y Enrique Carbó, salen de una misa solemne realizada en la Parroquia San Antonio de Gualeguay, en enero de 1907.
Archivo Parroquial de Gualeguay.
Una reunión en la Estancia Sebastopol
La Estancia Sebastopol, ubicada en González Calderón, fue un establecimiento rural propiedad del portugués Joaquín Bentos Álvarez y su esposa Anselma Ceballos de Bentos. Dos vecinos filántropos, que contribuyeron al progreso de Gualeguay, destinando propiedades personales y dinero, para obras de bien público. Como el primer hospital de Gualeguay, el Mercado Modelo, la Iglesia San José, entre otras.
En la foto, podemos ver una reunión política de 1914, cuando es proclamado Candidato a Gobernador de Entre Ríos, el Dr. Miguel Laurencena.
Está acompañado de Segundo Gianello, Joaquín Aguirrezabala, Miguel Barroetaveña, Egidio Ruggieri, Juan y Darío González Calderón, José Carbone, Lorenzo María Chichizola, Martín Pagóla, entre otros.
Foto archivo Museo Juan Bautista Ambrosetti.
La Industrial de Joaquín Fernández - Sodería Fernández
En octubre de 1903, la fonda La Industrial de Juaquín Fernández, incorpora a su empresa la producción de Soda. Desde sus comienzos hasta la actualidad, la inmortal Sodería Fernández, es parte de nuestro acervo histórico y cultural de Gualeguay.
Tuvo sus comienzos en un antiguo local lindero a la casa familiar, en calle Belgrano esquina Victoria, hasta que se traslada a su local de calle Schiaffino y Juan Castares. Producían soda, hielo, caramelos y sus tradicionales alfajores de membrillo recubiertos de glacé.
Tenían la representación de importantes casas de bebidas de Buenos Aires y Rosario, que llegaban a la ciudad por medio del ferrocarril y, además de la ciudad y zona de campaña, se repartían los productos a distintos puntos de la Provincia de Entre Ríos.
Hacía la década del '80, Nenucho Fernández adquiere la fábrica de Soda, que hasta nuestros días, con su clásico sifón de la cabeza amarilla, sigue siendo un emblema de las mesas gualeyas.
En la foto vemos a don Joaquín Fernández de Soga, inmigrante español, junto a su personal, reunido en la fábrica de La Industrial, en calle Schiaffino y Juan Castares.
Archivo de la familia de Nenucho Fernández.
La Casa Solanas - El Banco del Comercio
Hacía la década 1870, la ciudad de Gualeguay contaría con una sucesión de notables intendencias. Durante la jefatura comunal de Francisco Aguirre, el 16 de octubre de 1874, se reglamenta el tipo de construcciones, sancionando una ordenanza donde quedaba prohibido construir edificios en esquinas, sin ochavas. Si bien existen otras, la casa familiar de Fortunato Ferro y Agustina Núñez Alisondo, es uno de los palacetes más bellos de la ciudad.
Pensada como vivienda en la planta superior y salón comercial en la planta baja, se estima que está construcción es de alrededor de 1870. Tras el fallecimiento de sus propietarios, hereda el palacete Felisa Ferro y se casa con el español Agustín Solanas, fundador de una de los escritorios comerciales más antiguos de la ciudad. La Casa Solanas.
En 1950, la propiedad es adquirida por los hermanos Alejandro y Martín Guerscovich, para vivienda y uso comercial. Actualmente funciona en ella, los estudios televisivos de Canal 2 Gualeguay Televisora a Color. Este edificio de estilo neoclásico italiano, fue declarado Patrimonio Arquitectónico de Gualeguay.
Foto interior de la casa Solanas. Don Agustín Solanas y su hijo Fortunato Solanas, junto al personal. (Archivo Museo Juan Bautista Ambrosetti).
Locomotora "Gualeguay" - "La Solís"
El 9 de julio de 1866, se inaugura el Ferrocarril Primer Entre Riano, como se ha dicho, la primera línea férrea de la Mesopotamia Argentina y la segunda del país. Acción progresista llevada a cabo en 1864, por un grupo de vecinos liderados por el estanciero Jacinto González Calderón, Martín Gilberto Laurencena, Juan Moreno, entre otros, con el beneplácito del General Justo José de Urquiza.
El proyecto ferroviario fue llevado a cabo por el ingeniero John Coghlan gracias al Dr. Guillermo Rawson, quien realizó por órdenes expresas del general Urquiza, dicha gestión.
![]() |
| Puerto Ruiz. |
![]() |
| Tren Mixto, arriba a la estación, cruzándose con otro en servicio local en la década del 60-70. |
El Directorio del Ferrocarril se mantuvo en mano de acciones privadas hasta 1874, año en que se hace cargo el Estado Nacional durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, y vendida a fondos ingleses en 1896, haciéndose cargo de la misma, la Compañía "The Entre Ríos Railway Company".
En dicho año llega a Gualeguay como uno de los nuevos administradores Alfred Williams Claret, inglés oriundo de Liverpool.
La familia Claret desde entonces, estaría vinculado a la empresa ferroviaria local hasta su cierre definitivo en la década del '90.
En la primera foto vemos a la izquierda a Alfredo Lino Claret, Maquinista de "La Solís", junto a dos compañeros de trabajo, presumiblemente foguista y mecánico.
![]() |
| Locomotora 4-6-04-4 252 del Ferrocarril Urquiza maniobra en Gualeguay. |
En la primera foto en la que está su padre, forma parte de una colección que la señora Susana Claret donó al Estado Municipal con motivo de la creación del Museo del Ferrocarril "Primer Entrerriano", de Gualeguay, en 2010.
La locomotora "La Solís", que primitivamente se llamó "Gualeguay" y condujo el italiano Marco Poghettini (Pochettini), fue traída a la ciudad de Gualeguay, gracias a una investigación minuciosa y a la acción loable de Segundo Luis Gianello, Director del Museo Histórico Provincial "Martiniano Leguizamón ", ex intendente de Gualeguay, la locomotora fue donada al Gobierno Municipal de Gualeguay en 1950.
La primera foto pertenece al Archivo Museo del Ferrocarril Primer Entrerriano Gualeguay.
Antigua calle San Antonio y Paraná - su rico estilo
colonial
Esta antigua postal coloreada, es autoría del fotógrafo Domingo Benedetto y data del año 1903.Está esquina es calle San Antonio y Paraná (actual calle J.J Parachu).
Podemos apreciar la extensión del empedrado realizado en 1898 y los vestigios de una ciudad próspera y floreciente. Sus antiguas casonas, azoteas, capiteles y ornamentaciones lamentablemente perdidas por el modernismo.
Sobre mano izquierda, la única propiedad vivienda de dos plantas que conservamos actualmente de aquella Gualeguay del recuerdo, que fuera propiedad de Bruna Heredia de Gonzalez Calderón.
Supo residir parte de la familia del pintor Cesáreo Bernaldo de Quirós, en otros tiempos la Dirección Departamental de Escuelas.
La casona de doña Bruna Heredia de Calderón, es propiedad de la Familia Erro - Morán.
Foto archivo Museo Juan Bautista Ambrosetti.
Colocación de la Piedra Fundamental de la sucursal del Banco Nación
En la foto, vemos al Arq. Miratte acompañado de Gregorio Morán, Darío González Calderón, Egidio Ruggieri, José Canalleti, Anselmo Lazo, Juan Longhi, entre otros.
![]() |
| La casa bancaria en 1921. |
En el año 1909, el Arquitecto italiano Salvatore Miratte, junto a un grupo de vecinos destacados de la ciudad, muchos de ellos, principales promotores de la instalación de la Sucursal del Banco de la Nación Argentina en Gualeguay, colocan la Piedra Fundamental del Nuevo Edificio, ubicado en calle San Antonio y Uruguay (actualmente Carlos Pellegrini).
