Mercado Municipal
En el predio del mercado, hubo anteriormente un Mercado Viejo,
cuyos planos hiciera el arquitecto Edigio Ruggeri que, como ya se ha expresado,
había venido de Italia en la década de 1860, convocado por Don Justo José
Urquiza (4). El edificio tenía dos plantas y, en las fotos de época impresiona
por sus grandes dimensiones. Cabría la pregunta entonces de por qué su
demolición, ya que el actual impresiona menos por tratarse de una obra de
carácter racionalista, de una sola planta, que evita toda clase de ornatos y
ampulosidades. Es que las condiciones de higiene en general, y en particular
para la conservación y manipulación de alimentos, han variado en forma radical
a partir de los últimos ciento cincuenta años.
La obra actual presenta locales sobre la línea municipal resueltos con movimiento de entrantes y salientes, esto es para evitar la monotonía por medio del ritmo. Toda la construcción tiene ese estilo racionalista tan austero que obliga a pensar en las crisis económicas, que parecen ser endémicas para nuestro país y en el mundo entero. El cuerpo principal está conformado por una cubierta con estructura de hierro y chapas de cinc que cubre unos seisicentos metros cuadrados. Sobre el fondo tiene la cámara frigorífica, con acceso desde una entrada para automotores que corre a lo largo de la medianera, pues el terreno ocupa media manzana. En esta zona hay otras dependencias.
El Mercado sufrió diversas ampliaciones que no modificaron mayormente su estructura principal. Actualmente está obsoleto, habiendo proyectos para reciclarlo. Este edificio, como el de la Asistencia Pública, fue concebido por el Ing. Marseillán y realizado por la empresa Bultrich y Marsili (6). Estando a cargo de la dirección del proyecto el Ing. Buldrini.
NOTAS
4- Jorge Glusberg, Obra citada, Tomo I, p. 94.
5- Humberto P. Vico, Obra citada, 2ª
Parte, p. 233.
Fuente: Espacios Públicos con Historia, una obra de
investigación histórica realizada por Nidya Rampoldi, Claudio Marcelo Piaggio,
Daniel A. Gabriel y Patricia Miguez Iñarra.

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