El valor de nacer: una factura de 1961 que revela la historia de la Maternidad Gualeguay
Hay papeles que el tiempo tiñe de color sepia, pero que conservan intacto el latido de los días en que fueron escritos. Son postales de una cotidianidad que ya no existe, fragmentos de microhistoria local que nos permiten asomarnos al pasado de nuestra comunidad. Recientemente, el hallazgo de un viejo recibo de la Maternidad Gualeguay, fechado en abril de 1961, encendió la chispa de la memoria sobre cómo se recibía la vida en nuestra ciudad hace más de seis décadas.
El documento, membretado con el clásico dibujo de una cigüeña que transporta a un bebé en su pico, nos traslada a una época donde los nombres de los doctores Héctor V. Cosso y Pascual Muchnik eran sinónimo de confianza, guardias eternas y partos a contrarreloj. La clínica funcionaba en una ubicación céntrica y estratégica: la calle Irigoyen, entre 25 de Mayo y Sarmiento, y para comunicarse bastaba con marcar un número telefónico de apenas cuatro cifras: el 1122.
Los costos de una nueva vida
La factura está emitida a
nombre de la Señora de Florentino de Berra. En aquellos años, las fórmulas de
cortesía social solían identificar a las mujeres casadas a través del nombre de
sus esposos, un detalle administrativo que hoy resuena como una marca de época.
El motivo del cobro es directo y evoca los días de internación y cuidados médicos de un parto que requirió una atención esmerada: “Atención obstétrica y pensión, oxígeno y medicamento”.
El monto total de la práctica fue de $ 3.300 (pesos moneda nacional). Para dar contexto al lector de hoy, en la Argentina de principios de la década del 60, bajo la presidencia de Arturo Frondizi, esa cifra representaba una parte significativa del salario de un trabajador, lo que refleja el esfuerzo económico que implicaba para una familia acceder a la medicina privada y asegurar el bienestar de la madre y el recién nacido en un centro de salud de vanguardia para la región.
Huellas del pasado institucional
El papel no solo habla de
medicina y finanzas familiares; también es un testigo de la burocracia estatal
de la época. En la parte inferior, luce reluciente una estampilla fiscal verde
de la Provincia de Entre Ríos por el valor de 1 peso, cruzada por una firma
manuscrita y un sello de tinta que certifica el pago bajo la razón social de
Maternidad Gualeguay S.R.L.
Este recibo es mucho más que un comprobante contable archivado en un cajón durante sesenta y cinco años. Es un viaje al Gualeguay del ayer, un homenaje silencioso a los profesionales que ayudaron a nacer a generaciones de gualeyos y, sobre todo, el testimonio vivo del nacimiento de un hijo cuya historia comenzó, formalmente, con estos tres mil trescientos pesos de afecto, medicina y cuidado.

Comments
Post a Comment