El día que Gualeguay se quedó a oscuras por imprevisión y un pozo seco en 1908

Un editorial de hace más de un siglo en el diario El Debate desnuda las eternas excusas de las prestatarias de servicios públicos y la urgencia de marcar un límite entre el interés común y la especulación mercantil.

El eterno retorno del "guiño" y la penumbra

El 20 de enero de 1908, los vecinos de Gualeguay abrieron las páginas del diario local El Debate para encontrarse con una denuncia que, paradójicamente, bien podría ilustrar las quejas de cualquier usuario de servicios de energía en la actualidad. Bajo el título "La luz eléctrica: Deficiencias censurables", el periódico abordaba un prolongado malestar vecinal: la alarmante inestabilidad del alumbrado público y la recurrente impunidad de la empresa concesionaria.

La crónica comenzaba reconociendo que la ciudad llevaba un tiempo inusualmente largo sin sufrir los apagones generales que solían sumirla en las tinieblas. Sin embargo, aclaraba de inmediato que esto no significaba la desaparición de las "irregularidades eternas" de menor cuantía:

Interrupciones parciales alternadas en los sectores ubicados fuera del radio pavimentado.

Oscilaciones constantes y el clásico "guiño" de las bombillas durante varias noches.

Una extraña neblina que parecía envolver los focos, restándoles toda potencia lumínica.

Un promedio de ocho a diez focos fuera de servicio de manera constante, lo que se traducía en un sospechoso ahorro quincenal de energía para la empresa a costa de la oscuridad del pueblo.

La "sordera" de las empresas monopólicas

El editorial apuntaba directo al corazón del problema: el monopolio de la empresa prestataria y la parálisis del poder concedente ante los "vericuetos" de un contrato cuyas cláusulas nunca parecían poder cumplirse debido a la oportuna interposición de la cláusula de "fuerza mayor".

"Aquellos no llegan hasta la dirección de la Empresa Monopolizadora del servicio de alumbrado, y su sordera está comprobada; y la última, se ha extraviado hasta aquí entre las encrucijadas y vericuetos de un contrato, cuyas cláusulas no pueden cumplirse... sino salvando la causa mayor..."

El periódico reclamaba con vehemencia que el municipio pusiera fin a esta situación y aplicara las sanciones correspondientes con "enérgica severidad". Argumentaban que estas fallas repetitivas constituían una profunda falta de consideración moral a los gualeguayenses, a las autoridades locales y a las leyes vigentes, generando además perjuicios económicos incalculables que jamás eran indemnizados.

La insólita noche del pozo seco: ¿Negligencia o imprevisto?

El detonante de la indignación de aquella jornada fue un apagón total ocurrido la noche anterior. Lejos de tratarse de un verdadero accidente fortuito, la investigación periodística reveló un caso flagrante de descuido, negligencia e incompetencia en el mantenimiento básico de la usina.

El motivo del corte general fue el agotamiento del pozo que surtía de agua a las calderas de la planta. Lo indignante del caso es que este incidente había sido previsto por la empresa con varias horas de anticipación, al punto de que llegaron a enviar avisos a las oficinas públicas advirtiendo que, a determinada hora, la ciudad quedaría a oscuras.

Elemento de análisis

Situación denunciada por El Debate (1908)

Recurso disponible

Gualeguay cuenta con un río sumamente caudaloso a sus puertas.

Logística municipal

La comuna disponía de carros y pipas suficientes para acarrear toda el agua necesaria para auxiliar a la usina.

Acción de la Usina

El personal técnico permitió pasivamente que el pozo se secara, limitándose a emitir el aviso de corte.

Causa de fondo

Una política de "extremas e inconsultas economías" en la infraestructura por parte de la empresa.

El diario fustigaba la desidia patronal: teniendo un río caudaloso al lado de la ciudad y herramientas municipales para transportar el agua, la empresa prefirió cortar el servicio antes que invertir en un operativo de contingencia. Solo ante el descontento popular y por meras conveniencias comerciales, la compañía había comenzado a ampliar sus instalaciones.

El llamado a la acción política

En el tramo final del artículo, El Debate interpelaba directamente al Intendente interino de la época, destacando su compromiso con el bien común, pero exigiéndole abandonar cualquier actitud parsimoniosa o condescendiente que terminara corrompiendo la moral administrativa.

La fórmula para solucionar el conflicto de raíz sigue siendo un manual de instrucciones para cualquier intendencia moderna:

"...encarando el problema bajo la faz de la conveniencia pública, con ecuanimidad y sereno espíritu si, pero sin vaguedades, con firme energía, plantear su resolución final: el deslinde entre la prerrogativa pública y la fuerza mayor constantemente invocada por la empresa de alumbrado eléctrico..."

*Este artículo de reconstrucción histórica toma como fuente el editorial "La luz eléctrica: Deficiencias censurables", publicado en el diario El Debate de Gualeguay, Entre Ríos, el 20 de enero de 1908.

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