El Palacio Costa-Quirós - La casa de las rejas
En la intersección de calles Primero de Mayo y Monte Caseros, se yergue una de las maravillas arquitectónicas más importantes de Gualeguay. El antiguo palacete de la familia de Arturo Costa y Carlota Bernaldo de Quirós.
Proyectada y edificada entre 1905 y 1907, la casa de la familia Costa-Quirós es, sin dudas, una de las construcciones más importantes que conservamos actualmente, de aquel Gualeguay progresista.
Rica en diseño arquitectónico, de estilo francés, tiene un remate exquisito, con sus imponentes rejas, diseñadas por el pintor Cesáreo Bernaldo de Quirós, para la casa de su hermana Carlota y su cuñado Arturo Costa. La realización de las mismas, estuvo a cargo del taller de herrería de Nicolás Epele. El portón principal figura en cada hoja, dos mitades de corazón que al cerrarse, forman la alegoría del Corazón Alado.
Actualmente está propiedad, protegida por las leyes vigentes de conservación de Patrimonio, es propiedad de la Familia Berisso.
Quiero recordar en estas líneas, a mí tía abuela Blanca Moreyra de Costa Quirós, quien solía agregarme datos adicionales sobre su construcción y mística. Acontecimientos familiares que ocurrieron en dicha casa, como la fiesta de los 50 años del "Pintor de la Patria", el velatorio del caudillo urquicista Teófilo Ferreyra, y entre otros, el almuerzo que la familia le sirvió al Presidente Alvear en su visita a Gualeguay.
Fotografía tomada en 1925. Archivo del Museo Juan Bautista Ambrosetti.
Calle Urquiza con estilo colonial
La ciudad de Gualeguay, fue en la segunda mitad del siglo XIX, unas de las localidades con mayor crecimiento económico y arquitectónico de la provincia.
Su desarrollo comercial e industrial, la instalación de los saladeros en Puerto Ruiz, la llegada del Primer Ferrocarril de la Mesopotamia Argentina a nuestra ciudad, el sentido de pertenencia y apego del General Justo José de Urquiza por nuestro pueblo, hicieron que Gualeguay, sea un polo de desarrollo cultural y social.
Se edificaron grandes propiedades de estilo francés, italiano y español, principalmente, por el arraigo de constructores y arquitectos provenientes de estos países.
Jean Pier Lacomme, Agostino Antola, Egidio Ruggieri, Juan Bautista Chichizola, Nicanor Peralta del Valle, Juan Etchebest, entre otros constructores, que fueron los promotores principales de darle un estilo de corte colonial a nuestra antigua ciudad.
En la foto podemos ver a calle Urquiza, una de las arterias principales de Gualeguay en el siglo XIX, con sus calles empedradas y sus casonas antiguas sin ochavas. Pintoresca postal, a la altura de la actual calle Mitre, por la que transita un viejo cochero con su elegante mateo.
"La Casa Santa"
El equipo de Pueblos y Leyendas de Entre Ríos. Anduvo de recorrida por la ciudad de Gualeguay, buscando historias.
Todos a quienes consultamos tenían una, pero sin dudas la coincidencia se daba en la famosa Casa Santa de Gualeguay.
Tuvimos la suerte, de hablar con quién actualmente se encuentra viviendo allí, y nos mencionaba que aún hasta el momento no ha observado nada fuera de lo normal, pero que es muy creyente de esas "cosas"
Anecdoticamente nos contó que a los pocos días de llegar a instalarse a vivir allí escucho de la voz de una transeúnte que circulaba por el frente exclamar: "yo ni loca viviría ahí".
Y fue donde comenzó a enterarse de las diferentes versiones que circulaban entorno de ese lugar con tanta historia como mito urbano.
Una de las versiones más conocidas es la de un cura que se quitó la vida allí ahorcándose víctima de sus demonios internos que no lo dejaron seguir adelante , y que en ciertas ocasiones dependiendo de la luna se suele ver entre sombras su silueta colgada del alero que une al parral.
Sucesos como ruidos extraños y una energía muy grande que habita allí es la coincidencia que encontramos entre los diferentes testimonios.
Uno de los posteos sobre el lugar dice: Un cura terminó por ahorcarse buscando mediante este método liberarse de los espíritus demoníacos que lo martirizaban.
La energía negativa que este suceso dejo quedó atrapada en el lugar manifestándose a través de una imagen de un cuerpo colgando de uno de los árboles que rodean la propiedad
También esa aura maléfica se hace presente mediante sombras sobre las paredes de la fachada, se proyectan formas aparentemente de ataúd profundamente negros que cambian de lugar según los vecinos de la zona.
Otra de las versiones que circulan a su alrededor es sobre un caso ocurrido en este mismo lugar que involucran la muerte de un bebé en un pozo muy profundo que esta ubicado en uno de los costados de la casa. Los testimonios cuentan que en altas horas de la noche se puede escuchar el llanto de un niño seguido de voces infantiles que ponen los pelos de punta.
Otra de las historias dice que una antigua inquilina del lugar fue poseída en varias ocasiones llamando a exorcismos continuos.
Quienes entienden sobre estos fenómenos paranormales destacan que los sucesos extraños y manifestaciones espectrales se fueron desatando por que el religioso habría sido poseído por un espíritu maligno que por razones desconocidas fue tomado por completo hasta casi dejar de ser él.
Claro que estas historias forman parte del folclore de un pueblo, de esos mitos que se transmitieron oralmente por generaciones, la vivienda es una casona antigua, con detalles en molduras y algunas figuras religiosas en su estructura, adentro se encuentra un salón donde quizás fue usado como lugar de oración, en su fondo posee un aljibe de tonos rosados y quién actualmente habita allí dice estar muy cómoda y a gusto con el lugar , que le transmite paz.
Fuente: Pueblos y Leyendas.
El enigmático esqueleto de edificio en Gualeguay
Para muchos un secreto oculto el entramado que provocó que una construcción que data de fines de 1970 aún siga en las mismas condiciones en las que se lo abandonó.
Cómo en pueblos y Leyendas nos encargamos de recolectar esas imágenes y solo transferir el "boca en boca" contando relatos y anécdotas, hoy nos detenemos aquí. Si bien seguramente debe de existir sin dudas un marco legal legítimo que esclarezca el misterio de esta construcción abandonada, nos dedicamos a las historias que prevalecen en él hasta el día de hoy, esas que pasan de generación en generación y forman parte de un misterio colectivo.
Relatos sobre suicidios, sobre aparecidos, sobre amaneceres increíbles y postales mágicas para quienes de manera clandestina subían hasta el último piso para deleitarse con estas imágenes, incluso la mayoría de las personas aseguran que se encuentra con una leve inclinación por lo que también lo llaman la torre de pizza de Gualeguay (y la verdad es que según la perspectiva de dónde se lo mire da esa apariencia) .
Sin dudas una de las teorías que quizás más se acerca a la realidad es sobre una empresa que presentó quiebra abandonando la construcción del mismo y tras sucesivos juicios que dilataron una respuesta concreta es que al día de hoy aún se encuentra en este estado.
Seguramente, el deterioro del paso del tiempo debilitó su estructura, motivo por el cual sea imposible seguir con esta obra.
El esqueleto inclinado de Gualeguay, un misterio para muchos que lleva más de 40 años.
Fuente: Pueblos y Leyendas.
Puente ferroviario Gualeguay
Fallecimiento de don Segundo Gianello
El
12 de agosto de 1922, fallece Don Segundo María Gianello. Antiguo vecino de
Gualeguay, quien había nacido en Gualeguaychú el 3 de junio de 1844, dónde su
Padre Agustín Gianello, poseía una importante flota marítima.
Fue
un destacado hombre público, de principios jordanistas, fue herido en la
Batalla de Ñaembé, en defensa de la autonomía de Entre Ríos.
Participó
en el periodismo provincial, siendo uno de los fundadores del primer diario
local.
