Una reflexión sobre el suicidio y sobre una visión ampliada de la vida
Desde mi perspectiva el tema del suicidio tiene una connotación cultural y antropológica profunda y tiene que ver desde dónde o cómo se lo aborda profesionalmente al ser (no me gusta decir paciente porque es sinónimo de pasividad y la recuperación del enfermo depende casi exclusivamente de él mismo). La persona suicida, como cualquier otra, adquiere a través de la cultura donde vive distintos estereotipos, convencionalismos y creencias falsas sobre distintas cuestiones. Un ejemplo de ello podría ser que para ser amado y respetado en la vida, tengo que ser exitoso, popular, adinerado, bello, buscar continuamente la aprobación de los demás como si fuéramos infantes -aunque esto es absolutamente natural en ellos, no así en edad adulta-, y que todo el valor de la vida debe buscarse por fuera. Y esto es una completa falacia o error pensar o vivir así. En este sentido, lo primero que hay que decirle a una persona es lo siguiente: “Usted es alguien que vale” . Vale por su don de gente, su...