Plaza San Martín

Tipología: plaza parquizada.

Ubicación: calles San Antonio Norte, Martín Fierro, Melitón Juárez y Uruguay.

Año de creación: 1869. Diseño: sin información.

Años en que se hacen mejoras: 1879, 1910, 1962.

Estatua ecuestre del Gral. San Martín. Año de creación: 1862.

Escultor: Luis José Daumas. Año de emplazamiento: 1910.

RESEÑA HISTÓRICA

El predio quedaba en los confines de lo que era la zona urbanizada de Gualeguay, hasta mediados del siglo XIX. Cuando se construye la Capilla San José en 1869, se vio la posibilidad de transformarlo en una plaza. 

Comenzaron por llamarla Plaza Nueva o San José. En la intendencia de Pedro Eseyza -durante 1879- se formó una subcomisión de vecinos para mejerarla. La integraban Agustín Solanas, Antonio M. Rodríguez, Eduardo M. Durand, Bernardo Gomensoro y José Tedeschini (Durand fue reemplazado por Nicanor Pico). En junio se plantaron árboles y fue tendido un alambrado en su perímetro, para evitar que vacas y caballos pastasen en ella (1). 

Con motivo de cumplirse los cuatro siglos de la llegada de Cristóbal Colón al continente americano, la Plaza recibió el nombre del famoso navegante. Perduraría con esta denominación hasta las primeras décadas del siglo XX. Incluso llegó a proponerse instalar su estatua en enero de 1910 (2). 

En 1910, al celebrarse el Centenario de la Revolución de Mayo, se decidió levantar un monumento en memoria del Libertador Gral. José de San Martín. Para esto, en Gualeguay, la Comisión encargada del homenaje, presidida por el Dr. Leopoldo Monzón, había elegido el centro de la manzana noroeste de la Plaza Constitución. El Concejo Deliberante adoptó el criterio -que finalmente primó- de emplazar el monumento en el centro de la Plaza Colón. 

La estatua fue donada por el Gobierno Nacional. La Comisión Pro-Centenario encargó en la Capital Federal un boceto para el pedestal, que comprendiese sólo la obra de mampostería, dejándose el revestimiento para más adelante (3). Los cimientos comenzaron a cavarse el día 4 de mayo de 1910 (4) y veinte días después el monumento estaba listo para ser descubierto. La ceremonia tuvo lugar el 25, oportunidad en la que pronunciaron discursos Leopoldo Monzón, el Intendente Miguel Barroetaveña, Omer Tarozzi y César R. Castro (5). 

El revestimiento del pedestal de la estatua ecuestre demoró en realizarse, debido a la escasez de recursos públicos (6). En el barrio en que la Plaza está ubicada existieron locales en los que hubo, reiteradas veces, corridas de toros.

En 1918 se levantó el cerco perimetral y fue repuesta su arboleda (7).

También se instalaron aparatos gimnásticos de toda especie para la formación de un parque escolar. Este parque, al que se llamó San Martín, fue inaugurado el 1 de enero de 1919 (8).

Este fue el principal motivo por el que los vecinos comenzaron a denominar San Martín a toda la Plaza. 

En 1941 fueron reemplazados los viejos paraísos por nuevos ejemplares y se hicieron arreglos en sus jardines (9). Los actos evocativos del Gral. San Martín se llevan a cabo, año tras año, frente al monumento que lo recuerda. Cuando se cumplió el centenario de su fallecimiento, el pueblo de Gualeguay tributó allí numerosos homenajes. 

A fines de abril de 1962, el Intendente Municipal Juan Alberto Legna inauguró la rotonda pavimentada en torno a la estatua del Padre de la Patria (10). Su habilitación, con el consiguiente corte de norte a sur de la Plaza, fue muy discutida por la ciudadanía. Por la misma época se instaló un moderno sistema de iluminación en las cuatro manzanas; la primera etapa del alumbrado a gas de mercurio en Gualeguay. 

En los últimos años, las sucesivas administraciones comunales tendieron a su cuidado y embellecimiento. Al contar con juegos infantiles, ha sido la Plaza preferida por varias generaciones de niños. 

Otros monumentos de la Plaza San Martín están dedicados a la Madre (18-10-1959), al Gral. Aramburu (16-07-1980), a José Gervasio Artigas (8-10-1981), a los héroes de Malvinas (2-04-1991) y a Bruno Alarcón -el tambor de San Martín- (17-08-1997). 

COMENTARIO URBANÍSTICO

Esta Plaza, con el piso más elevado en la zona central, resulta un lugar hermosamente arbolado. En el momento presente, con la plenitud de sus ejemplares vegetales, conforma un espacio en el cual la relación entre la extensión de la superficie del terreno y la altura de su población arbórea es armoniosa. Espacio que, a la vez, sirve de marco adecuado para el lucimiento del Asilo y Colegio con sus dos cuerpos simétricos de edificación escoltando a la iglesia San José. Su arboleda fue renovada en la época del Intendente Dr. Eduardo Guerrero Daneri. 