Su
inquietud pública lo ubicó como Jefe Departamental de Policía, Presidente
Municipal, Concejal, Jefe Político del Departamento, Receptor de Rentas y en
dos oportunidades ocupo una banca como Diputado Provincial, siendo autor de
importantes leyes agropecuarias y educativas. Fue reconocido en su época por
ser el único Diputado Provincial en donar su dieta para mejoramientos y apoyo
al desarrollo local.
Por
su gran estima, recibió el reconocimiento masivo de su pueblo con el título de
"Don Segundo", como una insignia perpetua del respeto de sus vecinos.
Al
fallecer, un gran cortejo fúnebre lo acompañó hasta su morada final en el
cementerio local.
PH
Cortejo fúnebre de Don Segundo María Gianello. 13 de agosto de 1922. Calle
Salta esquina Urquiza.
Fotografía
original recuperada por Gastón Fleita Moreyra y donada al Museo Histórico
Regional "Juan Bautista Ambrosetti" en 2022, al cumplirse el
Centenario de su fallecimiento.
Almacén de ramos generales de Pietro Raffaele Giambattista
El comercio estuvo ubicado en lo que la actualidad es la intersección de calles Güemes y Alberdi, esquina nor-este, y funcionó hacia fines del 1800.
El locutor Francisco “Panchi” Cosso se dirige a Fermín Ignacio Torello, quien realizó una publicación en Facebook. “Qué lindo recuerdo, Fermín. Si habremos caminado por esa casa de nuestros bisabuelos cuando fuimos chicos. La abuela “chiquita”, como le llamaba toda la gente a la “bisa”, que te media el empacho y curaba de parásitos y ojeo. Todavía existe el sótano con dos o tres habitaciones, que estaba destinado al depósito de mercaderías y fiambres que traían del exterior”.
“La cancha de Pelota a Paleta era abierta, conocida como la cancha de Torello, la cual marcó una época en Gualeguay. El terreno era de casi de frente por de fondo. Cuando íbamos los domingos al club, buscábamos en el patio las pelotitas negras que pasaban la red y caían al techo de la casa de enfrente”, comenta Cosso.
Al tiempo que describe, que la propiedad “ya no es más de la familia y ha sufrido modificaciones; las puertas eran tres: una, en la ochava y una más a cada lado en las calles mencionadas, las que se ven en la foto, contiguas a la esquina habían grandes ventanas. El local estaba ubicado en un salón sobre el ángulo de la cuadra, tenía o tiene un sótano y habitaciones que lindaban a un gran patio, con su parra y un baño en el lado opuesto a las galerías (cuando llovía y se tenía que cruzar por necesidad, había que agarrar el paraguas o sino la taza de noche).
Por su parte, Fermín Ignacio Torello, cuenta: “Yo viví en una parte de esa casa, en una dependencia de la misma, después de cumplir los 10 años. Recuerdo también por esos años haber ido a buscar las pelotitas negras que caían en el patio y la tía “Quica”, que las ponía en una frutera de vidrio, sobre la mesa del comedor. Y, en algunos cajones, había que tener cuidado de no pisar los gatos, que escapaban asustados por nuestra presencia. Jugué con amigos de esa época, en el Frontón Torello, donde viví una linda etapa de mi vida. Tengo lindos recuerdos, que forman parte de la historia de la familia”.
Panadería “La Sin Bombo” - “Panadería Picasso”
![]() | |
|
El 13 de abril de 1913, en calle Nogoyá Nº 29, que actualmente corresponde a la dirección Ayacucho Nº 14, inaugura Panadería “La Sin Bombo”, de Juan Bautista Picasso. El emprendimiento, con cuyo nombre, se extendió hasta 1943, momento en que uno de los sobrinos del propietario, Tomás Amadeo Picasso, adquiere el fondo de comercio. Desde ese momento, 1943 hasta el año 2000, se denominó “Panadería Picasso”; en el último tiempo, Emilio, el hijo de Tomás Amadeo, estuvo a cargo del comercio.
“Uno de mis tíos abuelos, el 13 de abril del año 1913 compra una panadería al señor Favani, en calle Nogoyá Nº 29, que luego pasó a denominarse Ayacucho”, cuenta Emilio para una entrevista que brindó para el diario “El Debate - Pregón”. Al tiempo, que agrega: “Es así que inaugura ‘Panadería Picasso’ que, en un principio y durante mucho tiempo se llamó “Panadería la sin Bombo”. Mi papá era nacido en 1911 es decir que era muy chico en los comienzos de la panadería. Es así que teniendo 16 ó 17 años él trabajaba con el tío y después debió realizar el servicio militar; luego del mismo, pasó un tiempo y mi padre trabajó en otros lugares, pero luego volvió a desempeñarse laboralmente en la panadería”.
“En el año 1921 se hizo un horno Sian nuevo, que en aquel momento significó un gran adelanto tecnológico y además se contaba con un numeroso personal, donde se trabajaba con mucha cantidad de harina. Se compraban hasta 40 bolsas de harina de 70 kilos. Había doce empleados divididos en dos cuadrillas: una de ocho operarios y la otra de cuatro que eran reemplazantes”.
![]() |
| Elaboración panaderil, hacia fines la década del 60'. El joven en primer plano es Emilio Picasso; atrás, su padre y empleados. |
“La verdad que es nuestra panadería fue la pionera en Gualeguay en mecanizarse, en el año , sostiene Emilio Picasso. “Y en la provincia fuimos los segundos, detrás de Concordia. En aquella época había dos sistemas de trabajo: el mecanizado y el por taza. Este consistía en realizar la labor en una taza de 100 kilos de harina por cada obrero. Entonces, de acuerdo a la capacidad que producía, tenía la cantidad de gente. En una época trabajaban diez o doce personas que realizaban una gran cantidad de mercadería. Los hornos siguieron siendo a leña, con un trabajo manual, pero el sistema ya estaba mecanizado y eso significó un gran cambio”.
![]() |
| Vista del comercio panaderil a mediados de la década del 90'. |
“Me cree en la panadería desde los 3 ó 4 años, que mi padre me llevaba con él. Luego estudié, incluso inicié una carrera terciaria. Pero me inicié en el oficio panaderil y con mi padre hicimos una sociedad, donde trabajé durante muchos años con él”.
![]() |
| Emilio Picasso. |
En relación a las últimas décadas de trabajo, Emilio, relata: “Se trabajaba muy bien, se hacía el tradicional pan dulce y el resto de las especialidades. Mi padre fallece en el año 1991, pero ya en el 86 u 87 le había comprado la parte por lo tanto era solo de mi propiedad. Y trabajé hasta el año 2000, en el cual, vendí el fondo de comercio y el edificio a Jorge Trezza. Vale decir que el edificio, que había sido comprado por mi padre en el año 1943, él lo vende a otra persona en 1989. Es decir que, por algunos años, yo alquilaba el espacio físico”.
Saladero "San José" en Puerto Ruiz
Los
saladeros estaban ubicados necesariamente sobre los puertos, pues sus productos
iban a ultramar. El Riachuelo, Ensenada, Berisso y otros lugares de Capital
Federal eran asientos de la industria que se encontró a la puerta de Buenos
Aires. En Entre Ríos y la región de la Mesopotamia, en las márgenes del río
Gualeguay, más precisamente en Puerto Ruiz, se encontraban los saladeros que
exportaban tasajo, cuero, grasa y demás productos derivados. Contaban con
corrales, brete, mangas y balanza, sección estaqueaderos para cueros y
instalación de cocinas, fábrica conserva, para enlatar al vacío.
El saladero “San José”, en Puerto Ruiz, Entre Ríos, constituía una fábrica de las más avanzadas en su género. Se movía a vapor y poseía una planta de conservas para la exportación del extracto de carne en latas. Funcionó regularmente hasta el año 1905. Era un establecimiento zafrero, que tomaba la producción de novillos de verano básicamente del Litoral Sur.
