El brillante Bazar de Caridad a beneficio del Hospital San Antonio (1889)

La filantropía y el compromiso social han vuelto a vestirse de gala en nuestra ciudad. El pasado sábado por la noche, los espaciosos salones del Club Progreso abrieron sus puertas para dar inicio al esperado Bazar de Caridad, un evento organizado con el noble fin de recaudar fondos para el sostenimiento del Hospital San Antonio.

La velada inaugural superó todas las expectativas, congregando a una numerosa y distinguida concurrencia que se dio cita para apoyar la causa de la Sociedad de Damas de Beneficencia, institución que desde su fundación en marzo de 1879 —y tras abrir las puertas del nosocomio el 29 de junio de aquel mismo año— no ha cesado en su empeño por consolidar la atención médica pública en Gualeguay.

Antiguo edifico del Hospital San Antonio, ubicado en las actuales Palacios y Federación, manzana SE.

Un escenario de primavera, elegancia y acordes

Quienes asistieron al Club Progreso coincidieron en que la ornamentación de los salones fue sencillamente magnífica. El diseño del bazar sorprendió a los presentes con caprichosos y vistosos quioscos de venta. Detrás de ellos, un grupo de bellas y simpáticas jóvenes de nuestra sociedad lucieron lindísimas y preciosas toilettes de primavera, ganándose la admiración de los concurrentes y logrando dinamizar las ventas benéficas con gracia y entusiasmo.

La música fue otro de los puntos altos de la noche. La excelente orquesta de aficionados del Club Artes y Oficios prestó galantemente su concurso, sumando sus acordes a los de la siempre bien ponderada banda del pueblo. Asimismo, la velada se engalanó con la participación de distinguidas niñas que ejecutaron brillantes piezas al piano, destacándose especialmente el precioso trío de flauta y violín interpretado por los señores José y Eduardo Cabral, quienes contaron con el impecable acompañamiento en las teclas de la señorita María Chichizola.

El reflejo de la generosidad vecinal

El éxito de la convocatoria no se limitó a la concurrencia, sino a la profusa cantidad de objetos de valor, arte y tocador que las familias de Gualeguay donaron generosamente para ser subastados o vendidos en los quioscos. La mesa de recepciones lució colmada de piezas finas que demuestran el esmero de los vecinos por la causa pública.

Entre la distinguida lista de objetos donados, se destacan los siguientes aportes: Adornos y Arte: Las señoras Luisa C. de Carboni y Florentina L. de Barriola (esta última con dos cuadros al óleo), junto a Dominga P. de Cazenave, aportaron notables piezas pictóricas y marcos decorativos. Los floreros de fantasía y porcelana corrieron por cuenta de Fermina Dalurso, Juana M. de Segura y Filomena O. de Carboni.

Artículos de Tocador y Distinción: Se recibieron delicadas piezas como un espejo de tres cuerpos donado por Orosia Pagola, tocadores con espejo de Emiliana L. de Rovira y Ana G. de Cabral, además de pañueleras de raso bordadas por las señoritas Adelina Carboni y Carlota B. de Quirós.

El Comercio y la Industria: La firma comercial Solanas y Rovira se destacó con una cuantiosa y variada contribución que incluyó una docena de abanicos de papel, caravanas, polvos de tocador, corbatas de caballero, gemelos, agua de olor y el cotizado aceite Oriza.

Aportes en Metálico y Cristal: El señor Tiberio Passement sumó a la recaudación la generosa suma de diez pesos nacionales en efectivo, mientras que las familias de Rosalía G. de Schiaffino, Jorge Rolando Thompson y Bonifacio Carboni embellecieron las mesas del bazar con finas jarras y alhajeros de cristal de roca.

Un balance halagüeño

El bazar continuó el domingo con la misma animación de la noche anterior. Según los primeros cómputos, el resultado financiero es sumamente halagüeño, registrándose una recaudación que ya ronda los mil pesos nacionales, una cifra sumamente significativa que aliviará los costos del hospital, el cual, además de estas acciones, cuenta con el constante apoyo del municipio.

Cabe recordar que el Hospital San Antonio atiende actualmente en el edificio de la esquina sudeste de calles Federación y Alfredo Palacios, emplazado en el terreno lindero al antiguo Mercado Modelo que fuera generosamente donado por el vecino de origen portugués don Manuel Bentos Álvarez y su esposa, doña Anselma Zeballos de Bentos, activa miembro de la comisión.

Ante la excelente respuesta del público, las organizadoras han anunciado que las puertas del Bazar reabrirán este próximo jueves. No cabe duda de que los vecinos de Gualeguay acudirán en un número aún mayor para sostener esta obra piadosa. Desde estas columnas, enviamos nuestras más sinceras felicitaciones a las dignas matronas que componen la filantrópica Sociedad de Damas de Beneficencia por tan brillante y coordinado esfuerzo en favor de los más necesitados.


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