Durante la intendencia de J. A. Legna se le abrió la calle que lleva el nombre del General San Martín.

También posee una fuente que fuera diseñada por el Arq. Eduardo Echegaray, que poseía juegos de luces y de chorros de agua.

Tiene en su predio diversas estatuas, ya nombradas en la Reseña Histórica, siendo la más destacada por sus condiciones plásticas el monumento a “La Madre”.

Por otra parte constituye el único lugar de solaz y esparcimiento para una amplia zona de la ciudad.

ESTATUA ECUESTRE DEL GRAL. SAN MARTÍN



Esta airosa escultura fundida en bronce es copia de la que hay en Buenos Aires, en la Plaza San Martín, cerca de Retiro. La obra fue encargada al escultor Luis José Daumas por la Comisión Nacional de Homenaje al General San Martín (11). Por la forma de su realización, vaciado en molde, se pueden hacer copias. Así es que, en varias ciudades del interior de nuestro país existen monumentos iguales.

La técnica para hacer una estatua ecuestre es algo sumamente difícil, casi el desafío de todo escultor. Esto es así porque el peso del cuerpo del caballo y del jinete sólo se puede sostener sobre las patas si aquellos se hacen, obviamente, huecos y si las patas se refuerzan con acero en su interior, para ello hay que ser un eximio maestro fundidor.

En este caso, además, se presenta el problema del equilibrio, ya que está apoyado solamente en sus patas traseras; entonces el peso de la parte delantera sería sensiblemente mayor si no fuera porque el artista usa el recurso de hacer la cola maciza para compensar la estructura (12).

El monumento de Gualeguay fue colocado en 1910 en esta plaza. Generalmente se ha colocado esta estatua señalando al occidente, por ser la orientación de la Cordillera de los Andes y así es en este caso.

El pedestal está bien proporcionado con respecto a la escultura, pues alcanza la altura necesaria de acuerdo con las proporciones de la obra. Además de numerosas placas, el pedestal detenta un delicado adorno de bronce en forma de corona de rosas en cuyo lazo se lee: “Los Italianos de Gualeguay al General San Martín”.

NOTAS

1- Humberto P. Vico, Obra citada, 1ª Parte, p. 207. La plantación se reiteraría en 1880. Humberto P. Vico, Obra citada, 1ª Parte, p. 217.

2- Diario "El Debate", 21-01-1910.

3- Ídem... 30-03-1910.

4- Ibídem... 4-05-1910.

5- Ibídem... 1-06-1910.

6- Humberto P. Vico, Obra citada, 2ª Parte, p. 13. El Intendente Joaquín R. Crespo fue interpelado por el Concejo Deliberante en agosto de 1911 sobre este tema.

7- Diario "El Debate", 17-04-1918.

8- Ídem... 12-06-1919.

9- Diario "El Día", 19-09-1941.

10- Diario "El Debate", 27-04-1962.

11- La obra de Buenos Aires fue inaugurada en 1862. En 1910, con motivo del Centenario, se le cambió el pedestal, obra del escultor Gustavo Eberlein. Carlos Vigil, "Los Monumentos y Lugares Históricos de la Argentina", p. 36.

12- Hubo muchas complicaciones para decidir el diseño de esta escultura, ya que el artista propuso que llevara una bandera en su mano derecha, pero a la comisión de homenaje no le pareció bien. Entonces el artista propuso un sable corvo, pero esa idea tampoco agradó. Por último se decidió que el General "señalara con su mano el camino a la juventud". Por otra parte había un cierto apuro, pues el encargo era compartido por la Comisión de Homenaje en Chile, que aceptó gustosa la proposición del escultor de presentarlo con una bandera: Buenos Aires quería rendir su homenaje antes que el de Santiago de Chile y esto hizo que se produjera la necesidad de una decisión rápida. En la escultura de Santiago de Chile, San Martín lleva la bandera en la mano, entonces el artista para equilibrar este mayor peso en la parte delantera de la estructura usó el recurso de apoyar la cola del caballo en la base y, de esta manera, sujetarla para que no se volcase hacia delante toda la composición. Juan María Gianello en video de "Folklore en Familia", entrevistador Cacho Lardit, Canal 2, Gualeguay (comentario sobre un artículo del Diario "La Nación").

Fuente: Espacios Públicos con Historia, una obra de investigación histórica realizada por Nidya Rampoldi, Claudio Marcelo Piaggio, Daniel A. Gabriel y Patricia Miguez Iñarra.

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