Luego trabajó dos o tres temporadas más para cesar definitivamente sus actividades alrededor de 1920. Sus edificios se mantuvieron hasta los años 70, los cuales fueron desarmados en su totalidad; hoy sólo queda la chimenea.
![]() |
| Hermanos Berisso: Luis, Juan Bautista, Manuel y Esteban formaban una sociedad dueña de Saladeros |
“El Frigorifique”, el buque equipado para la prueba llegó a Buenos Aires para la Navidad con carne fresca de reses muertas tres meses antes. Se ofreció un banquete a bordo con esa carne, y aunque su gusto no fuera muy recomendado se habló entusiasmada.
![]() |
| Vapor que llega a nuestro puerto en 1876. |
Fuente: Puerto Ruiz Saladero “San José”, Hnos Berisso - Facebook.
La sala del Teatro Italia fue creada como el salón teatral y de festividades de la Sociedad Italia de Socorros Mutuos y Beneficencia, institución que funcionaba desde 1868, en la ciudad entrerriana de Gualeguay. Esta asociación edificó primero, hacia 1872, el predio que marcó el comienzo de las actividades societarias de asistencialismo.
Con posterioridad, anexó el terreno donde se levantaría el edificio teatral, destinado a albergar acontecimientos artísticos, sociales y patrióticos de la colectividad italiana. Como lo indica el mismo frontis del edificio teatral, en 1902 comenzaron las obras de su construcción, hechas posible por la recolección de contribuciones de los asociados desde el año anterior.
Inaugurado oficialmente el 11 y 12 de marzo de 1903, la prensa local detalla los actos y las presentaciones musicales que acompañaron al estreno de la nueva sala que ostentaba la comunidad italiana de Gualeguay. Destacaron el “verdadero éxito y esplendor” (El Debate 10/10/1903) de los festejos, [Figura 1 B] que se sucedieron por espacio de todo el día, con una vasta e inusitada concurrencia que ocupaba el “amplio y hermoso salón profusamente iluminado” (El Debate 14/10/1903) de la flamante sala de encuentros.
“El salón-teatro era similar a los de otras sociedades italianas de socorros mutuos: un escenario elevado al fondo de un salón rectangular equipado con sillas, que podía albergar tanto representaciones teatrales como conferencias, asambleas o bailes”. (Bernasconi 2017). Desde luego que todo ello era posible porque Gualeguay era por entonces una ciudad que, gracias a su conexión por medio del que fue el primer ferrocarril de la provincia, con un activo puerto fluvial sobre el río Paraná, vivía una prosperidad vinculada a su creciente actividad ganadera, a sus ricas colonias agrícolas y a la creación de nuevas industrias que elaboraban productos primarios. Notorios aspectos que hacían de la ciudad desde fines del siglo XIX, un importante centro económico y cultural, reflejado en la vitalidad del movimiento asociativo ya que sus habitantes habían constituido, además de la sociedad italiana, la sociedad española (1879), la francesa (1881), una argentina de socorros mutuos (1884) y una de fomento educacional (1892).
La ciudad contaba ya con un teatro acorde a sus ambiciones; antes de la construcción de la sala teatral de la Sociedad Italia, había visto la luz el teatro Nacional -nacido gracias al esfuerzo solidario y el aporte mediante la compra de acciones por un grupo de sus habitantes- con una capacidad de 700 plazas, e inaugurado el 28 de marzo de 1891. Intensa fue su actividad, entre óperas, zarzuelas, representaciones teatrales, reuniones sociales y funciones de cine en los años de su existencia. En marzo de 1910, en el transcurso de una proyección fílmica, se desató un incendio que lo hizo desaparecer por completo.
Este sorpresivo acontecimiento modificó buena parte el destino y de la fisonomía de la sala de reuniones de a Sociedad Italia. A partir del siniestro, la sala tuvo la oportunidad e ocupar esa vacancia, transformándose es de ese momento en el Teatro oficial de la entera comunidad y no sólo de la italiana, lo que le añadió un protagonismo por buena parte del siglo XX. Esa tradición contribuyó a que, en el año 2015, fuera declarado, junto al resto del conjunto edilicio, Bien de Interés Histórico Nacional.
(Fragmento de la obra Estudio de las decoraciones murales ocultas del Teatro Italia,en Gualeguay (Entre Ríos, Argentina), de María Alejandra Gómez Paredes y Daniel Alberto Saulino).
"San Ambrosio"
Con
más de 120 años de antigüedad, este tesoro del pasado, en las últimas décadas
ha sido un lugar de visitas y de alquiler para fiestas o recreación temporaria.
El palacio consta de galerías, cuartos con balcón y miradores al parque tanto
en el primero como en el segundo piso, terrazas, mobiliario de época, cuadros
de color sepia que desnudan la historia de una familia: todo está bien
conservado en esta casa que se mantuvo viva durante años. Cada mueble cuenta su
propia historia. Por, ejemplo, se encuentra el escritorio donde se firmó, en
enero de 1822, el Tratado del Cuadrilátero entre las provincias de Buenos
Aires, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, con el fin de instalar la paz y la
defensa mutua de sus fronteras contra la amenaza de España y Portugal.
HISTORIA
Transcurría
1840 cuando el vasco Juan Bautista Mihura llegó a la Argentina, con 20 años y
mucho entusiasmo. Fue directo a Gualeguay, Entre Ríos, donde se estableció y
junto a otros vascos como los Parachú, Elizalde, Marcó y Laurencena creó el
primer saladero de carne vacuna en Puerto Ruiz, a orillas del río Gualeguay.
Emilio
en 1917 encargó al diseñador de parques alemán, Guillermo Bötrich, el proyecto
del parque en donde estaba el viejo "puesto de San Ambrosio", antiguo
rancho de 1800. En 1920, con el diseño del célebre arquitecto Alejandro
Christophersen (arquitecto del Palacio Anchorena y del Hospital de Niños, entre
otros edificios), Emilio, encomienda construir el casco, hoy imponente casona de estilo
colonial español.La
familia tiene una extensa relación con la política, entre sus miembros figuran
varios gobernadores, senadores y diputados. Emilio Mihura fue ministro de
Agricultura durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear, otro visitante
ilustre a San Ambrosio, que en 1939 plantó un cedro azul a pocos metros de la
entrada principal de la estancia. Figuras políticas de la talla de Ricardo
Balbín, Arturo Frondizi, Miguel Zavala Ortiz, Carlos Perette y Alberto Garona,
entre otros, pasaron inolvidables días en la estancia. Se dice que en esas
tertulias se produjo la escisión del Partido Radical, y años más tarde la
designación de Humberto Illia como candidato a la Presidencia de la Nación.
En 2009 cuidaban la estancia y recibían a los huéspedes Zulema y Helena, supervisadas por Juana Mihura, que administra el campo y vive desde 2007 en su precioso puesto a pocos metros de la casa. "La propiedad es de mi padre, que cría caballos de carrera, y sus cuatro hermanos. A pesar de tener 32 hectáreas en total, los campos aledaños son de la familia y se puede cabalgar y circular por ellos libremente", cuenta Juana, a cargo del flamante emprendimiento turístico.
Ella recuerda los veranos en que llegaban los cuatro hermanos con sus hijos y "éramos 25 chicos felices que jugábamos desde el 2 de diciembre hasta el 6 de marzo, cuando había que volver porque empezaban las clases". Esconderse en los recovecos de los árboles, bañarse en la pileta-tanque de agua, jugar al tenis, cabalgar hasta el río, tomar sol en las playas de arenas blancas rodeadas de vegetación -¡y sin gente!- y deleitarse con el color plateado del cedro plantado por Marcelo T. de Alvear eran entonces, y ahora, las formas de disfrutar de la naturaleza en este sitio mágico.
