Escuela Normal “Ernesto A. Bavio”: más de un siglo formando generaciones en Gualeguay
Nació en 1909 para dar respuesta a una crisis de deserción escolar y terminó convirtiéndose en una de las instituciones más prestigiosas de Entre Ríos. Un recorrido por la historia de la Escuela Normal "Ernesto A. Bavio", el orgullo pedagógico que ya superó el siglo de vida.
Hay edificios que son mucho más que ladrillos y pizarrones; son verdaderos monumentos al progreso de una comunidad. En el corazón de Gualeguay, la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Ernesto A. Bavio” se levanta desde hace más de una centuria como el gran símbolo de la educación pública local. Testigo y protagonista del crecimiento intelectual, cultural y social de la región, sus aulas han moldeado las vidas de miles de jóvenes entrerrianos.
Los orígenes: Vecinos
unidos contra la deserción
A principios del siglo
XX, el panorama educativo en el Litoral era complejo, marcado por una fuerte
deserción escolar y la falta de oportunidades para que los jóvenes continuaran
sus estudios sin tener que abandonar sus hogares. Frente a este desafío, la
comunidad de Gualeguay no se quedó de brazos cruzados.
El primer gran paso se dio el 25 de marzo de 1905 con la inauguración de la escuela superior provincial “Graduada Mixta”, una iniciativa destinada a devolver a los chicos a las aulas y darles continuidad formativa en su propia tierra.
Pero la ambición de los gualeyos iba a ir más allá. En 1907, una comisión popular conformada por vecinos y autoridades locales comenzó a presionar con fuerza por un sueño mayor: un centro de formación superior dedicado específicamente a la preparación de maestros.
"Formar personas comprometidas con valores humanos, éticos y sociales": la misión inalterable de la institución a lo largo de las décadas.
El decreto que lo cambió todo
El esfuerzo comunitario
obtuvo su recompensa el 8 de marzo de 1909. Mediante un decreto histórico
firmado por el entonces presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta, y su
ministro de Justicia e Instrucción Pública, Rómulo S. Naón, se creó
oficialmente la Escuela Graduada Normal Mixta de Maestros de Gualeguay.
La respuesta fue inmediata. Bajo la dirección de su primer conductor, el profesor Felipe L. Alvelda, las clases comenzaron apenas unos días después de la firma presidencial, demostrando el apuro y las ganas de la ciudad por ver el proyecto en marcha. Tres años después, en 1912, egresaba la primera promoción de maestros, inaugurando una tradición que se mantendría ininterrumpida hasta nuestros días.
Un crecimiento constante: Del jardín a los profesorados
Lejos de estancarse, la
Escuela Normal supo adaptarse de manera dinámica a las necesidades de cada
época, ampliando su oferta a través de hitos que marcaron el calendario local:
1953: Se crea el Jardín de Infantes (que desde 1979 cuenta con su propio edificio dentro del predio).
1970: Se incorpora el
Profesorado de Enseñanza Primaria.
1981: Llega el
Profesorado de Nivel Inicial.
2005 y 2006: La oferta se
jerarquiza aún más con la llegada de los profesorados de Inglés y de Educación
Especial, respectivamente.
Un legado que sigue vivo
Hoy, mirando hacia atrás,
la Escuela "Ernesto A. Bavio" es mucho más que un establecimiento
administrativo; es una fábrica de ciudadanos, docentes, dirigentes y profesionales
que han dejado su huella a lo largo y ancho del país.
En tiempos donde los
desafíos educativos se renuevan constantemente, este verdadero faro cultural y
pedagógico de Gualeguay conserva intacta su misión original: educar con
valores, formar con excelencia y acompañar a las nuevas generaciones en la
construcción de su futuro.

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