Gualeguay y General Galarza frente al terrorismo de Estado
La última dictadura militar argentina dejó una herida que aún atraviesa a generaciones enteras. Entre el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la recuperación democrática de 1983, el país fue sometido a un plan sistemático de persecución, secuestro, tortura, asesinato y desaparición de personas. El terrorismo de Estado no distinguió geografías. Alcanzó a las grandes ciudades y también a los pueblos del interior, donde los nombres de los desaparecidos todavía resuenan en la memoria colectiva. Gualeguay y General Galarza no fueron ajenas a aquella tragedia. Muchos de sus hijos habían emigrado para estudiar, trabajar o militar políticamente en distintos puntos del país. Allí fueron perseguidos. Algunos fueron asesinados. Otros continúan desaparecidos. Todos forman parte de una historia que aún reclama memoria. Los primeros golpes de la violencia política Antes incluso del golpe militar, la violencia parapolicial ya comenzaba a actuar. El 15 de enero de 1975 fue herido de m...