El
Gualeguay aún posee partes limpias, a pesar de los residuos que se vierten en
él y la disminución de su riqueza ictícola denunciada por organizaciones como
Salvemos al Río Gualeguay. Una de las actividades diarias del campo consiste en
bajar a las playas de arenas blancas del cauce de agua rodeado de sauces,
espinillos, ligustros, ceibos, entre otras especies. En el río esperan las
piraguas, un lanchón con motor fuera de borda y una lancha. Se puede navegar río
abajo de Norte a Sur por esta columna vertebral de la provincia de Entre Ríos,
que desemboca en el río Paraná Pavón, y allí pescar bogas, bagres, patíes,
dorados y tarariras.
"Por las grandes crecidas hoy hay buena pesca. Como es un cauce encajonado y muy sinuoso cada 300 metros hay un arenal: playas perfectas con barrancas de hasta 5 metros", cuenta Daniel Chiozza, guía de pesca que acompaña las expediciones.
Se trata de un río de desove: en primavera el pescado sube desde el Paraná para desovar en la zona cercana al Gualeguay. "La pesca comercial ha hecho que disminuya el arribo de animales", informa Chiozza. Consciente del cuidado del medio ambiente, devuelve los ejemplares que pesca y cuenta de la música del litoral, de los lugareños pescadores que se deslizan con sus piraguas sobre el río sereno, de su flora y su fauna.
A la vuelta del paseo, en la estancia esperan la pastaflora, los scones o los pastelitos caseros para la hora del té. Y por la noche, cómo no disfrutar de la comida en la mesa grande con entradas y platos de antaño como los vol au vent de espinaca y champiñones, las palmeritas con salsa golf, jamón y huevo mollé, los pescados de río, la carne de caza cuando es época -pato, perdiz, paloma- y los postres como los huevos quimbos.
(Fuente: lanacion.com.ar).
Estancia "Las Colas"
La imponente casa de piedra cuenta con una galería que da al parque, enmarcada por seis grandes columnas y dos canteros de coloridas flores. Dispone de siete confortables habitaciones distribuidas en dos plantas más un comedor y un living con televisión.
Esta estancia formaba parte de las tierras adquiridas originariamente por Juan Bautista Mihura: San Ambrosio fue justamente una subdivisión de las 6.000 hectáreas iniciales adquiridas por el vasco. El curioso nombre Las Colas responde a que esta fracción era precisamente la cola del campo cuyo dibujo en el plano semejaba un animal.Historia
Don Pedro Marcó a poco de llegar a Buenos Aires por el año 1850, queda prendado de los verdes entrerrianos, entre lagunas de aves, ríos, infinidad de arroyos, esteros y palmares, que atraían a tantos colonos interesados en establecerse como ganaderos. Marcó funda "Las Colas" y dedica su nuevo establecimiento a la producción ganadera.
Tiempo después se inicia la construcción del imponente casco, con estilo colonial inglés y grandes ventanales que permiten apreciar el parque con sus imponentes palmeras y araucarias.
Comentario: Las Colas pasó a pertenecer a Marcó al casarce con Juana Mac Dougall, poseían varias estancias en el distrito 4 en Gualeguay y después de compras con subdivisiones de bienes pasó a Marcó; con anterioridad pertenecía a Marcos Abramor Mac Dougall, que vivía con su abuelo Hugh Mac Dougall ( todos descendientes de Hugh Mac Dougall y Janet Douglas que llegaron desde Escocia en el año 1826). Graciela G Abramor.
Sociedad Pro Copa de Leche (1908)
La
Pro Copa de Leche nació en el año 1908 como una institución benéfica cuyo fin
era acercar una copa de leche a los niños y a los ancianos carenciados,
objetivo que se vio ampliado en 1945 a un plato de comida al mediodía.
Su
valioso aporte es reconocido por toda la sociedad de Gualeguay que le brindó
desde sus inicios todo su apoyo para que ese puñado de mujeres y hombres
pudieran cumplir con su objetivo.
La
Sociedad Pro Copa de Leche comenzó a funcionar en la Escuela Elemental N° 1,
hoy "Juan José Castelli". Otra sede fue la antigua casona ubicada en
la calle 25 de Mayo y 3 de Febrero, donde está ubicada la Veterinaria Nazar.
Allí se les servía a los niños leche con cascarilla.
En
1939, se registró la inscripción de la Sociedad en el Ministerio de Obras
Públicas de la Nación, Registro de Cooperadoras Escolares.
Desde
1949, está ubicada en la actual sede, calle 9 de Julio y San Martín, casa que
perteneció al Club Sociedad Sportiva; en la misma había un frontón de pelota a
paleta. Para adquirirla allanó el camino el Presidente del Club Sportiva, Sr.
Emilio Néstor Pérez Chiama, quien solicitó un subsidio. En 1964, salió a la
venta en lotes un terreno que el gobierno provincial había donado para
construir la sede y que estaba ubicado en las calles Monte Caseros y Narvarte.
Con el producto de esa venta se realizaron arreglos en el edificio de la calle
9 de Julio. Hace unos años, en parte del patio se construyó un amplio salón que
se comunica con el primero y amplía la capacidad para fiestas, reuniones,
cursos, gimnasio y distintos acontecimientos para los que son alquilados,
fondos que contribuyen al fin principal de la institución.
Hasta
hace unos años, la Pro Copa servía el almuerzo a los niños de algunas escuelas
primarias que no tenían comedor; a los más pequeños se les enviaba la comida.
Posteriormente se sirvió a estudiantes de nivel terciario de los profesorados
que no son oriundos de Gualeguay. Con la pandemia se tuvo que modificar la
entrega de comida y es así que se prepara en la sede y se envía a los
diferentes lugares para su distribución.
Acta de constitución de
la Pro Copa de Leche
Según
consta al margen del Acta N° 1 asistieron a la asamblea constitutiva 27 señoras
y señoritas y once caballeros. A continuación, transcribimos la primera parte
de esa acta:
"En
la ciudad de Gualeguay, a los veinte y seis días del mes de septiembre de mil
novecientos ocho, reunidos las señoras, señoritas y señores al margen
inscriptos, tuvo lugar en la escuela Superior Mixta, la primera Asamblea que
debía constituir la Sociedad, que desde ese instante se denominó "Pro Copa
de Leche".
Siendo
las 4 y 30 pasado meridiano, se comienza la sesión, haciendo uso de la palabra
el Señor D. Carlos L Almuni. Su objeto es presenta a la Srta. Rafaela M. de
Langlade como iniciadora de la antedicha institución. Manifiesta estar de
acuerdo con tan altruista idea, por lo que la felicita
Habla
la Srta. Langlade expresando en breves palabras la necesidad de suministrar a
los niños una copa de leche, por lo que se conviene hacer el ensayo de dicha
sociedad en la Escuela Elemental N° 1.
Primera Comisión
Directiva
Presidenta:
Amalia Abramor
Vicepresidenta:
Rafaela M. Langlade
Secretaria:
Ana Gutiérrez
Prosecretaria:
Ofelia Sanguinetti
Tesorera:
Angélica Muragas
Protesorera:
Elvira Simonello
Vocales:
Isolina Saliva, Delia Pérez, Lola Etcheverry, Carmen Paredes y Gerarda M. de
Mantero
Junta
Consultiva: Dr. Martín Pagola, Gregorio Villanueva, Carlos Schuster, Dr. Manuel
Ortigosa, Aníbal Chessini, Dr. León Gericke y Dr. Pascual Griecco.
(Fuente: EL DEBATE PREGÓN).
Escuela "Cristóbal Colón"
Esta
sociedad de fomento tuvo como fin primordial la fundación de la biblioteca popular
y de una escuela nocturna para adultos, la que comenzó a funcionar el 12 de
octubre de 1892 con el nombre de “Cristóbal Colón” en conmemoración a los 400
años del marino a América.
