El 8 de abril de 1915 en el Teatro Coliseo se realiza un homenaje al rey de los belgas, Alberto I. El cuerpo diplomático asiste en pleno y hace uso de la palabra el doctor Francisco A. Barroetaveña
Francisco
Antonio Barroetaveña (Gualeguay, 20 de julio de 1856-Buenos Aires, 27 de
noviembre de 1933) fue un abogado y político argentino, miembro fundador y
único presidente de la Unión Cívica de la Juventud fundada en 1889 y disuelta
en 1890 para dar lugar a la creación de la Unión Cívica de la que fue parte y
posteriormente también de la Unión Cívica Radical. Cómo reconocido orador y
prolífico escritor, de gran capacidad intelectual y dialéctica, son
innumerables sus documentos, publicaciones y discursos políticos.
Fue
un activo miembro de la masonería, ámbito que compartía con Leandro N. Alem,
del que fue hasta su muerte un ferviente seguidor, manteniendo por ende fuertes
disputas con su sobrino Hipólito Yrigoyen de quien se decía un tenaz opositor
en el seno del radicalismo.
El
20 de agosto de 1889 escribió y publicó en el diario La Nación el artículo
titulado "¡Tu quoque juventud! En tropel al éxito". Este artículo,
que criticaba la ausencia de principios morales de quienes sostenían y apoyaban
al Presidente Miguel Juárez Celman, desató una movilización histórica que
condujo meses más tarde al mitin del frontón donde se crea la Unión Cívica de
la Juventud.
En
sus últimos años, alejado de la UCR integró al Partido Demócrata Progresista y
en las elecciones de 1931 (con el radicalismo proscrito) fue candidato a
presidente por una fracción denominada “Partido Radical Antipersonalista
Entrerriano" obteniendo el tercer lugar con tan solo el 11 % de los votos.
(Por Máximo Puscovas).

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