¿De dónde proviene la festividad de carnaval?
El Carnaval es una fiesta
de origen pagano romano. Después, se relacionó con la Cuaresma de la religión
cristiana, y adoptó variantes particulares a cada país, con los aportes de los
ritos y creencias indígenas americanos, así como de los africanos.
El Carnaval es una de las
fiestas más populares y queridas por todos, desde los más pequeños a los no tan
niños, ya que es un día en el que los disfraces llenan las calles de color y de
alegría, pues es una de las fiestas más divertidas del año.
Con febrero llega la
fiesta de disfraces por excelencia pero, ¿sabemos por qué nos disfrazamos?
¿Sabemos dónde se creó el carnaval? Existen muchas teorías sobre el origen de
esta fiesta y todas tienen algo en común: Un evento donde las formalidades y las normas dejan paso al caos y a la
diversión.
Hay fuentes que aseguran
que el origen del Carnaval, tal y como lo conocemos ahora, se remonta a más de
5.000 años y algunos lo sitúan en el Imperio Romano, ya que está relacionado
con las Saturnales, unas festividades realizadas en honor al dios Saturno.
Otros, lo sitúan en Grecia, ya que
también celebraban unos festejos similares donde se veneraba a Dionisio, entre
otros.
Todas estas festividades
tenían en común la época de su celebración: febrero, una época de transición
del invierno a la primavera y en la que tenían lugar ritos de purificación,
coincidiendo con los últimos días del letargo invernal de la naturaleza, ya que
se creía que el dios Saturno, vagaba por la tierra todo el invierno y que
necesitaban los rituales y ofrendas para llevarlo al inframundo para comenzar
la cosecha de verano. Por ello, con banquetes, bailes y vestidos con ropas y
máscaras que personificaban a este dios, celebraban la abundancia de la tierra
dejando a un lado las obligaciones y las jerarquías, para establecer durante
unos días y después volver al orden.
En Grecia, tenían lugar
unas fiestas parecidas: las bacanales y las Dionisias, en éstas últimas tenían
lugar grandes procesiones y representaciones de teatro que reunían a toda la
población. Curiosamente, en la mitología griega, aparece la figura de Momo, el
dios de la burla y el sarcasmo. En la actualidad, en algunos países de América
Latina, uno de los personajes centrales de los Carnavales es el Rey Momo, al
que se le entrega cada año las llaves de la ciudad.
Con la expansión del
cristianismo, en la Edad Media, la fiesta tomó el nombre de carnaval, que viene
de “carnem levare”, lo que significa “quitar la carne”. Esto es así porque este
evento se celebraba días antes al Miércoles de Ceniza, fecha de comienzo de la
Cuaresma hasta el domingo de resurrección. Un periodo de abstinencia y ayuno.
Por ello, los días antes tenía lugar una celebración donde todo estaba
permitido, por lo que, para salvaguardar el anonimato, la gente se cubría el
rostro o iba disfrazada.
La festividad pagana
concluye con el Mardi Gras y, al día siguiente, miércoles de ceniza, comienza
la Cuaresma, el período de 40 días que precede a la Pascua. En esas casi siete
semanas, en la Europa medieval, el ayuno era riguroso, ya que la Iglesia instaba
a consumir únicamente legumbres y pescados, y así surgió la palabra carnaval,
del genovés carnevalare, que significaba quitar la carne.
El Carnaval es una
celebración que traspasa fronteras, y se vive en los cuatro continentes, salvo
Asia, la excepción. Una de las más interesantes artesanías es la realización de
máscaras vinculadas a la fiesta; y uno de los más famosos es el de Río de
Janeiro. También son muy importantes Los carnavales de Montevideo - República
Oriental del Uruguay.
En España, uno de los más
antiguos y que se viene celebrando de forma ininterrumpida, incluso en la
guerra civil, es el de Bielsa (Huesca). En la Argentina se ha tornado como
flujo turístico los carnavales de Gualeguaychú en la provincia de Entre Ríos y
los de la Provincia de Corrientes.
Como nota de color en
nuestro país el carnaval fue interrumpido en los gobiernos de Rosas y en los de
facto de la última dictadura ya que en ambos se argumentó foco de tumulto y
molestias con la música y los juegos de agua aunque en la época del restaurador
permitió únicamente el candombe en “Monserrat” denominado “El barrio del
tambor” del cual El y su esposa Encarnación eran habitués.
Búsquedas y posteo a cargo de Diego Weinstein.

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