Dado
el contexto histórico de la época la llegada a la localidad de grandes grupos
de inmigrantes, propuesta impulsada por el General Urquiza para colonizar las
tierras de Entre Ríos con el fin de convertirla en una provincia agrícola. Y,
como muchos de estos pobladores eran analfabetos y además estaba la necesidad
de dar instrucción primaria a trabajadores municipales, policías, entre otros,
se crea dicha escuela.
La
nueva institución comienza a funcionar en la Biblioteca Popular “Carlos Mastronardi”.
Luego, en 1942 se traslada a la Escuela Nº “Juan José Castelli”. Más adelante,
en el año 1955, desarrolla sus actividades en la Escuela Nº 2 “Feliciano
Chiclana” y regresa a la Escuela Castelli en 1958, donde se encuentra en la
actualidad.
En
sus inicios, la escuela contaba con ochenta y cuatro alumnos, y funcionaba con
profesores elegidos y pagados por un grupo de vecinos, es decir, por la
sociedad de fomento. Y, recién, en 1926, es reconocida por el Consejo General
de Educación de Entre Ríos, el cual se hace cargo de sus gastos proveyendo,
además, de mobiliario.
La
“Cristóbal Colón” fue la primera escuela para adultos de la provincia de Entre
Ríos creada a través de la Ley de Educación Común 1.420. La misma introduce a
la educación de jóvenes y adultos dentro de la modalidad especial mientras que
la ley vigente, la 26.206, la reconoce como una modalidad.
La
escuela ha ido cambiando; creciendo día a día. Por sus aulas han pasado muchos
docentes, alumnos, con innumerables charlas y anécdotas han quedado plasmadas
en el recuerdo.
(Texto extraído de un video de facebook institucional).
Escuela Técnica Nº 1 "Luis R. Mac Kay"
La
escuela lleva el nombre del Dr. Luis R. Mac´Kay, destacado vecino de Gualeguay,
con una relevante trayectoria en el ámbito de la política y de la educación.
Mac´Kay dejó su impronta en la escuela constituyéndose en el responsable de la
creación de su Internado.
En
1962 la escuela, que no poseía edificio propio, pasó a ocupar el edificio que
alojó inicialmente a la Sociedad Rural Gualeguay y luego al Regimiento 3 de
Caballería. Desde ese momento el edificio ha sufrido modificaciones y
ampliaciones a fin de adecuar las instalaciones a las tareas que se desarrollan
en la escuela, dictando en la actualidad las especialidades de Técnico Mecánico
y Maestro Mayor de Obras.
Pionera de la educación técnica en la ciudad, la Escuela Técnica Nº 1 ocupa un lugar de importancia en el ámbito educativo de la ciudad por su trayectoria y su oferta educativa.
CREACIÓN DE LA ESCUELA TÉCNICA Nº 1:
La inquietud para la creación de una escuela técnica en la ciudad de Gualeguay nació por inquietud de un grupo de obreros municipales, encabezados por don Eleuterio Barrios, “Construyendo la Historia de las Instituciones de Educación Técnico Profesional” 12 quienes elevaron una nota a la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional solicitando la creación de una Escuela Fábrica en Gualeguay.
Esta
gestión fue apoyada por los señores Néstor Alberto Mocchi y Armando Caravallo
los cuales trabajaron para la concreción de la idea, realizando sucesivas
entrevistas con el Delegado en el Litoral de la Comisión Nacional de Aprendizaje,
Sr. Edgar Echazarreta y al presidente de la citada Comisión, Teniente Coronel
Juan Francisco Castro.
Finalmente,
los esfuerzos se vieron coronados con éxito y el 27 de marzo de 1948 inició sus
tareas la Escuela Fábrica y Curso de Capacitación Obrera de la Nación Nº 14,
con un total de 348 alumnos inscriptos para los cursos de: aprendizaje, medio
turno y de capacitación y perfeccionamiento para obreros. Se encontraba a cargo
de la dirección en sus inicios el Dr. José Salustiano Freyre, siendo acompañado
por un Maestro General, Profesores, Maestros de Taller, Secretario, Encargado
de depósito y Ordenanzas.
LA ESCUELA EN SUS INICIOS:
El
establecimiento comenzó las actividades escolares contando con una sola aula y
sin taller, elemento esencial para la enseñanza a los alumnos. La tarea fue
ardua y difícil durante los primeros años, motivada fundamentalmente por la
exigüedad de los recursos con que contaba la escuela. Se trabajaba de manera
irregular por la falta de un edificio propio adecuado.
Gracias
al esfuerzo de todos, la escuela fue dotada posteriormente y progresivamente con
maquinarias, comedor escolar (posteriormente internado), aumentando la
inscripción año tras año.
El
nombre de la escuela: La escuela debe su nombre al doctor Luis Rafael Mac´Kay.
Nació el 9 de abril de 1905 del hogar formado por el doctor Germán Mac´Kay y
Concepción Tellechea, un ámbito de firmes convicciones cristianas que lo
orientaron siendo adolescente hacia los estudios sacerdotales en el seminario
conciliar de Paraná.
Luego
cursó sus estudios de Bachillerato en el Colegio Histórico de Concepción del
Uruguay durante cinco años y más tarde la carrera de Derecho en Buenos Aires.
Ya en 1930 estaba de regreso en Gualeguay con su título de abogado, dispuesto a
ejercer su profesión y entregarse de lleno a la lucha cívica. Ese mismo año en
marzo - seis meses antes de la debacle institucional- resultó elegido diputado
provincial por el radicalismo, permaneciendo en la función hasta 1932, pues
Entre Ríos fue la única provincia argentina no intervenida por las autoridades
militares que derrocaron a Hipólito Irigoyen.
El
cisma radical, acentuado en Entre Ríos donde el gobierno era ejercido por el
sector adverso al irigoyenismo, envolvió a Mac´Kay en una lucha sin cuartel
junto al recordado caudillo popular de entonces don Gregorio V. Morán, en cuya
figura convergían los irigoyenistas de todas las edades.
En
1934 luchó por la concurrencia a los comicios provinciales de ese año,
entendiendo que ésa era la forma de plantear la lucha en todos los terrenos.
El
resultado electoral le fue francamente adverso, pero Mac´Kay retornó de todos
modos a la Cámara de diputados de Entre Ríos como único representante de su
fracción. En esos años presidió el Hogar de Menores San José, la Sociedad de
Fomento Educacional, (hoy Biblioteca Popular Carlos Mastronardi) y el Jockey
Club Gualeguay, dejando en estas instituciones la huella de inteligente
actividad.
Reorganizada
la Unión Cívica Radical luego de la quiebra institucional de 1943, Entre Ríos lo
eligió Diputado Nacional por la minoría en los comicios de 1946. Permanecería
en el Congreso hasta 1950, integrando la bancada opositora en la que ganó
prestigio por su acción legislativa y política.
Ejerció
desde 1952 la dirección del Debate de Gualeguay, diario al que impuso su
personalidad y su visión clara de los problemas nacionales. En esas funciones
permanecería hasta 1958, cuando fue llamado a integrar el equipo de gobierno como
Ministro de Educación y Justicia de la Nación. El período que va de 1958 a 1962
se transformó así en la etapa más fecunda e importante en la vida de Mac´Kay,
pero también en la más difícil por las agitadas contingencias que le tocó
vivir.
Dentro de su obra se destaca la creación de la Escuela Nacional de Comercio de Gualeguay, creada en 1960; el impulso notable que dio a la educación técnica y la reorganización de numerosos cuadros de la justicia.
Tras
el derrocamiento de Frondizi y ya con su salud afectada, se retiró de la
actividad política, para fallecer en Buenos Aires el 25 de mayo de 1963.
EL
DISTINTIVO DE LA ESCUELA:
El distintivo que individualiza a los alumnos de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “Luis R. Mac´Kay” simboliza la pluralidad de actividades que realiza la escuela en los talleres (representados por el engranaje y el yunque), pero contemplando también el desarrollo intelectual e integral de los alumnos (representado por medio del libro y la pluma).
CREACIÓN
DEL INTERNADO:
El
Dr. Luis R. Mac´Kay dejó su sello en la escuela que lleva su nombre. Al hacerse
cargo del Ministerio de Educación, firmó como uno de sus primeros decretos la
creación de un internado para la Escuela Fábrica. Esta era una vieja aspiración
de sus directores, dadas las necesidades de la población estudiantil que
concurría a sus aulas y talleres. Este internado, creado el 24 de marzo de 1960
y exclusivamente para aprendices varones, estaba destinado especialmente a
facilitar la capacitación técnica de los jóvenes procedentes de la numerosa población
rural de la zona. El fundamental objetivo de esta residencia estudiantil no
consistía exclusivamente en dar hospedaje al alumno cuya familia no habitaba en
la localidad sino esencialmente formarlo para una sana convivencia en sociedad
al enseñarle a compartir, ayudar, tolerar a sus compañeros y acatar
disciplinariamente el reglamento existente.
Los
alumnos del internado se encontraban a cargo de un preceptor durante las 24
horas del día. En sus dependencias tenemos dormitorios, cocina, comedor, baños
con una caldera para agua caliente, salón de estudios y de juegos, televisión y
un campo de juego para la práctica de diversos deportes, cuenta también con
enfermería y lavadero.
El
15 de agosto de 1898, atendiendo a la iniciativa de los principales estancieros
del departamento, se fundó la Sociedad Rural de Gualeguay. Con el paso del
tiempo la Sociedad se consolidó en importancia económica y prestigio social, haciéndose
necesaria la compra de un local. Esto se concretó en 1899, adquiriéndose el
terreno comprendido entre las actuales calles Antártida Argentina, Intendente
Quadri, 9 de julio y Avenida Presidente Perón.
Los
planos del local fueron diseñados por Carlos Casaffousth, prestigioso
ingeniero, autor del diseño del Puente Carlos Pellegrini (viejo). La sede fue
inaugurada en 1899, aunque se terminó de construir en el año 1911.
El 31 de diciembre de 1913 el Regimiento “3 de Caballería” fue destinado a Gualeguay, luego de haber estado un tiempo en la ciudad de Concordia.
El edificio de la Sociedad Rural fue cedido para que se instalara el Regimiento en forma provisoria, alojando distintos sectores. Esta instalación se tornó definitiva, con los consiguientes conflictos que esta situación ocasionó.
El
Regimiento debió retirarse definitivamente en 1943, por razones estratégicas y
por encontrarse aledaño al centro de la ciudad.
En
el local donde funcionaba el Regimiento 3 de Caballería, la Comisión Nacional
de Aprendizaje y Orientación Profesional habilitó el funcionamiento de la
Escuela Fábrica Nº 14 con todas sus dependencias, aulas y talleres.
En
el año 1961 la escuela comenzó a funcionar en el nuevo edificio sito en
Intendente Quadri Nº 49, siendo la inauguración oficial el 21 de marzo de 1962.
El
edificio es de estilo ecléctico. Se destacan el pórtico de ingreso al edificio,
la herrería del portón, la torre reloj y las rejas de sus ventanas.
Las
instalaciones se ampliaron luego progresivamente con la construcción de nuevas
aulas y un Salón de Usos Múltiples. En el año 2001 se remodeló un sector de la
escuela, ampliándose la Biblioteca y construyéndose Laboratorios de Ciencias Naturales
y Tecnología.
(Fuente: Consejo General de Educación – Gobierno de Entre Ríos).
Escuela Técnica Nº 2 "Olegario Víctor Andrade"
Con
mucha expectativa y una meritoria carrera profesional, un grupo de docentes
dieron comienzo a la labor educativa de nuestra institución.
Así
se reunieron por primera vez el 17 de marzo de 1949 en el local que les había
sido asignado en calle Presidente Perón 834 (actual calle San Antonio Sur).15
Actuaba
como Profesora Encargada de los Cursos de Capacitación Profesional para Mujeres
de la Escuela Fábrica Nacional Nº 14, María Augusta Gastaldi de Delamare y como
Director el Señor José Freyre.
En este primer encuentro se procedería a designar al personal en los cargos en que se des14. Diario de la Tarde, Justicia. Nº 11 594, Año XXXIV. Gualeguay.
Profesora
de Cultura General:
Prof.
de 4ª Señora Laura Edith Forziatti Viñas de Gianello.
Profesora
de Dibujo Aplicado:
Prof.
de 4ª Señorita Norma Zoraida Gayote.
Profesora
de Dactilografía:
Prof.
de 4ª Señorita Ambrosia Cecilia Freyre.
Profesor
de Taquigrafía:
Prof.
de 4ª Señor Manuel César Veiravé.
Corte
y Confección: (División A)
Maestra
Auxiliar de Aprendizaje de 4ª, Señorita Ana Andrea Rocha y Maestra Auxiliar de
Aprendizaje
de 2ª Señorita Cecilia Ramona Goyheneche.
Corte
y Confección: (División B)
Maestra
Auxiliar de Aprendizaje de 4ª Señorita María Antonia Germano y Maestra Auxiliar
de
Aprendizaje
de 2ª Señora Carmen Encarnación Correa de Arnaudìn.
Hilados
y Tejidos:
Maestra
Auxiliar de Aprendizaje de 4ª Señora María Teresa Lalli de Aiscorbe y Maestra
Auxiliar de Aprendizaje de 2ª, Señorita Irma Susana Salinas.
Bordado
a Máquina:
Maestra
Auxiliar de Aprendizaje de 4ª Señora Ana María Razetto de Etala y Auxiliares de
Disciplina:
Señorita
Amanda Ofelia Altinier y Señorita Carlota Henderson.
Auxiliar
de 3ª (personal de servicio) Señorita Elena Dominga Enrique”
Las
clases comenzaron el veintiuno de dicho mes a las diez y ocho treinta horas,
debiendo el personal concurrir diez minutos antes de la hora fijada a efectos de
firmar el libro de asistencia y tema correspondiente al día.
Tanto
el personal como el alumnado de los cursos, deberían concurrir a clase de
guardapolvo blanco siendo el uniforme establecido, pudiendo las alumnas asistir
sin él, hasta tanto se dieran las condiciones de adquirirlo, para lo cual se
establecía un término prudencial de días.
Las
horas de clase tendrían una duración de sesenta minutos, indicándose el cambio
de las mismas, mediante un toque de timbre. Las clases terminarían a las veinte
y treinta horas.
Se
recomendaba en forma especial al personal, la atención de la disciplina dentro
y fuera del aula tratando en todo momento de conservar la autoridad ante el
alumnado debiendo cada maestra resolver los casos de indisciplina por sí misma
y dar intervención a la Encargada de Cursos, solamente en casos excepcionales o
cuando la gravedad del mismo mereciera sanciones de carácter disciplinario.
16.
Libro de Actas Nº 1 del 17/3/1949. Folio 1- 2.
“Construyendo la Historia de las Instituciones de Educación Técnico Profesional”
Las
clases se desarrollarían de acuerdo al programa sintético remitido por la
Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional, del cual cada
maestra debería tener una copia de su especialidad. Las profesoras de dibujo e
información general, así como las de dactilografía y taquigrafía y las maestras
de aprendizaje a cargo de talleres debían llevar una libreta de didáctica donde
anotarían las clases dadas en la forma más ilustrativa posible y con la
ejercitación correspondiente.
En
Acta Nº 2 del 23/4/1949, se tratarían los temas de las Clasificaciones de las
prácticas de talleres, su aplicación y las materias que abarcarían Cultura
General y Dibujo Aplicado, complemento esencial de las especialidades de Corte
y Confección Telares y Bordados a Máquina “tales clasificaciones deben ser
hechas en base a las pruebas escritas, al concepto que en las clases prácticas
merecen a la maestra y a los deberes que las alumnas llevarán en una carpeta
especial”. Las clasificaciones debían ser entregadas el 30 de cada mes a la
suscripta (Encargada de Cursos). Para el año 1950, se establecía que las
profesoras de los distintos cursos debían realizar dos o más clasificaciones
parciales en el transcurso del bimestre que deberían ser: por “recitaciones y
pruebas escritas en las materias de Cultura
General
y por trabajos teórico- práctico y concepto en Dibujo Aplicado, Corte y
Confección, Telares Y Bordado a Máquina”.
En
1952 se cambió el plan de estudios vigente quedando de la siguiente manera:
La
denominación de la especialidad Corte y Confección cambiaría por Costurera para
Confección Fina; Hilados y Tejidos se denominaría Tejido en Telar.
Las
maestras debían preparar el plan de producción para el año en curso con el
cálculo aproximado de los materiales que emplearían en los trabajos a realizar.
Los Planes y Programas analíticos debían ser entregados a la Profesora Encargada
de Cursos en los primeros días de junio.
La
Sra. Delamare daría recomendaciones al personal solicitando concurrir con
puntualidad a clase y justificando las inasistencias en forma verbal en el
momento a través de una nota se debería consignar la causa de la inasistencia.
Se debería estimular a las alumnas “siempre que ello no deje de mantener la
distancia que asegure una disciplina constante”.20
En
el mes de septiembre la Dirección de la Escuela autorizaría la compra de
materiales por valor de cuatrocientos pesos m/n para los trabajos de producción
a realizarse durante el año y se procedería a dividir los recursos en las
cuatro especialidades existentes.
El
3 de noviembre de 1949, se realizaría una inspección a cargo del Señor Bernabé
Sotelo, inspector de Enseñanza Media, el cual quedaría muy conforme y
felicitaría a la Encargada de Cursos y al Personal Docente, incitando al
personal docente a continuar con el mismo entusiasmo en dicha obra.
17.
Op. Cit , Nº 2 del 23/4/1949. Folio Nº 6
18.
Op Cit. Nº 2 del 24/4/1950. Folio Nº 27.
19.
Ver Anexo Documental. P. 26
20. Op Cit. Nº 4 del 30/6/1949. Folio Nº 9
“Construyendo
la Historia de las Instituciones de Educación Técnico Profesional”
Para el primer año se dispondría que el día 10 de diciembre finalizaría el ciclo lectivo y los exámenes finales serían desde el día 12 al 17.
Así
también se disponía que la clausura de los cursos se hiciera con una exposición
de los trabajos realizados durante el año transcurrido para el día sábado 17 de
diciembre. Se recomendaría al personal “tomarse desde ahora, toda la providencia
a fin de asegurar su correcta y esmerada terminación”21
En
el año 1950 según las instrucciones dadas por el Señor Inspector Regional
Bernabé Sotelo se impartían directivas a las profesoras de Corte y Confección
para orientar la enseñanza hacia la costura industrial solicitando, por
intermedio de la Dirección de la escuela, los materiales para la confección de
guardapolvos. Asimismo, las profesoras de Hilado y Tejido y Bordado a Máquina
deberían seleccionar dentro de los distintos trabajos el que más se adaptara a
su industrialización.
En
los Cursos Profesionales de Mujeres existía una inscripción para el mes de
agosto en 1º y 2º Año de 212 alumnas, estando presentes 167 y ausentes 46; en
octubre, el 1º Año tenía 71 presentes y 16 ausentes; 2º Año, 92 presentes y 21
ausentes según el relevamiento que realizara el Señor Inspector de Enseñanza
Bernabé Sotelo a los Cursos Profesionales de Mujeres.
Para
el mes de octubre de 1950 se establecían cambios en el horario para dar
cumplimiento a las instrucciones del Inspector Regional; el mismo serían los
siguientes:
•de
14 a 16 hs. 1er. Año Telares
•de
16 a 18 hs. 1er. Año de Corte y Confección
1er.
Año de Bordado a Máquina
1er
Año de Práctica Fabril y Comercial
2do
Año de Telares
•de
18 a 20 hs. 2do. Año de Práctica Fabril y Comercial.
(Fuente: Consejo General de Educación – Gobierno de Entre Ríos).
Plaza "San Martín"
El predio de la Plaza San Martín quedaba en los confines de lo que era la zona urbanizada de Gualeguay, hasta mediados del siglo XIX.
Cuando
se construye la Capilla San José en 1869, se vio la posibilidad de
transformarlo en una plaza. Comenzaron por llamarla Plaza Nueva o San José. En
la intendencia de Pedro Eseyza -durante 1879- se formó una subcomisión de
vecinos para mejorarla. La integraban Agustín Solanas, Antonio M. Rodríguez,
Eduardo M. Durand, Bernardo Gomensoro y José Tedeschini (Durand fue reemplazado
por Nicanor Pico). En junio se plantaron árboles y fue tendido un alambrado en
su perímetro, para evitar que vacas y caballos pastasen en ella.
En
1910, al celebrarse el Centenario de la Revolución de Mayo, se decidió levantar
un monumento en memoria del Libertador Gral. José de San Martín. Para esto, la
Comisión encargada del homenaje, presidida por el Dr. Leopoldo Monzón, había
elegido el centro de la manzana noroeste de la Plaza Constitución. El Concejo
Deliberante adoptó el criterio -que finalmente primó- de emplazar el monumento
en el centro de la Plaza Colón.
En
el barrio en que la Plaza está ubicada existieron locales en los que hubo,
reiteradas veces, corridas de toros. En 1918 se levantó el cerco perimetral y
fue repuesta su arboleda. También se instalaron aparatos gimnásticos de toda
especie para la formación de un parque escolar. Este parque, al que se llamó
San Martín, fue inaugurado el 1 de enero de 1919. Este fue el principal motivo
por el que los vecinos comenzaron a denominar San Martín a toda la Plaza. En
1941 fueron reemplazados los viejos paraísos por nuevos ejemplares y se
hicieron arreglos en sus jardines.
Los
actos evocativos del Gral. San Martín se llevan a cabo, año tras año, frente al
monumento que lo recuerda. Cuando se cumplió el centenario de su fallecimiento,
el pueblo de Gualeguay tributó allí numerosos homenajes. A fines de abril de
1962, el Intendente Municipal Juan Alberto Legna inauguró la rotonda
pavimentada en torno a la estatua del Padre de la Patria. Su habilitación, con
el consiguiente corte de norte a sur de la Plaza, fue muy discutida por la
ciudadanía. Por la misma época se instaló un moderno sistema de iluminación en
las cuatro manzanas; la primera etapa del alumbrado a gas de mercurio en
Gualeguay. En los últimos años, las sucesivas administraciones comunales
tendieron a su cuidado y embellecimiento. Al contar con juegos infantiles, ha
sido la Plaza preferida por varias generaciones de niños.
Otros monumentos de la Plaza San Martín están dedicados a la Madre donado por la Liga de Madres de Familia (18-10-1959), al Gral. Aramburu (16-07-1980) (retirado años después), a José Gervasio Artigas (8-10-1981), a los héroes de Malvinas (02-04-1991) y a Bruno Alarcón -el tambor de San Martín- (17-08-1997).
La
Plaza San Martín constituye el único lugar de solaz y esparcimiento para una
amplia zona de la ciudad.
Estatua ecuestre del Gral.
San Martín
El pedestal está bien proporcionado con respecto a la escultura, pues alcanza la altura necesaria de acuerdo proporciones de la obra. Además de numerosas placas, el pedestal detenta un delicado adorno de bronce en la corona de rosas en cuyo lazo se lee: "Los Italianos de Gualeguay al General San Martín".
(Fuente: EL DEBATE –
PREGÓN).













































































Comments
Post a Comment